29/04/2026
SÉ COMO LA VIUDA
A veces Dios no te pide lo que te sobra.
Te pide lo que te queda.
Como aquella viuda que solo tenía dos moneditas, lo último que tenía para comer… y aun así las echó en la ofrenda. No fue mucho dinero, pero fue todo su corazón.
Y Jesús la vio. Y la elogió más que a todos los ricos que echaban de lo que les sobraba.
Hoy Dios te dice lo mismo:
Suelta tus últimas dos monedas.
Suelta ese miedo.
Suelta esa última reserva de seguridad.
Suelta lo poco que te queda y confía.
Porque el mismo Dios que vio a la viuda, te está viendo a ti.
Y Él no te dejará caer.
El que da todo, nunca se queda sin nada cuando Dios es su proveedor.