28/04/2021
PLUMAS PARA TUS FLECHAS.
En una ocasión, un padre compró un televisor para que sus hijos vieran dibujos animados por la tarde. Cuando llegó a casa esa noche, sus hijos no vinieron a recibirlo; estaban ocupados viendo la televisión. Su regreso a casa se había convertido en un acontecimiento inútil. Se acercó a la televisión y la apagó, explicando a los niños que la había comprado para su placer, pero que si se interponía entre él y su amor por él, se iba. Estaban poniendo su afecto en el regalo, más que en el dador.
Si amamos algo más que a Dios —nuestro cónyuge, hijos, automóvil, deporte o incluso nuestra propia vida— estamos poniendo nuestro afecto en el regalo, más que en el Dador. Poner cualquier cosa por encima de Dios es una transgresión del Primero de los Diez Mandamientos.
Tomado del libro: The School of Biblical Evangelism de Ray Comfort
Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí. Éxodo 20:1-2 (el primer mandamiento).
Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Marcos 12:29-30 (la esencia de los cuatro primeros mandamientos).