09/08/2026
Padre Raúl Lugo, hermano, amigo,
Hace tiempo no nos encontramos y efectivamente hemos coincidido no sólo en temas que tienen que ver con el intento que hacemos por seguir al Señor Jesús y las enseñanzas del Evangelio, sino también con la promoción y defensa de los derechos humanos, la eliminación de la discriminación y estigmatización de algunos grupos de la sociedad, pero inclusive hemos estado ambos ante el escrutinio de hermanos de la Iglesia católica institucional jerárquica que trata de condenarnos, siempre de manera absurda, cuando hemos querido aproximarnos e incluir grupos marginados, lastimados, alejados, excluidos, despedidos, desaparecidos, asesinados, integrantes de la comunidad LGBT+
Agradezco el tiempo y la bondad de tus palabras en medio de un contexto en el que la humanidad, la solidaridad y la compasión, están siendo criminalizadas. El mundo político capitalista, extractivista, que impone tanto miedo y tanta muerte, nos mantiene silenciados, cómplices de crímenes en nuestros barrios y ciudades, lo mismo que en otros continentes.
El corazón de Jesús siempre nos invitará a cenar con Él sin importar el traje que tengamos y lo pecadores que hayamos sido. No podemos juzgarnos ni juzgar a quienes han tropezado. Mucho menos me atrevo a hablar mal y desprestigiar a alguien que en la vida busca la felicidad, aunque no la pueda garantizar a largo plazo, pues las consciencias morales hipócritas le desearían mantener invisible.
Gracias por tus palabras a los Obispos porque ellas hacen eco en el corazón de muchísimas familias y comunidades que aún tienen fe en la Iglesia del Señor Jesús que quiere nuestra vida en abundancia y nos promete el Reino de los Cielos. Eres un gran hermano. Te lo digo también en medio de un tiempo en el que los hermanos no están cerca.
Tu apoyo fue esencial para que la comunidad San Aelredo echara las raíces tan profundas y sólidas, como para que en México, se multiplicaran las agrupaciones católicas comprometidas con la fe y la acción por las y los otros más desprotegidos. Gracias por tu claridad de frente a Dios, a la justicia y a la libertad.
Te abrazo con cariño siempre agradecido,
Fr. Raúl Vera López, O.P.
Obispo Emérito de Saltillo
Domingo 9 de agosto del 2026