20/07/2026
Hay experiencias que no solo se viven, sino que transforman el corazón, y este fin de semana fue una de ellas.
Algunos integrantes de nuestro Movimiento Alvernia tuvimos la bendición de participar en el Encuentro Nacional Juvenil en el Espiritu Santo (ENJES) , celebrado aquí, en Saltillo, Coahuila, donde más de 8,000 jóvenes nos reunimos para tener un encuentro vivo con el Espíritu Santo.
Fueron días en los que dejamos de vernos por el nombre de nuestro movimiento. Dejamos de ser alvernistas, miembros de un grupo o de una comunidad, para recordar lo más importante: todos somos hijos profundamente amados de Dios. No había diferencias, solo hermanos caminando hacia el mismo Padre, con un solo corazón y un mismo anhelo: dejarnos encontrar por Él.
El Señor nos permitió renovar nuestra fe, sanar nuestro corazón y volver a escuchar su voz. Aprendimos a invocar al Espíritu Santo, a confiar en sus tiempos y en los planes tan perfectos que tiene para cada uno de nosotros. Comprendimos que Él sigue llamando a los jóvenes, sigue transformando vidas y sigue encendiendo corazones que desean amarle y servirle.
Hoy regresamos a nuestro movimiento con una certeza más grande: pertenecemos a Alvernia con mucho orgullo, pero antes de cualquier nombre, somos hijos de Dios y hermanos en Cristo. Que todo lo vivido no se quede en un fin de semana, sino que se convierta en una forma de vivir cada día, dejando que el Espíritu Santo sea quien guíe nuestros pasos.
¡Ven, Espíritu Santo, y sigue haciendo nuevas todas las cosas!🤍🕊️
¡viva Cristo Rey!🤍
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