20/12/2025
EL PROFETA Y SU DON
En el Nuevo Testamento, el Profeta es un hombre con un don del Espíritu Santo dado por Cristo a la Iglesia para su edificación el día de hoy. No es un oficio o un personaje específico o aislado de los demás, ni es una figura autoritaria y autónoma, es alguien igual a todos los hermanos en la Iglesia, y es guiado por el Espíritu Santo como está Escrito en el Evangelio de Juan 16:13-15, y el don de profecía opera dentro de la iglesia y está sujeto al Espíritu de Cristo como está Escrito en 1 Corintios 14:32 y fue constituido por Cristo para edificación de la Iglesia como está Escrito en Efesios 4:11-12; porque el que tiene don de Profecía, el Espíritu Santo lo usa como instrumento y esto está Escrito en 1 Corintios 12:11.
La función principal del profeta en el nuevo testamento es hablar palabra inspirada por el Espíritu Santo con el propósito de edificar, exhortar y consolar a los creyentes como está Escrito en 1 Corintios 14:3. Sus palabras no son para predecir asuntos personales de juicio o condenación o eventos futuros de prosperidad o acontecimientos catastróficos, sino está solo para aplicar la verdad revelada de Dios como está Escrito en 2 Pedro 1:19-21.
El Profeta del Nuevo Testamento no introduce nueva revelación doctrinal, ya que la revelación plena ha sido dada en Cristo y está Escrito en su Palabra. Por eso, toda profecía que hable un profeta, debe estar sujeta a la Palabra de Dios Escrita y esto es, por la advertencia hecha por el Señor Jesúcristo en Apocalipsis 22:18.
A diferencia del Antiguo Testamento, la profecía de hoy en la Iglesia debe ser evaluada y discernida por otros creyentes maduros como está escrito en 1 Corintios 14:29, Esto indica que no es infalible o confiable hasta que se confirma por otros Profetas dentro de la reunión en la Iglesia, el Profeta está sujeto a corrección y confirmación por otros hermanos con el mismo don, como está escrito 1 Tesalonicenses 5:20–21.
El Profeta del Nuevo Testamento actúa bajo un orden dentro de la Iglesia, está sujeto y tiene algo muy importante que es el Dominio Propio, el Espíritu Santo es un Dios de Orden y su manifestación Espiritual no es confusión como está Escrito en 1 Corintios 14:31–33.
El Profeta de hoy en dia no es el Profeta del Antiguo Testamento, el Profeta antiguo era un mensajero y enviado de Dios, llamado soberanamente y apartado para Dios y hablaba con autoridad divina absoluta. Su mensaje no era de edificación, exhortación o consolación, sino era de volver al arrepentimiento, de volver a Dios; su mensaje era atribuido a la Bendición o a la Maldición, era de destrucción y juicio, era decisivo para el pueblo de Israel como está Escrito en el llamamiento específico del Profeta Jeremías 1:4–9 y en el llamamiento específico del Profeta Ezequiel 2:1-10.
Los Profetas Antiguos recibían revelación nueva, muchas veces relacionada con el pacto, el juicio, la restauración o el Mesías venidero. Dios revelaba sus secretos por medio de ellos como está Escrito en Amós 3:7; y en Daniel 9:22–23.
CONCLUSIÓN:
ASI COMO ESTA ESCRITO LA PALABRA DE DIOS ES IMPORTANTE CONOCERLA Y ENTENDER SU MENSAJE, EL PROFETA DE HOY ES UN INSTRUMENTO EN LA IGLESIA DE JESÚCRISTO PARA EDIFICACIÓN DE TODOS LOS LLAMADOS A LA SALVACIÓN.