15/10/2023
DOMINGO XXVIII ORDINARIO: JESÚS, ¡EL ESPOSO DESAIRADO!
‘’No hay grandeza donde no hay simplicidad, bondad y verdad'' (Leo Tolstoy)
La expulsión de los VENDEDORES (pōlountes) y el severo reclamo de Jesús a los jerosolimitanos cfr. Mt 21, 12-17), por convertir el TEMPLO (hierón) en CUEVA DE BANDIDOS (spēlaios lēstōn), en lugar de CASA DE ORACIÓN (oīkos proseuchēs), evidencia la MALA RELACIÓN ('religión') de los devotos con Dios y entre ellos, pues tantas veces se presume lo que no se es ni se tiene, y se olvida que no basta ser 'LLAMADOS' (klētoì) sino ESCOGIDOS (eklektoí), dispuestos completamente a hacer la voluntad del Padre del cielo en toda circunstancias. Nadie puede dejarse llevar por el orgullo o sentirse seguro de la salvación, pues alguien que ya estaba 'dentro', seguro de la fiesta, fue echado fuera al estar en la presencia de Dios, con lo que una vez más se resalta, que quien pereciera estar más cerca de Dios, como los SUMOS SACERDOTES y ANCIANOS DE PUEBLO, si ignoran la VOLUNTAD DE DIOS, pierden su lugar cerca del Señor, con lo que también hoy se hace saber en esta tercera parábola a las autoridades religiosas y civiles, por qué el 'primer' HIJITO (tekníon) que había prometido trabajar en la viña, al final se negó (21,28-32).
Siempre había pensado en la DISPONIBILIDAD, es decir, si alguien NO ESTÁ DISPUESTO o animado, ¿qué caso tiene invitarlo a una fiesta si la va a echar a perder?, PERO aquí se ve algo más evidente: El hombre que fue expulsado del banquete, en primer lugar, es un hetaīre (¡AMIGO!) a los ojos del REY (basileús), que como ya se había explicado desde la parábola de los trabajadores de la viña (20,1-16), este término utilizado tres veces por San Mateo, ¡siempre en vocativo!, revela el asombro, sin duda de Jesús, por quien se siente insatisfecho de la bondad de Dios (20,13) o de su llamado como Judas (26,50), y si hoy es aplicado al invitado que no tiene el TRAJE DE FIESTA (22,12: hetaīre... éndyma gámou), es porque todos ellos decidieron VIVIR DE MANERA CONTRARIA A LA AMISTAD que Dios les ofrecía y, si además agregamos en segundo lugar, que todos ellos SE QUEDARON CALLADOS (hetaīre cfr. ho dè ephimōthē), se trata de personas, que no supieron 'responder' a la situación en que vivían o reclamaban, y por tanto, ¡SON IRRESPONSABLES!, son 'llamados' que se dejaron llevar por sus pasiones sin medir las consecuencias de lo que libremente habían aceptado, por lo que queda claro, que QUIEN REALMENTE ESTÁ CERCA DE DIOS, debe tener un comportamiento de escogido que se llama RES-PON-SA-BI-LI-DAD, debe 'RE-SPONDER' adecuadamente a la LLAMADA DEL SEÑOR midiendo los efectos de sus acciones, pues mientras Dios es INSISTENTE, la actitud anticristiana es SUPERFICIAL y NO ES COMPASIVA, ya que sin motivos valederos y SI VIOLENTOS, son incapaces de pensar en la vida, ¡sólo en la MUERTE!, así, hoy también se esclarece la TENTACIÓN de algunos cristianos, que llegan a pensar que sólo el título de “cristiano” o algunas actividades laborales de éxito económico, como quien habla de 'IR A SU PROPIO CAMPO' (cfr. eis tòn ídion) o quien tiene 'SUS PROPIOS NEGOCIOS' (cfr. epì tēn emporían autoū), pueden darles sentido y plenitud a su existencia, por lo que también ahora es evidente el mal uso de la LIBERTAD, pues es bien sabido que nadie podía reusarse a una invitación de un rey, y, aquí, ¡si se hace!, y si la semana pasada lo que llevó a los desleales a robar y matar actuando en contra de la voluntad de Dios fue la AVARICIA, aquí es la ENVIDIA unida a 'ACTITUDES CONTRARIAS' a una celebración festiva, lo que impide participar de la alegría del que se casa y hace mostrar actitudes de desprecio a la obra del Dios compasivo que en todo toma siempre la INICIATIVA (cfr. eiselthōn) por salvar y alegrar a los suyos (Ev. Mt 22,1-14), que el profeta Isaías describe como un BANQUETE (mištēt) para TODOS LOS PUEBLOS (lekōl-hā'ammîm) organizado por el mismo SEÑOR DE LOS EJÉRCITOS celestiales (YHVH zebā'ōt), donde se pueden satisfacer incluso necesidades materiales para ser felices, PERO se exige esfuerzo voluntario como el que sube a una MONTAÑA (bāhār), ya que solo el que se convierte a Dios, es capaz de superar el orgullo que tantas veces oculta como un VELO o paño (lōt) la misericordia divina y lo bueno de cada personas y situación (1a. Lectura, Is 25,6-10), pues solo así, libres de complejos, cada hombre, enseña San Pablo a los filipenses, puede sentirse satisfecho de lo que es y lo que tiene, porque no está sujeto a las pasiones mundanas de comer, tener y poseer en abundancia, por las que tantas veces se justifican acciones que nada tienen de cristianas (2a. Lectura, Flp 4,12-14.19-20).
La parábola del BANQUETE NUPCIAL, se entiende también a la luz de la parábola de los trabajadores contratados a diferentes horas (Domingo XXV Ordinario, Mt 20,1-16) y la TRAICIÓN de Judas, hemos señalado, donde quien se siente con privilegios o se cree mejor, desprecia a los demás, por tanto, ¿entiendes que la llamada de Jesús, exige ante todo RESPONSABILIDAD de dar testimonio a través de la vida? Tus actitudes, ¿no estarán revelando lo contrario de lo que crees, dices o eres? Tu egoísmo y envía, ¿no estarán oponiéndose a la verdadera felicidad que Dios te ofrece? ¿Cuál es el 'velo' que te impide ver la bondad de las personas que viven a tu lado? Todos estamos en las mismas posibilidades de acercarnos a Dios, ¿estás dispuesto a correr las consecuencias como la misma muerte por invitar a otros a participar de banquete del Rey? ¿Hasta donde estarías verdaderamente dispuesto a llegar por Dios? En los banquetes siempre ha habido reconciliaciones y acuerdos, después de participar de esta Eucaristía, ¿serías capaz de perdonar o volver empezar para que Dios no te vaya a llamar en el día del juicio hetaīre ('amigo'), cristiano de nombre, satán en realidad?