22/02/2024
No consintamos, hermanos y amigos míos, en administrar de mala manera lo que, por Don Divino, se nos ha concedido, para que no tengamos que escuchar aquellas palabras: "Ustedes, que retienen lo ajeno, avergüéncense, propónganse la imitación de la equidad de Dios, y nadie será pobre". No nos dediquemos, pues, a acumular y guardar dinero, mientras otros tienen que luchar en medio de la pobreza.
Imitemos aquella suprema y primordial ley de Dios, que hace llover sobre los justos y los pecadores, y hace salir igualmente el Sol para todos; que pone la tierra, las fuentes, los ríos y los bosques a disposición de todos sus habitantes; el aire se lo da a las aves, y el agua a los que viven en ella, y a todos les da los subsidios para su existencia, sin que haya autoridad de nadie que los detenga, ni ley que los circunscriba, ni fronteras que los separen; se lo entregó todo en común, con amplitud, de forma abundante y sin deficiencia alguna.
Así enaltece la uniforme dignidad de la naturaleza con la igualdad de sus dones, y pone de manifiesto las riquezas de su benignidad.
- San Gregorio Nacianceno. Sobre el amor a los pobres.