11/01/2026
¡Cuántos años han pasado y cuántos cambios!
Las fotos de arriba me llevan a recordar los inicios de la construcción de Alfa y Omega. En aquel tiempo quizá tenía 18 años, y era enviado a predicar por breves momentos junto al hermano Israel, el hermano Pablo y su servidor, ministrando a apenas dos hermanos de edad avanzada. Hoy Dios me permite ver no solo cambios visibles en el templo, por dentro y por fuera, sino una obra que sigue creciendo y, lo más importante, avanzando.
Las fotos de abajo me llevan al 2012, cuando prediqué en un Día del Niño, ayudando al hermano Gene Gabrielson, quien estaba a cargo de la misión en aquellos años. La otra imagen fue tomada 10 años después, ya con 33 años, durante Escuelitas Bíblicas de Verano. Hoy, con 36 años, al mirar todo esto, mi corazón se llena de gratitud hacia Dios.
Jamás imaginé predicar aquí, mucho menos pastorear en este lugar. Incluso, en el pasado, me resistí a servir aquí. Pero Dios trató conmigo, acomodó cada cosa a Su tiempo y me fue guiando hasta traerme a este lugar donde mi corazón encontró un hogar.
¿Hasta cuándo? No lo sé. Pero confío en que el Señor me sostendrá el tiempo que sea necesario, mientras le sea fiel y hasta que Él decida dirigir mis pasos hacia otro horizonte, si así Él lo quiere.
Mientras tanto, seguimos adelante.
Min. Julio Rodriguez Jr.