19/03/2026
El Señor, nuestro Dios, a menudo nos compara e ilustra nuestra vida con los árboles, esto por simple que parezca, cuando atendemos con humildad e interés genuino es una maravilla..
Pues en cada detalle de la comparación lo mas hermoso no es conocernos a nosotros mismos como tal sino el hecho de que Dios siempre está tratando de revelarse a nosotros y comenzamos a conocerle como el labrador, el cuidador, el sustentador, el que alimenta, nos poda, y aún mas alla de lo externo se revela asi mismo como la raiz, desde donde nos ayuda a producir mas fruto y si un fruto que provenga de El, uno abundante, fresco y delicioso.
Ahora si un árbol da fruto, ciertamente no lo da para si mismo sino como ejemplo perfecto el de nuestro Señor Jesucristo árbol de árboles y raíz de raices un fruto que se produce para otros...
Sal 92:12-15: "El justo florecerá como la palmera; Crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa de Jehová, En los atrios de nuestro Dios florecerán. Aun en la vejez fructificarán; Estarán vigorosos y verdes, Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto, Y que en él no hay injusticia."
Sal 1:2-3: "Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará."
Ga 5:22-23: "Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley."