Parroquia de Cristo Rey, Valle del Sol

Parroquia de Cristo Rey, Valle del Sol Mensajes al 222 128 8176
Telefono Oficina 222 264 5636
Para Mayor Gloria de Dios

28/10/2025
28/10/2025
Te invitamos este 28 de octubre a las 19:00, a la celebración de San Judas Tadeo en nuestra capilla en el Infonavit la m...
26/10/2025

Te invitamos este 28 de octubre a las 19:00, a la celebración de San Judas Tadeo en nuestra capilla en el Infonavit la margarita . Todos !!!

Señor, aquí estoy, dame tu Amor y tu Gracia, que esa sola me basta.
26/10/2025

Señor, aquí estoy, dame tu Amor y tu Gracia, que esa sola me basta.

26/10/2025

El Evangelio de este domingo (Lucas 18, 9-14) nos pone frente a un espejo incómodo. Jesús nos cuenta la historia de dos hombres que suben al templo a orar: uno es fariseo, cumplidor y respetado; el otro, un publicano, personaje mal visto y considerado pecador público. Los dos oran. Pero solo uno sale justificado. Y no es el que todos esperaban.

El fariseo se siente bien consigo mismo. Su oración suena correcta, incluso piadosa: “Te doy gracias, Señor, porque no soy como los demás”. Pero en el fondo, no está hablando con Dios. Está hablándose a sí mismo. Ha convertido la oración en un monólogo de autocomplacencia. No pide nada porque cree no necesitar nada. Y cuando uno no necesita nada, tampoco necesita a Dios. Su fe se ha convertido en un espejo donde solo se ve a sí mismo.

El publicano, en cambio, no tiene nada que exhibir. Se queda lejos, no se atreve a mirar al cielo, golpea su pecho y dice: “Dios mío, ten piedad de mí, que soy un pecador”. No recita fórmulas; clama. No presume obras; confiesa carencias. No habla de sí para justificarse, sino para abrirse a la misericordia. Y Jesús sentencia: “Éste bajó a su casa justificado”. No porque fuera bueno, sino porque fue verdadero.

La diferencia no está en lo que hicieron, sino en cómo se colocaron ante Dios. El fariseo lleva su currículum; el publicano lleva su dolor. Uno busca reconocimiento; el otro, perdón. Uno se compara; el otro se convierte. Y así es el corazón de Dios: no se deja impresionar por nuestras listas de méritos, sino que se conmueve ante un corazón arrepentido.

¿No nos pasa lo mismo hoy? En la vida espiritual, en la Iglesia, en la familia, en el trabajo... nos gusta medirnos, compararnos, sentir que estamos “del lado correcto”.

Los católicos hemos llegado a niveles tan absurdos que nos creemos mejores que otros católicos dependiendo del rito en que celebremos la eucaristía: Misa Tridentina o Novus Ordo. Que si rezamos en latín o en castellano, que si la música es con órgano o guitarra, que si comulgo de pie o arrodillado, en la mano o en la boca. ¡Somos idénticos al fariseo!

También en nuestra vida social y profesional podemos ser como el fariseo. Las empresas publican informes impecables, los políticos discursos perfectos, Instagram está llena de imágenes cuidadas. Pero ¿cuántas veces detrás de eso hay soberbia, vanidad o miedo a mostrarnos frágiles? Jesús nos invita hoy a una humildad que no es debilidad, sino lucidez. La humildad es vernos como Dios nos ve: amados, pero necesitados.

Si las familias, las instituciones, los gobiernos, las empresas entendieran esto, cambiaría el modo en que tratamos a los demás. No habría lugar para el desprecio, sino para la solidaridad. No habría autojustificación, sino responsabilidad compartida.

La Doctrina Social de la Iglesia nos recuerda que la dignidad humana no depende del éxito ni de la virtud, sino del amor con que Dios nos creó. Cuando creemos que valemos más por ser “buenos” o “correctos”, terminamos justificando la exclusión. Pero cuando reconocemos que todos somos pecadores perdonados, se abre el espacio del encuentro, del perdón, del bien común.

La humildad no consiste en despreciarnos, sino en dejar que Dios sea Dios. El publicano no se quedó en la culpa: su arrepentimiento abrió la puerta al perdòn. Así también nosotros estamos llamados a reconocer, a reparar, a comenzar de nuevo. En nuestra vida personal y en la vida pública, necesitamos menos discursos fariseos y más corazones que digan: “me equivoqué, pero quiero cambiar”.

25/10/2025

Quien se ensalza…quien se humilla…

Obra de teatro en la Parroquia Cristo Rey, 21 de noviembre a las  7 de la noche, te invitamos a que vengas y disfrutes d...
24/10/2025

Obra de teatro en la Parroquia Cristo Rey, 21 de noviembre a las 7 de la noche, te invitamos a que vengas y disfrutes de las bellas artes

El domingo 19 de Octubre,  tuvimos el rally familiar con los papás y niños que están a punto de recibir sus sacramentos ...
21/10/2025

El domingo 19 de Octubre, tuvimos el rally familiar con los papás y niños que están a punto de recibir sus sacramentos de primera comunión y/o confirmación.

Participaron 120 personas entre papás, niños y hasta abuelitos que los acompañaron.

Nuestro rally tuvo como centro el tema de vivir en comunidad y esparcir el amor de Dios entre las personas que nos rodean, aprender a ser luz y sal del mundo y con alegría vivir cada día; interactuamos con las personas que asisten a fútbol quienes iban saliendo de misa para entregarles mensajes de esperanza y amor.

Estuvimos trabajando de 9:00 - 11:00 am y fue una experiencia trascendente para los catequistas , niños, papás y todos los que participamos .

Gracias Señor !!!!

21/10/2025
15/10/2025

Dirección

Pitágoras No. 62 Valle Del Sol
Puebla
72565

Horario de Apertura

Martes 8am - 2pm
4pm - 7pm
Miércoles 8am - 2pm
4pm - 7pm
Jueves 8am - 2pm
4pm - 7pm
Viernes 8am - 2pm
4pm - 7pm
Sábado 8am - 2pm
Domingo 8am - 2pm

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Parroquia de Cristo Rey, Valle del Sol publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Lugar De Culto

Enviar un mensaje a Parroquia de Cristo Rey, Valle del Sol:

Compartir

Categoría