21/04/2026
Este poder quiere estar en tu interior
La mayor evidencia de la resurrección de Jesús es el Espíritu Santo, el cual está con nosotros y continúa haciendo Su obra: transformando vidas, salvando y cambiando personas.
A quien dude que Jesús resucitó, le basta con mirar hacia esa transformación, pues nada consigue cambiar el interior de un ser humano, solamente la obra divina.
Todos pueden recibir ese poder (el Espíritu Santo) que restaura y nos hace permanecer en la fe hasta el final. Sin importar las adversidades que encontremos en el camino, a través de Él obtenemos la fuerza para enfrentar lo que sea sin temerle a nada.
Recibir el Espíritu de Dios no es tener una sensación, sino un poder que nos hace ser Sus testigos. Y cuando eso sucede, uno mismo bendice su matrimonio, a su marido o esposa, a sus hijos, y los hijos bendicen a los padres. Porque quien lo recibe, a donde vaya lo transmite.
Quien tiene Su Espíritu no muere nunca más. Está escrito: "Jesús le dijo: Yo Soy la resurrección y la vida; el que cree en Mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en Mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?" (Juan 11:25-26).
Tal vez te sientes como un mu**to en vida, sin esperanza, con la vida deshecha y destruida, pero si crees en Jesús, vivirás.
Dios quiere hoy entrar en ti, basta que creas. Y creer no es solo tener fe, sino entregarse por completo en cuerpo, alma y espíritu, como en un matrimonio.