28/08/2020
La familia es imagen de Dios, que es comunión de personas. En el Bautismo, la voz del Padre llamó a Jesús Hijo amado, y en ese amor podemos reconocer al Espíritu Santo. Jesús, que reconcilió en sí cada cosa y redimió al hombre del pecado, no sólo volvió a llevar el matrimonio y la familia a su forma original, sino que también elevó el matrimonio a signo sacramental de su amor por la Iglesia. En la familia humana, reunida en Cristo, está restaurada la "imagen y semejanza" de la Santísima Trinidad, misterio del que brota todo amor verdadero. De Cristo, mediante la Iglesia, el matrimonio y la familia reciben la gracia necesaria para testimoniar el Evangelio del amor de Dios.
LaTrinidadconcaracteristicasfamiliares(Gn1,26)
(Mt19, 1-12, Mc10, 1-12, Ef5, 21-32)
Amorislaetitia