en México, estuvo ligada estrechamente al Padre Jesuita Francisco Marín, quien estando como misionero en China conoció a un matrimonio miembro de los ´Equipos de Nuestra Señora de Paris´. A su regreso a China, el Padre Marín se hizo cargo de las congregaciones Marianas en la ciudad de México y fue a los miembros de estas congregaciones, a quienes inicialmente invitó el sacerdote a formar grupos de
matrimonios parecidos a los de ´Nuestra Señora´, con el apoyo decidido de Manuel y Herlinda González Flores. Los congregantes acogieron muy bien la invitación del Padre Marín, y en poco tiempo los grupos fueron numerosos. Teresa Olvera, miembro de la Acción Católica visitó París y conoció ´los Equipos de Nuestra Señora´. A su regreso a México, habló con Rafael y Consuelo González Rivas, a quienes ofreció poner en contacto con el matrimonio Poulin, miembro de los grupos de Paris y quienes estarían en México para esas fechas. Los González Rivas invitaron a otros matrimonios para la reunión con los Poulin, surgiendo de allí la iniciativa de hacer algo parecido a lo que se desarrollaba en Francia. El Padre Hernández estuvo de acuerdo en asesorar al grupo y participar en sus reuniones, y así, esos dos grupos independientemente trabajaron y fueron creciendo en su formación religiosa. En agosto de 1958, por iniciativa de la Acción Católica, Alejandro y Margarita Rangel promovieron la visita a México del Padre Richards y de Federico y Hortensia Sonería, en ese tiempo Asistente y Presidentes Latinoamericanos del M.F.C., respectivamente. Por otra parte, la Acción Católica ya había iniciado las gestiones para establecer un ´Movimiento de la Familia en México´, por el año de 1957. El Arzobispo de Guadalajara y Presidente de la Comisión Episcopal para el apostolado seglar, Monseñor Garibi Rivera, le pidió al Padre Richards que impartiera un retiro al que asistirían los grupos de los Padres Marín y Hernández. En ésta y otras reuniones posteriores, tanto el Padre Richards como los Sonería, hicieron ver a ambos grupos que tenían mucho en común con el M.F.C. latinoamericano, de manera que los invitaron a fusionarse y a pertenecer al movimiento. La idea fue aceptada y en agosto de 1958, se unieron esos dos grupos y adoptaron el nombre de ´Movimiento Familiar Cristiano´, teniendo como primeros Presidentes al matrimonio formado por José y Luzma Álvarez Icaza. A partir de esa fecha, el M.F.C. tiene presencia en México y ha contado con la participación de miles de matrimonios, tanto en el Ciclo Básico de Formación como en los Servicios a la Comunidad, compartiendo experiencias y apoyo espiritual, con el propósito de mantener firme e indisoluble la unión conyugal.