28/05/2026
LEE AQUÍ LA EXPLICACIÓN COMPLETA 👉 Jueves 28 de mayo | Lección 9 |SABER Y HACER
✅ Saber de Dios y conocer a Dios.
Jesús cerró el Sermón del Monte con palabras muy solemnes:
Mateo 7:21.
«No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos; sino el que hace la voluntad de mi Padre».
Esta declaración nos recuerda que existe una diferencia entre hablar de Dios y vivir con Dios. Muchas personas conocen historias bíblicas, doctrinas y prácticas religiosas, pero eso no siempre significa una relación real con Cristo. . Oseas advirtió este problema cuando escribió que el pueblo perecía por falta de conocimiento (Ose. 4:1, 6). No se trataba únicamente de ignorancia, sino de rechazar el conocimiento que Dios ofrecía.
La Biblia muestra este contraste en Judas. Él caminó con Jesús, escuchó sus enseñanzas y presenció milagros, pero nunca permitió que Cristo gobernara plenamente su corazón. Tenía conocimiento religioso, pero no comunión verdadera. Elena de White escribió: «Una cosa es tratar la Biblia como un manual de instrucción moral… y otra cosa es considerarla como lo que en realidad es: la palabra del Dios viviente». .
✅ La obediencia nace del amor.
Jesús explicó en Juan 17:3 que la vida eterna consiste en conocer al único Dios verdadero y a Jesucristo. Este conocimiento no es académico únicamente. Implica confianza, amistad y comunión diaria. La lección compara esta relación con la de un hijo que ama y respeta a sus padres. Cuando existe amor genuino, la obediencia deja de ser una imposición y se convierte en una respuesta natural.
Eso ocurrió con José en Egipto. Frente a la tentación declaró: «¿Cómo, pues, haría yo este grande mal y pecaría contra Dios?» (Gén. 39:9). José obedeció porque conocía a Dios y valoraba esa relación. Jesús reafirmó esta verdad en Juan 14:15: «Si me aman, guarden mis mandamientos». . Elena de White lo resume así: «Cristo cambia el corazón. Él habita en tu corazón por medio de la fe».
✅ Edificar sobre la roca.
Jesús concluyó el Sermón del Monte con la parábola de los dos constructores (Mat. 7:24-29). Ambos escucharon sus palabras, ambos enfrentaron tormentas, pero solo uno permaneció firme. La diferencia estuvo en que uno oyó y obedeció, mientras el otro oyó sin practicar.
La arena simboliza una religión superficial que escucha, pero no permite transformación. Daniel es un ejemplo de alguien edificado sobre la roca. Rodeado de presiones y amenazas, permaneció fiel porque su relación con Dios era profunda y constante.
Jesús nunca prometió ausencia de dificultades. Prometió estabilidad espiritual para quien construye sobre él. Elena de White escribió: «La palabra que es nuestra vida… ha de moldear nuestras acciones, nuestros dichos y nuestros pensamientos». Escuchar a Cristo sin obedecer es admirar la roca sin construir sobre ella.
✅ La justicia de Cristo y la vida diaria.
La lección termina recordando que esta experiencia espiritual está disponible para todos. Dios nos ofrece la justicia de Cristo gratuitamente. Romanos 5:1 declara: «Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios». Esto significa que no obedecemos para comprar salvación. Obedecemos porque Cristo ya nos ha ofrecido salvación.
Elena de White escribió: «No tenemos justicia con que cumplir las demandas de la Ley de Dios… El carácter de Cristo toma el lugar del tuyo». . La verdadera religión no consiste solamente en saber lo correcto, sino en permitir que Cristo transforme pensamientos, decisiones y conducta.
Aprendemos que:
Él desea una relación viva que produzca confianza, obediencia y fidelidad. La casa edificada sobre la roca no pertenece al que aparenta perfección, sino al que decidió hacer de Cristo el fundamento de toda su vida.
Facebook: EscuelaSabáticaMX | Editor: Víctor Manuel Rodríguez