27/08/2026
La conmixtión expresa principalmente:
La unidad de Cristo: el Cuerpo y la Sangre de Cristo, aunque se hayan consagrado bajo las dos especies, pertenecen al único Cristo resucitado y glorioso.
La unidad del sacrificio eucarístico: recuerda que en la Eucaristía se hace presente sacramentalmente el único sacrificio de Cristo.
La Resurrección: tradicionalmente se ha relacionado la separación sacramental del Cuerpo y la Sangre con la muerte de Cristo, mientras que su reunión simboliza que Cristo está vivo y glorioso.
La unidad de la Iglesia: la Eucaristía también manifiesta la comunión de todos los fieles con Cristo.
Por eso, aunque es un gesto pequeño y breve, tiene un profundo significado: en la Eucaristía recibimos al mismo Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre, vivo y glorioso.