21/05/2026
“La Ascensión no es ausencia, es envío: Cristo eleva nuestra humanidad al Padre y nos confía la misión de anunciar su Reino en la tierra.”
La Ascensión nos recuerda que Jesús, al subir al cielo, no abandona a sus discípulos, sino que los fortalece con la promesa del Espíritu Santo. Su partida abre un horizonte de esperanza: nos envía a ser testigos de su amor en cada rincón del mundo.
Hoy, la Iglesia celebra que nuestra vida está llamada a la plenitud y que la misión continúa en nuestras manos. La Ascensión es impulso, es confianza, es envío: somos portadores de la Buena Nueva, llamados a construir paz, justicia y fraternidad.