28/02/2022
*Devocional 28/02/2022*
“Ciertamente Mejores cosas están por venir
… [la gracia] que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio”. – 2 Timoteo 1:10
¿Alguna vez se ha preguntado cómo será cuando su cuerpo muera y usted vaya al cielo? De acuerdo a la Palabra de Dios, cuando esa hora llegue, la casa de carne y sangre en la cual usted habita, morirá, pero no sentirá nada. Usted sólo se despojará de la capa de carne, la dejará a un lado y se irá a un lugar mejor.
Los creyentes que han mu**to y han revivido dicen que no tuvieron ninguna sensación de pérdida. Sus mentes permanecieron intactas, e incluso tenían brazos y piernas, pero eran espíritu, no carne. Un hombre dijo que no se había dado cuenta de que no estaba en su cuerpo hasta que trató de agarrar algo pero su mano atravesó el objeto material. Él era espíritu pero sin carne.
De acuerdo al apóstol Pablo, estar ausente del cuerpo es estar presente al Señor (2 Corintios 5:1). De manera que cuando Dios lo llame, usted abandonará su cuerpo de carne e irá a estar con Él para siempre.
Esto es muy interesante. Dios ni siquiera usa la palabra “mu**tos” para referirse a nuestros viejos cuerpos abandonados, sino que dice que están dormidos. ¿Por qué? Porque Él sabe que así como el sueño es algo pasajero, también lo es la muerte del cuerpo. El ha determinado que un día nuestros cuerpos dormidos serán despertados y levantados en gloria, así como lo fue el cuerpo de Jesús.
¡Aleluya! Viene un día cuando no sólo nuestros espíritus tendrán victoria sobre la muerte, sino también nuestros cuerpos.
La muerte no es el fin de todo para usted, sino el traslado a un lugar mejor.
2 Corintios 5:1-9
“Nosotros somos como una casa terrenal, como una tienda de campaña no permanente; pero sabemos que si esta tienda se destruye, Dios nos tiene preparada en el cielo una casa eterna, que no ha sido hecha por manos humanas.
Por eso suspiramos mientras vivimos en esta casa actual, pues quisiéramos mudarnos ya a nuestra casa celestial; así, aunque seamos despojados de este vestido, no quedaremos desnudos.
Mientras vivimos en esta tienda suspiramos afligidos, pues no quisiéramos ser despojados, sino más bien ser revestidos de tal modo que lo mortal quede absorbido por la nueva vida.
Y Dios es quien nos ha impulsado a esto, pues nos ha dado el Espíritu Santo como garantía de lo que hemos de recibir. Por eso tenemos siempre confianza.
Sabemos que mientras vivamos en este cuerpo estaremos como en el destierro, lejos del Señor. Ahora no podemos verlo, sino que vivimos sostenidos por la fe; pero tenemos confianza, y quisiéramos más bien desterrarnos de este cuerpo para ir a vivir con el Señor.
Por eso procuramos agradar siempre al Señor, ya sea que sigamos viviendo aquí o que tengamos que irnos.”
2 Corintios 5:1-9 DHH94PC
https://bible.com/bible/411/2co.5.1-9.DHH94PC