05/10/2026
De la serie "Gigantes en el camino" hoy aprendemos del tema: Ester, el gigante del miedo. Ester 4:1-17
El miedo nos hace calcular el precio de obedecer. Siempre nos presenta lo que podemos perder, pero nunca lo que podemos ganar. Miedo a compartir nuestra fé y seamos tratados como extraños aún de nuestra familia. No obstante, el precio de obedecer es menor al precio de permanecer indiferentes.
La fe nos recuerda que nuestra posición tiene un propósito. ¿Para qué Dios me puso en el lugar que estoy? La fe no siempre va a conocer el resultado, pero sabe que Dios sostiene ese resultado. Dios no se olvida de su pueblo, Él siempre va a proveer lo necesario para los suyos.
El valor no es ausencia de miedo; es decidir obedecer a pesar del miedo.
Los peligros y obstáculos no van a desaparecer, pero, poner todo en oración y depender de Dios nos da la convicción de obedecer, aún con riesgo.
Seguir a Dios nos puede costar mucho; seguridad, comodidad, posición, algunas relaciones, entre otras cosas. Pero es necesario actuar para alcanzar un propósito mayor.
La fe no eliminó el miedo de Ester, pero si cambio su perspectiva. Hemos sido llamados a ser fieles.