10/08/2026
Huertos Imposibles
Dentro de la zona carbonífera en el norte de Coahuila, existe un pueblo llamado Minas de Barroterán, perteneciente al Municipio de Múzquiz, pueblo sufrido a causa del clima desértico y la escasez de agua, y herido también por las minas y los tajos, los cuales no sólo han cobrado la vida de centenares de personas a causa de trágicos accidentes - como la explosión de la Mina de Guadalupe en 1969-, sino que han contaminado gravemente la tierra y el agua.
No obstante, este pueblo bravo y resiliente, dedicado a la extracción del carbón, ha luchado y perseverado, y ha cultivado últimamente, aunque usted no lo crea, huertos inexplicables, como algunos los llaman.
Pues desde el 2021, después de recibir las primeras instrucciones, por el colectivo Conexiones climáticas, han quitado piedras, espinos, maleza y hasta el polvo negro que cae de las minas; y han preparado y abonado la tierra, con composta, como si fuera la levadura del evangelio, producida por ellos ellos mismos a base de lombrices, y han sembrado, en camas de tierra circular demarcadas con hule desechado de las minas, semillas como lechuga, jitomate, cebolla y otros frutos que, contrario de lo que siempre se había dicho, brotaron en una tierra que se creía imposible de cosechar.
Hoy esas semillas, caídas en tierra áspera y agreste - que con el trabajo se ha hecho fértil-, han germinado, y ya se han cosechado hortalizas, que han llegado a las mesas de sus hogares, y están empezando a diversificar la vida y los oficios en este legendario y beisbolero pueblo, enfrentando con ello, la falta de empleos por el cierre de empresas como Altos Hornos y Mimosa.
El primer huerto se realizó en el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos, CECyTEC, y ya existen otros en dos capillas de la parroquia de San Juan de los Lagos, y otros más en casas de maestros y de familias de este bendito pueblo, de los cuales ya se han levantado varias cosechas.
No ha faltado la ayuda de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, así como de la organización Familia Pasta de Conchos, y de la Iniciativa Climática de México, para hacer realidad estos huertos. Hoy por hoy, también se cosechan: hierbabuena, ajo, rábano, calabaza, cilantro y hasta sandías.
Con ello se ha hecho verdad, lo dicho por una barroteranense: “Sembrar vida en una tierra lastimada por la sangre de cientos de mineros mu***os, es un sueño hecho realidad”.
+Alfonso G. Miranda Guardiola
Agradezco a Omar Navarro Ballesteros, periodista de Barroterán por su artículo: “Barroterán, el pueblo minero que sembró un huerto”, publicado en la revista Christus, de donde me inspiré, y basé buena parte de mi publicación.