18/05/2026
Hoy nuestro corazón se llena de tristeza al despedir a nuestro querido compañero y guardia de Nuestra Señora de la Merced, Ponciano.
Su partida deja un profundo vacío entre todos quienes tuvimos la dicha de conocerlo, compartir momentos a su lado y verlo servir con fe, humildad y gran devoción a nuestra Madre Santísima. Ponciano fue un hombre de respeto, de noble corazón y siempre dispuesto a acompañar y apoyar con una sonrisa y una palabra amable.
Quedarán por siempre en nuestra memoria su presencia, su entrega y el cariño sincero que brindó a cada uno de nosotros. Hay personas que no se olvidan porque dejan huella en el corazón, y sin duda alguna, él fue una de ellas.
Hoy elevamos nuestras oraciones para pedir a Dios y a Nuestra Señora de la Merced que lo reciban en su reino y le concedan el descanso eterno. También pedimos fortaleza, resignación y paz para toda su familia y seres queridos en este momento tan difícil.
Gracias, querido Ponciano, por tu amistad, tu ejemplo y tu fe. Tu recuerdo vivirá siempre entre nosotros y en cada celebración donde tu ausencia será imposible de no sentir.
Descansa en paz.