24/05/2026
🔥"Nuestra Señora de Pentecostés"🔥
[Luís Erlin, CMF]
"Que su corazón no se inquiete. Crean en Dios y crean también en Mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si así no fuera, Yo se los habría dicho, porque voy a prepararles un lugar. Y cuando parta y les prepare lugar, volveré otra vez y los llevaré conmigo para que donde esté Yo, estén ustedes también. Ya saben el camino del lugar adonde Yo voy". Tomás le dijo: "Señor, no sabemos a dónde vas. ¿Cómo sabremos el camino?". Jesús les dijo: "Yo soy el camino, la Verdad y la Vida. Nadie llega al Padre si no es por Mí. Si me han conocido a Mí, también han conocido a mi Padre Desde ahora lo conocen: ya lo han visto" (Juan 14, 1-7).
En una de las primeras apariciones de mi Hijo a sus discípulos, Tomás no estaba presente. Tan pronto como supo de lo ocurrido, no creyó en sus hermanos de comunidad, diciendo que sólo creería después de ver él mismo a Cristo Resucitado. En otra ocasión en que Jesús se manifestó, Tomás estaba presente, y yo no recelo en afirmar que él tuvo una de las experiencias de fe más hermosas de entre todos nosotros. Jesús llamó especificamente a Tomás, delante de los demás, mostrándole las llagas y pidiéndole que las tocara. Frente a tal misterio, Tomás exclamó: ¡"SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO! ". Yo conocía muy bien a Tomás y sabía que él dudaba en decir, al principio, que creía en las palabras de sus hermanos porque deseaba también tener la misma experiencia. Podemos acostumbrarnos a lo que otros nos hablan de Dios, sin embargo, la fe, para producir sus efectos verdaderos en lo más profundo de nuestra alma, necesita ser sentida. Nadie hace la experiencia de fe por el otro. Nuestra fe es comunitaria, ésa es la enseñanza de nuestro Maestro. Sin embargo, antes de ser practicada en comunidad, necesita ser asumida como acto individual, pues sólo de esta manera se vuelve responsabilidad comunitaria. Sobre esa experiencia que tuvo del Señor resucitado, cierto día Tomás me hizo esta confidencia: "Después de tocar sus llagas, pude tener la certeza de que Él es la verdad que me ilumina, el camino que yo seguiré todos los días de mi existencia, la vida a la cual mi vida está consagrada". También dijo que, gracias a la Resurrección de Jesús, él lograba comprender la totalidad de la misión que el Padre había confiado a su Hijo, de quien nosotros somos herederos. De la misma manera que los demás apóstoles, Tomás mostraba un fuerte deseo de salir por el mundo anunciando las maravillas de Cristo.
No podemos profesar la fe en nombre de los demás. Lo que sí podemos hacer es vivir nuestra fe en una profundidad tal que despierte en los otros el deseo de seguir el mismo camino que nosotros estamos siguiendo.
✨🔥🕊️
!🎉😍🎉