23/08/2026
Evangelio del Día.
Domingo 23 de Agosto de 2026.
Tú eres Pedro y yo te daré las llaves del Reino de los cielos.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 16, 13-20
En aquel tiempo, cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: "¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?" Ellos le respondieron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o alguno de los profetas".
Luego les preguntó: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?" Simón Pedro tomó la palabra y le dijo: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo".
Jesús le dijo entonces: "¡Dichoso tú, Simón, hijo de Juan, porque esto no te lo ha revelado ningún hombre, sino mi Padre, que está en los cielos! Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Los poderes del in****no no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo".
Y les ordenó a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías.
Palabra del Señor.
Reflexión:
En la vida diaria, todos necesitamos adquirir diversos bienes materiales para nuestro sustento. Algunos son de primera necesidad, tales como alimento, vestido, techo, etc. y algunos otros son para mejorar la calidad de vida. Pero independientemente de si es o no de primera necesidad, normalmente comparamos precio y calidad de los diversos productos y diversos establecimientos que ofrece el mercado para adquirir el que consideramos la mejor opción.
Un ejemplo de lo anterior es cuando uno va al mercado (que debo reconocer yo voy muy pocas veces), en cada puesto están los dueños o empleados tratando de convencernos de que sus productos son los mejores y que tienen el mejor precio. Y uno empieza a comparar los productos y finalmente compra el que cree es de mejor calidad al mejor precio.
En los temas de la fe, aunque no debiera ser así, nos encontramos con un modelo similar. Existen en el mundo decenas de miles de denominaciones cristianas ofreciendo o prometiendo tener la mejor opción para acercarse a Dios. Y entonces nos enfrentamos a un problema de decisión. ¿Cómo escoger la mejor opción?.
Si yo voy a comprar un producto que no satisface mis necesidades puedo devolverlo y exigir la devolución de mi dinero, o bien exigir hacer válida la garantía del producto. Pero, si estamos hablando en la elección de la religión que me va a salvar, tengo un grave riesgo si me equívoco en la elección, pues el día que me muera es cuando sabré si lo que me prometieron fue verdad o no. Y entonces, en caso de no cumplir lo que ofrecieron, no habrá forma de reclamar el incumplimiento. Eternamente condenado.
¿Cómo puedo hacer para no equivocarme en la elección de la religión que debo elegir? Si por ejemplo yo voy a comprar tomate, pues quizá además del precio que me ofrecen puedo observar que tan maduro o que tan verde esta, si esta mallugado, etc. Esto quizá es una decisión no muy complicada, e incluso si me equívoco en la elección, también es una consecuencia muy poco grave.
Pero, ¿en el tema de mi religiosidad que preguntas pudiera hacerme? Vamos a ver algunos puntos a consideras:
Primero que nada. Saber que es religión. Religión proviene del latín re-ligare que significa volver a ligar. Volver a ligar significa volver a unir lo que se rompió. Y quien va a unir lo que se rompió es Dios. De manera que solamente Dios puede unir eso que se ha separado. Lo que se ha separado es el hombre de Dios por causa del pecado, y Dios viene a rescatar lo que estaba perdido. De tal manera que siendo Dios el que lo une, lo primero que debo observar en la religión a escoger es quien está fundando la religión o denominación religiosa. La ha fundado Dios o la está fundando el hombre.
Hoy vemos que Jesús le dice a Simón: “Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Los poderes del in****no no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo”.
Aquí tenemos la respuesta a la primera pregunta que debemos hacernos. Jesús fundó una sola Iglesia. Le dio las llaves para atar y desatar. Lo que ata en la tierra por medio de los papas, que son los sucesores de Pedro, queda atado en el cielo. Lo que desata en la tierra queda desatado en el cielo. Esto no es una invención humana, lo dice el mismo Jesús que es verdadero Dios. ¿Alguna otra denominación religiosa o cristiana me ofrece esto?.
Después podemos hacernos otra pregunta. ¿Qué medios de salvación ofrecen las diversas opciones en dónde habré de depositar mi fe?.
La Iglesia católica, que es la que Cristo fundó y dejo en manos de Pedro y los apóstoles en sus inicios y posteriormente en el papa y los obispos, nos ofrecen los Sacramentos, únicos que nos confieren la Gracia Santificante. ¿Qué es la Gracia Santificante? La Gracia es todo aquello que me une a Dios. Ninguna iglesia, salvo la Iglesia católica puede administrarnos los siete Sacramentos, que son los que nos conducen a la vida eterna. Que nos conducen al Reino de Dios.
Con estas palabras de Jesús observamos cómo Jesús le da a Pedro la facultad para ser la cabeza visible de la Iglesia que, no solo fundó, sino además es su fundamento. Jesús venció a la muerte y pagó por nuestros pecados para alcanzar la vida eterna. Entonces tenemos a Cristo como fundador y fundamento.
Así Pedro (y posteriormente los Papas) son la cabeza visible de la Iglesia. Y es importante ahondar en este aspecto. El ejercicio de este poder está facultado en las mismas enseñanzas de Jesús, pues no pueden ir en contra del Evangelio de Jesús. San Pablo nos dice: "Pero si alguien les anuncia un evangelio distinto del que ya les hemos anunciado, que caiga sobre él la maldición de Dios, no importa si se trata de mí mismo o de un ángel venido del cielo" Ga 1, 8
Tristemente muchas personas atacan la Iglesia que Jesús fundó. La atacan sin saber ni conocerla realmente. Vivimos en la era de la información. Y tal parece que el uso de esta información es para dar cumplimiento a lo dicho por San Pablo: "Ustedes aceptan con gusto a cualquiera que llega hablándoles de un Jesús diferente del que nosotros les hemos predicado; y aceptan de buena gana un espíritu diferente del Espíritu que ya recibieron y un evangelio diferente del que ya han aceptado" (2Co. 11, 4). Esta es la misma advertencia que hizo Jesús el día de ayer. "Cuídense de los falsos profetas".
Es alarmante los tiempos que estamos viviendo. Una voz clama en el desierto, pero no es escuchada. Enderecen sus caminos, pero no los enderezan. Muchos tratan a la Iglesia como un estorbo cuando lo que quiere es la salvación de las almas.
Sor Lucia, la vidente de Fátima nos advierte que la batalla final entre Dios y Satanás es sobre la familia y la vida. La familia es la célula de la Iglesia y está profundamente enferma. Al legalizar las uniones homosexuales como matrimonio están atentando no solo contra la Iglesia, sino contra la misma esencia del matrimonio que es además del amor y la ayuda mutua la procreación de los hijos. Una unión homosexual es contraria a la voluntad Divina.
El ab**to es otra aberración que clama justicia al cielo. La sangre inocente de quien no pudo nacer porque el hombre en uso y abuso de su poder interrumpe el embarazo clama justicia al cielo. La Iglesia lo que quiere es la salvación de las almas, pero no es escuchada.
"Entren por la puerta angosta. Porque la puerta y el camino que llevan a la perdición son anchos y espaciosos, y muchos entran por ellos; pero la puerta y el camino que llevan a la vida son angostos y difíciles, y pocos los encuentran" (Mt. 7, 13 - 14).
En ese camino ancho el mundo anuncia un Cristo diferente y la gente con gusto lo acepta. Nos encontramos con miles y miles de sectas cristianas que deforman el Evangelio, con gente que, de manera ingenua o consciente, práctica ritos no aceptados por la Iglesia como el New Age, el tarot, los chacras, el yoga, el reiki, el espiritismo, y tantas novedades que atentan severamente contra su vida, contra su espíritu.
Jesús dice "El que no está a mi favor, está en contra mía; y el que conmigo no recoge, desparrama" (Mt. 12, 30). Si estamos en la era de la información, la ignorancia no se justifica para practicar todo lo que mata al espíritu.
Lo que está en juego es la vida eterna. No es cualquier cosa. Esto es solo una voz. Enderecen los caminos. Esto es lo que debemos reflexionar a la hora de escuchar las propuestas religiosas que nos invitan a seguir. El día que Dios nos llame de esta vida nos daremos cuenta si nuestra decisión fue correcta. El problema es que si no fue correcta, no tenemos ninguna oportunidad de corregir el error.
¿Quién es Jesús? Si realmente conociéramos el don de Dios. Si realmente conociéramos nuestra Iglesia. Hoy más que nunca el mundo necesita conocer a Jesús. Respóndete a ti mismo quien es Jesús. Conoce a Jesús en el mesías prefigurado en el Antiguo Testamento. Conoce a Jesús como verdadero Hombre y verdadero Dios revelado en los Evangelios. Conoce al Jesús que se le reveló a San Pablo. Conoce a Jesús que camina a tu lado todos los días. Conoce a Jesús Eucaristía que está deseoso de encarnarse en tu cuerpo y hacerte partícipe de la vida eterna. ¿Realmente conoces a Jesús?.
Que tengan un día lleno de bendiciones.