07/03/2026
Todos los sábados, algo diferente ocurre en la banqueta de "Príncipe de Paz". Mientras el ruido de la avenida pasa de prisa, nosotros hacemos una pausa. Salimos al frente del templo con un vaso de agua fresca, un folleto y, sobre todo, con el deseo sincero de encontrarnos con ustedes.
No venimos a imponer, venimos a invitar. No venimos a señalar, venimos a conversar. Porque creemos que Dios se encuentra en los pequeños gestos: una sonrisa, una palabra amable, un "¿cómo estás?" dicho con genuino interés.
Si este sábado pasas por aquí, no eres un extraño para nosotros. Eres alguien a quien Dios ama. Acércate, toma un agua, recibe un folleto, o simplemente permite que oremos por ti. Será un regalo conocerte. Porque en cada rostro vemos a alguien por quien Cristo murió.