23/05/2026
¡Hola! ¿Cómo te fue en este viernes? ¿Todo bien? ¿Te parece si oramos antes de irnos a dormir?
Padre amado, al terminar este día me acerco a Ti con un corazón lleno de gratitud.
Gracias por cada instante que viví, por las alegrías que me hicieron sonreír y por las pruebas que me enseñaron paciencia y fortaleza.
Te agradezco por la comida que me sustentó, por la salud que me permitió trabajar y por el trabajo que dignifica mis esfuerzos.
Gracias por las personas que pusiste en mi camino, por las palabras de aliento y también por los silencios que me invitaron a reflexionar.
Hoy reconozco que tanto los buenos como los malos momentos son parte de tu plan perfecto, y en ellos encuentro tu presencia y tu enseñanza.
Te entrego mis preocupaciones, mis cansancios y mis anhelos, confiando en que mañana será un nuevo día bajo tu luz y tu misericordia.
Cúbreme con tu paz esta noche, Señor, y permite que mi descanso sea reparador, para despertar con fuerzas renovadas y seguir caminando en tu voluntad.
Amén.