23/08/2026
Damos gracias a Dios porque nos permite estar reunidos como una misma iglesia un mismo cuerpo, y venir y escuchar el mensaje que él tiene para nuestras vidas!.
En Marcos 3:1-5
Jesús entró en la sinagoga en día de reposo y encontró a un hombre que tenía una mano paralizada. Algunos observaban a Jesús para ver si lo sanaría, pero Jesús mostró que hacer el bien y traer sanidad está por encima de las reglas humanas. Le dijo al hombre: “Extiende tu mano”, y al hacerlo, quedó sano.
El día de reposo nos recuerda que Dios desea restaurarnos, no solamente nuestro cuerpo, sino también nuestro corazón y nuestra vida espiritual. A veces llegamos cansados, heridos o preocupados, pero cuando nos acercamos a Jesús encontramos descanso y esperanza.
No importa qué área de tu vida necesite sanidad; Jesús sigue teniendo poder para restaurar. Confía en Él y permite que su presencia renueve tu corazón. 🙏