Los centros budistas del Camino del Diamante del linaje Karma Kagyu son sitios donde los practicantes aprenden y se reúnen regularmente para meditar. Los centros están abiertos para todos los interesados y desarrollan desde los años 70 una aproximación occidental y laica a las enseñanzas más altas dadas por el Buda. Los centros estan organizados sin jerarquías, donde todos son amigos idealistas y
aportan sus cualidades y lo que quieren, reflejando la visión de que todos somos budas en esencia y motivando nuestro desarrollo. El conocimiento de la tradición Karma Kagyu, el linaje de la transmisión oral, una de las escuelas más antiguas del budismo tibetano, se transmite en nuestros idiomas, con un estilo fresco, correspondiente a nuestra cultura.