06/08/2026
Bendice, alma mía, al Señor, y bendiga todo mi ser Su santo nombre.
Hay momentos en los que debemos detenernos y recordar todo lo que Dios ha hecho por nosotros. Aun en medio de las dificultades, siempre existen razones para levantar nuestra voz y decir: “Gracias, Señor; bendito sea Tu nombre.”
David hablaba a su propia alma y la invitaba a adorar a Dios. Esto nos recuerda que nuestra alabanza no debe depender solamente de cómo nos sentimos o de las circunstancias que estamos viviendo. Dios sigue siendo digno de alabanza en todo tiempo.
Bendecir al Señor con todo nuestro ser significa reconocer Su bondad, recordar Su misericordia y agradecer Su fidelidad. Él nos ha sostenido, perdonado, fortalecido y acompañado aun en aquellos momentos en los que pensábamos que no podríamos continuar.
Hoy dile a tu alma: “No olvides lo bueno que Dios ha sido contigo.” Que nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestra vida entera exalten Su santo nombre.
Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre.
Salmo 103:1
Gracias Señor!