14/05/2026
A veces no es que caíste en grande. Es que llevas semanas cediendo en pequeño.
Una conversación que escondes. Una actitud que justificas. Una mentira que ya normalizaste. Una vanidad que alimentas a escondidas y llamas "motivación".
Eclesiastés 10:1 no te da una metáfora bonita. Te da una advertencia incómoda: una mosca mu**ta pudre todo el frasco.
No necesita ser grande. Solo necesita estar ahí.
El pecado no siempre llega pateando la puerta. Muchas veces entró hace rato, disfrazado de algo "mínimo". Y tú lo dejaste quedarse porque parecía controlable.
Lo que no matas, te mata el testimonio.
"Las moscas mu**tas hacen heder y dar mal olor al perfume…" — Eclesiastés 10:1
Señor, no nos dejes llamar pequeño a lo que Tú llamas peligroso.
A veces no es que caíste en grande. Es que llevas semanas cediendo en pequeño.
Una conversación que escondes. Una actitud que justificas. Una mentira que ya normalizaste. Una vanidad que alimentas a escondidas y llamas "motivación".
Eclesiastés 10:1 no te da una metáfora bonita. Te da una advertencia incómoda: una mosca mu**ta pudre todo el frasco.
No necesita ser grande. Solo necesita estar ahí.
El pecado no siempre llega pateando la puerta. Muchas veces entró hace rato, disfrazado de algo "mínimo". Y tú lo dejaste quedarse porque parecía controlable.
Lo que no matas, te mata el testimonio.
"Las moscas mu**tas hacen heder y dar mal olor al perfume…" — Eclesiastés 10:1
Señor, no nos dejes llamar pequeño a lo que Tú llamas peligroso.