26/11/2024
Si el número de asistentes a una congregación es sinónimo del respaldo/aprobación de Dios a un ministerio/ministro, entonces, Noé fue un predicador fracasado (basado en los estándares de la Iglesia Moderna). Apenas pudo convencer a su familia. Sin embargo, desde el punto de vista de Dios (el que más importa), este profeta cumplió su ministerio con éxito: Dios lo mandó a anunciar el Juicio Venidero y así lo hizo. Hoy, un nuevo Juicio asoma en el horizonte de este mundo, pero cuántos predicadores le piden a Dios ser como Noé? Pocos. Nadie quiere tener una congregación pequeña. Hemos sacrificado el mensaje de la Palabra de Dios, por sostener un "crecimiento" númerico. Al final, el Juicio vendrá de todas formas.
Tomado de: Donald Dolmus