18/05/2026
Hoy celebramos con gratitud la vida de estos niños, reconociendo que son un regalo precioso que Dios ha confiado a sus familias. Al presentarlos ante el Señor, declaramos que sus vidas están en Sus manos y que Él los guiará con amor y sabiduría.
Oramos para que crezcan bajo la protección de Dios, llenos de paz, salud y fe; que Su presencia los acompañe en cada etapa de su vida y que siempre caminen en Su verdad.
Hoy los dedicamos al Señor con un corazón confiado, recordando lo que nos dice Su Palabra:
“He aquí, herencia de Jehová son los hijos;
cosa de estima el fruto del vientre.”
Salmos 127:3
Que este momento sea una semilla de bendición que dé fruto en sus vidas.
Amén.