02/06/2025
Discurso de Graduación – Seminario Bautista Misionero Mexicano "Isaías Rodríguez" 30/Mayo/2025
Dios es grande. A Él sea toda la honra y toda la gloria, ahora y por los siglos de los siglos.
Hermanos en Cristo, gracias por acompañarnos en este día tan especial. Su presencia nos honra y nos alienta. Compañeros graduados, hoy es un día de gozo, de reflexión y de gratitud.
Demos gracias a nuestro Dios por permitirnos dar un paso más en el camino de la carrera del servicio a Su nombre. No quiero decir que lo hemos logrado, porque tengo la firme convicción de que esto es solamente un peldaño más. El verdadero reto está allá afuera.
La mies es mucha, y los obreros aún son pocos. Necesitamos predicar a Jesucristo, proclamar con firmeza y convicción que solo en Él hay perdón de pecados y vida eterna. El mundo no necesita más filosofías ni ideologías humanas. El mundo necesita al Salvador.
Valoremos y agradezcamos la oportunidad de habernos preparado en esta institución: el Seminario Bautista Misionero Mexicano "Isaías Rodríguez". Aquí fuimos formados con doctrina sana, con disciplina, con amor por la Palabra. Que no perdamos nunca ese hábito: el estudio constante, reverente y profundo de las Escrituras.
Pero más allá de estudiar, usemos cada herramienta que aquí se nos ha dado para engrandecer el nombre de nuestro Dios y llevar el evangelio a todas las naciones, empezando por nuestro propio entorno.
Como el apóstol Pablo escribió a Timoteo, también a nosotros se nos dice hoy:
“Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los mu***os en su manifestación y en su reino,
que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.
Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias,
y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.
Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.” (2 Timoteo 4:1–5)
Graduados, no nos cansemos. No nos detengamos. No nos desviemos. Cumplamos nuestro ministerio con fidelidad. Prediquemos a Cristo crucificado, vivamos con integridad, y recordemos que el que comenzó en nosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.
A Dios sea la gloria por siempre. Iglesia Bautista Peniel A.R. Mision Bautista Valle de Jezreel