01/08/2026
Con alegría damos gracias a Dios por el inicio de este nuevo año de formación, en el que nuestros seminaristas regresan después del tiempo de descanso y recibimos con entusiasmo a los jóvenes que han respondido generosamente al llamado del Señor para comenzar su camino vocacional.
Los invitamos a unirse en oración por nuestros sacerdotes del equipo formador, para que el Espíritu Santo los fortalezca y los siga guiando con sabiduría en la misión de acompañar a quienes se preparan para el sacerdocio. Oremos también por todos los seminaristas que continúan su proceso de formación y por aquellos que hoy dan sus primeros pasos en esta hermosa vocación, para que perseveren con fidelidad, alegría y un corazón siempre dispuesto a hacer la voluntad de Dios.
Que este nuevo comienzo esté lleno de esperanza, entrega y confianza en el Señor.
Sigamos pidiendo al Dueño de la mies que envíe más obreros a su campo. Que nunca falten corazones generosos que respondan con valentía al llamado de Cristo.
¡Oremos por las vocaciones sacerdotales y por nuestro Seminario!