29/12/2025
La Mujer Sirofenicia (Cananea)
Importunidad, Persistencia, Perseverancia, Confianza, Fe, Continuidad sin Cesar en la Oración
21 Después de partir de allí, Yeshúa (Jesús) se retiró a la región de Tiro y Sidón. 22 Y una mujer cananea de aquella región salió y comenzó a gritar: «¡Ten piedad de mí, Señor, Hijo de David! Mi hija está poseída por un demonio». 23 Pero Él no le respondió nada. Sus discípulos se acercaron y le pidieron repetidamente: «Despídela, porque no para de gritar tras nosotros». 24 Él respondió: «Fui enviado por Dios solo a las ovejas perdidas de la casa de Israel». 25 Pero ella vino y se arrodilló ante Él, diciendo: «¡Señor, ayúdame!». 26 Y Él respondió: «No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos». 27 Ella dijo: «Sí, Señor; pero hasta los perritos comen las migajas que caen de la mesa de sus amos». 28 Entonces Yeshúa (Jesús) le respondió: «Mujer, tu fe [tu confianza personal en mi poder] es grande; te será hecho como deseas». Y su hija fue sanó (restaurada) desde ese momento. Amen! (Matthew 15:21-28). Amen!
Dr. Cletus Harrison (General de Dios y Apóstol de las Naciones). ¡Amén!