03/05/2026
2 CRÓNICAS 15
Dios está con vosotros
El capítulo describe la renovación espiritual que experimentó el pueblo de Judá bajo el liderazgo de Asa. El profeta Azarías exhorta a Asa y al pueblo a buscar a Dios y a ser fieles a su pacto.
Dios quebrantó a los etíopes, otorgando un gran triunfo al rey Asa y todo su ejército. Estos regresaron a Jerusalén triunfantes con un gran botín de guerra. Siempre que Dios nos permita alcanzar algún éxito, es necesario cuidarse de no caer en las peligrosas redes del fracaso. El momento más vulnerable del creyente es cuando este se encuentra en la cúspide del éxito o la bendición.
Dios conoce los peligros y las emboscadas que el enemigo coloca a sus hijos. Asa estaba actuando bien, obrando rectamente, organizando su ejército, construyendo muchas edificaciones en Jerusalén y ahora regresando victorioso. Precisamente cuando va regresando, Dios le da un mensaje de amonestación y ánimo a través de un profeta lleno del Espíritu Santo. No se vuelve a hablar de este profeta, pero su mensaje es clave e importante de tomar en cuenta.
Azarías exhorta a Asa y al pueblo a buscar a Dios y a ser fieles a su pacto: “Vino el Espíritu de Dios sobre Azarías, hijo de Obed, y salió al encuentro de Asa, y le dijo: Oídme, Asa y todo Judá y Benjamín: Jehová estará con vosotros, si vosotros estuviereis con él; y si le buscareis, será hallado de vosotros; mas si le dejareis, él también os dejará.” (2 Crónicas 15:1-2).
“Jehová es con vosotros… “Les da la seguridad de que Dios estaría con ellos, siempre y cuando. “Si vosotros estuviereis con él: y si le buscaréis…” Buscar a Dios para obedecerle, agradarle. “Será hallado de vosotros…” La promesa es que Dios se dejaría encontrar. Recordemos ese pasaje precioso: “y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.” (Jeremías 29:13).
Podemos buscar a Dios, él promete que lo encontraremos. “Mas si le dejareis…” La promesa tiene una cláusula que debía ser tomada en cuenta. “Él también os dejará…” El profeta presenta la condición en la que se encontró el pueblo en el tiempo de los jueces cuando cada quien hacía lo que bien le parecía, pero no lo que Dios quería: “Muchos días ha estado Israel sin verdadero Dios, y sin sacerdote que enseñara, y sin ley; pero cuando en su tribulación se convirtieron a Jehová Dios de Israel, y le buscaron, él fue hallado de ellos. En aquellos tiempos no hubo paz, ni para el que entraba ni para el que salía, sino muchas aflicciones sobre todos los habitantes de las tierras. Y una gente destruía a otra, y una ciudad a otra ciudad; porque Dios los turbó con toda clase de calamidades.” (2 Crónicas 15:3-6).
Inmediatamente, el profeta exhortó al rey y su ejército. “Pero ustedes, ¡manténganse firmes y no bajen la guardia, porque sus obras serán recompensadas!”( 2 Crónicas 15:7 NVI). Dios promete estar con su pueblo si ellos están con Él y le buscan. Azarías anima a Asa y al pueblo a perseverar en su fe y a no desfallecer.
Asa y el pueblo tuvieron una reacción inmediata al consejo y llamado del profeta:
“Cuando oyó Asa las palabras y la profecía del profeta Azarías, hijo de Obed, cobró ánimo, y quitó los ídolos abominables de toda la tierra de Judá y de Benjamín,… Y reparó el altar de Jehová que estaba delante del pórtico de Jehová. Después reunió a todo Judá y Benjamín, y con ellos los forasteros de Efraín, de Manasés y de Simeón; … Se reunieron, pues, en Jerusalén, … Aquel mismo día sacrificaron para Jehová, del botín que habían traído, setecientos bueyes y siete mil ovejas. Entonces prometieron solemnemente que buscarían a Jehová el Dios de sus padres, de todo su corazón y de toda su alma; … Porque de todo su corazón lo juraban, y de toda su voluntad lo buscaban, y fue hallado de ellos; y Jehová les dio paz por todas partes.” (2 Crónicas 15:8-15).
Asa actuó aun destruyendo los ídolos de su propia abuela, la reina madre, “la depuso de su dignidad” le quito el título de reina. “Porque había hecho una imagen de Asera; y Asa destruyó la imagen, y la desmenuzó, y la quemó junto al torrente de Cedrón. Y no hubo más guerra hasta los treinta y cinco años del reinado de Asa.” (2 Crónicas 15:17).
“Pero esforzaos vosotros, y no desfallezcan vuestras manos, pues hay recompensa para vuestra obra.” ¿En qué debemos esforzarnos? En buscar a Dios, con la seguridad de que lo encontraremos, permanecer con él, y guardar sus mandamientos.
¿Estoy buscando a Dios?: ¿Estoy esforzándome por buscar a Dios y ser fiel a su pacto?
¿Confío en la promesa de Dios?: ¿Confío en que Dios estará conmigo si estoy con Él y le busco?
¿Persevero en mi fe?: ¿Estoy perseverando en mi fe y no desfalleciendo en los desafíos?
Dios te bendiga.
Ptr. Martin Olvera García.