17/02/2026
La frase "las promesas de Dios son sí y amén" (basada en 2 Corintios 1:20) significa que todas las promesas divinas son verdaderas, confirmadas y cumplidas fielmente a través de Jesucristo. El "sí" representa la afirmación de Dios, mientras que el "amén" es la seguridad, acuerdo y certeza de su cumplimiento.