10/01/2026
🩷 Nuevo Devocional de Mensajes y Guías
𝗗í𝗮 𝟵. 𝗣𝗿𝗼𝗽ó𝘀𝗶𝘁𝗼: 𝗗𝗮𝗿 𝗳𝗿𝘂𝘁𝗼
Dar fruto es la evidencia visible de una vida que permanece unida a Cristo y se deja transformar por Él.
“𝖸𝗈 𝗌𝗈𝗒 𝗅𝖺 𝗏𝗂𝖽, 𝗏𝗈𝗌𝗈𝗍𝗋𝗈𝗌 𝗅𝗈𝗌 𝗉á𝗆𝗉𝖺𝗇𝗈𝗌; 𝖾𝗅 𝗊𝗎𝖾 𝗉𝖾𝗋𝗆𝖺𝗇𝖾𝖼𝖾 𝖾𝗇 𝗆í, 𝗒 𝗒𝗈 𝖾𝗇 é𝗅, é𝗌𝗍𝖾 𝗅𝗅𝖾𝗏𝖺 𝗆𝗎𝖼𝗁𝗈 𝖿𝗋𝗎𝗍𝗈; 𝗉𝗈𝗋𝗊𝗎𝖾 𝗌𝖾𝗉𝖺𝗋𝖺𝖽𝗈𝗌 𝖽𝖾 𝗆í 𝗇𝖺𝖽𝖺 𝗉𝗈𝖽é𝗂𝗌 𝗁𝖺𝖼𝖾𝗋.” 𝖩𝗎𝖺𝗇 𝟣𝟧:𝟧, 𝖱𝖵𝖱𝟣𝟫𝟨𝟢 “𝖤𝗇 𝖾𝗌𝗍𝗈 𝖾𝗌 𝗀𝗅𝗈𝗋𝗂𝖿𝗂𝖼𝖺𝖽𝗈 𝗆𝗂 𝖯𝖺𝖽𝗋𝖾, 𝖾𝗇 𝗊𝗎𝖾 𝗅𝗅𝖾𝗏é𝗂𝗌 𝗆𝗎𝖼𝗁𝗈 𝖿𝗋𝗎𝗍𝗈, 𝗒 𝗌𝖾á𝗂𝗌 𝖺𝗌í 𝗆𝗂𝗌 𝖽𝗂𝗌𝖼í𝗉𝗎𝗅𝗈𝗌.” 𝖩𝗎𝖺𝗇 𝟣𝟧:𝟪, 𝖱𝖵𝖱𝟣𝟫𝟨𝟢
Reflexión:
Dios nunca diseñó tu vida para que fuera estéril espiritualmente. Fuiste creada con propósito y ese propósito siempre incluye dar fruto para Su gloria. Cada decisión diaria, cada acto de obediencia y cada respuesta de amor es una oportunidad para producir fruto eterno y ese fruto no es el resultado del esfuerzo humano, este propósito sólo se logra con una relación constante con Dios.
Cuando una mujer permanece en Él, su vida comienza a reflejar el carácter de Jesús por el poder del la presencia del Espíritu Santo en su vida, en pensamientos, palabras y acciones. El fruto del Espíritu se manifiesta (el amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza o dominio propio).
Así como un árbol produce fruto conforme a su naturaleza, el fruto no se fuerza ni finge; brota de una vida arraigada y nutrida en el Espíritu Santo. Una mujer que vive sujeta al Espíritu no solo da testimonio al mundo, sino que vive consciente de que un día Jesús vendrá a buscar fruto en su vida. No fruto perfecto, pero sí genuino, nacido de una relación real con Él.
Si Jesús examinara hoy el árbol de mi vida, ¿qué fruto encontraría?
Oración:
Señor, eres lo mejor que me ha pasado, quiero permanecer en ti cada día de mi vida y dar fruto abundante y agradable ante tus ojos. Quita de mi vida todo lo que estorba tu obra y forma en mí un carácter producido por tu Espíritu Santo, en tu nombre Jesús, amén.
Mensajes y guías