Iglesia Tradicionalista de San Juan Bautista

Iglesia Tradicionalista de San Juan Bautista Información de contacto, mapa y direcciones, formulario de contacto, horario de apertura, servicios, puntuaciones, fotos, videos y anuncios de Iglesia Tradicionalista de San Juan Bautista, Organización religiosa, Calle Miguel Hidalgo, Nuevo Mondongo, Poblado 3, Tres Valles, Otatitlán.

27/09/2025

*NOVENA EN HONOR A SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS

(DÍA TERCERO – 26 DE SEPTIEMBRE)*

*NOVENA EN HONOR A SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS*

Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

*ACTO DE OFRECIMIENTO*
Oh Dios mío, Trinidad santísima, deseo amarte y hacer que te amen, y trabajar en la glorificación de la Santa Iglesia, salvando las almas que viven en el mundo y liberando a las que padecen en el Purgatorio. Deseo cumplir en absoluto tu voluntad y conseguir la gloria que me has preparado en tu Reino. En una palabra, deseo Santificarme, pero, como conozco mi debilidad, te pido, Dios mío, que seas Tú mismo mi santidad. Y, puesto que tu Amor ha llegado al extremo de darme a tu único Hijo, para que sea mi Salvador y Redentor, y los infinitos tesoros de sus méritos me pertenecen, me complazco en ofrecértelos y te suplico que no me mires sino en la Faz de Jesús y en su Corazón abrasado de amor. Amén.

*DÍA TERCERO – 26 DE SEPTIEMBRE*
*REFLEXIÓN*
«Un domingo, al cerrar el devocionario, después de terminar la Misa, quedó un poco fuera de las páginas una fotografía de nuestro Señor crucificado, asomando tan sólo una de las divinas manos, perforada y ensangrentada.

A su vista experimenté un sentimiento nuevo, inexplicable. Partióse mi corazón de dolor al contemplar aquella Sangre preciosa que caía en tierra, sin que nadie se apresurase a recogerla, y resolví permanecer siempre al pie de la cruz en espíritu, para recibir el rocío divino de la salvación y esparcirlo sin pérdida de tiempo en las almas.

Desde aquel día el grito de Jesús moribundo: ¡Tengo sed! resonaba a cada instante en mi corazón y lo encendía de un amor vivísimo, hasta entonces para mí desconocido.

Anhelaba dar de beber a mi Amado, sentíame yo también devorada por la sed de almas, y a todo trance quería arrancar a los pecadores de las llamas eternas…» (Manuscrito A, 45vº).

*ORACIÓN*
¡Oh gloriosa Santa Teresita!, alma privilegiada que descubriste en el amor de Dios la senda más breve para alcanzar la santidad, compadécete de nuestros débiles esfuerzos en la vida espiritual, y descúbrenos claramente esa prodigiosa senda del amor de Dios, a fin de que viviendo solamente por Él y para Él, logremos alcanzar nuestra perfección y la de nuestros hermanos. Amén.

*Pedir la gracia que se desea alcanzar.*

*INVOCACIONES A SANTA TERESITA*
¡Oh Santa Teresita! Por aquella bondad tan grande que te hizo prometer pasar tu cielo haciendo bien en la tierra. Derrama sobre mi alma la lluvia de rosas de tu protección y alcánzame la gracia que te pido. *Padrenuestro, Avemaría y Gloria.*

¡Oh Santa Teresita! Por aquel celo de la gloria de Jesús y de la salvación de las almas, que te mereció ser declarada por la Iglesia Patrona de todas las Misiones. Derrama sobre mi alma la lluvia de rosas de tu protección y alcánzame la gracia que te pido. *Padrenuestro, Avemaría y Gloria.*

¡Oh Santa Teresita! Por el amor seráfico que te llevó a morir diciendo: «¡Dios mío, te amo!», en un éxtasis de amor. Derrama sobre mi alma la lluvia de rosas de tu protección y alcánzame la gracia que te pido. *Padrenuestro, Avemaría y Gloria.*

*GOZOS EN HONOR A SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS*

Flor excelsa del Carmelo
Y de divinal belleza:
Conducidnos, oh Teresa,
Por el camino que nos lleva al Cielo.

Bello rebrote de tronco sano,
¡Día feliz!, al mundo venido;
Dios os planta en el huerto feliz
De un hogar bien cristiano.
Pues tenéis tan buena raíz,
¡Cuál será vuestra ufaneza!
Conducidnos, oh Teresa,
Por el camino que nos lleva al Cielo.

Si perdéis, pequeña aún
Vuestra madre, toda amor,
Una Madre mucho mejor
Habéis encontrado ya, que os ampara:
Es María, clara Estrella,
Que os sonrió en la orfandad.
Conducidnos, oh Teresa,
Por el camino que nos lleva al Cielo.

¿Qué lengua decir podría
El fervor con que os preparó
Para tener el Tesoro sin precio
De Jesús Eucaristía?
¡Cómo recibís al Emanuel
Dentro de Vos, qué dulzura!
Conducidnos, oh Teresa,
Por el camino que nos lleva al Cielo.

De Jesús bien sois la amiga,
Pero el corazón no está contento:
Pues el amor va creciendo
De esposarlo la hora os tarda.
El obstáculo os surge, cruel,
Pero le vence vuestra firmeza.
Conducidnos, oh Teresa,
Por el camino que nos lleva al Cielo.

Confianza tenéis tanta
En el Esposo muy amado,
Que creyó en verdad
Arribar a ser gran Santa.
Que al deseo sois fiel
Vuestra vida lo patentiza.
Conducidnos, oh Teresa,
Por el camino que nos lleva al Cielo.

Cuando pensáis en los salvajes
E infieles, ¡pensamiento triste!,
Anheláis para Jesucristo
Conquistar lejanos parajes.
Satisfecho fuera el anhelo
Cuando la fe raíz fuera tendida.
Conducidnos, oh Teresa,
Por el camino que nos lleva al Cielo.

Sufrimiento toca a la puerta
-De tiempos ha que era esperado-;
Es un don del Amado,
Y le recibís con dicha fuerte.
Más que no en la dulce miel,
Halláis gusto en su amargura.
Conducidnos, oh Teresa,
Por el camino que nos conduce al Cielo.

Si del Cielo el camino es duro,
-¡Ay, el amor, que es ingenioso!-,
El ascensor hallaréis Vos
Para llevaros bien segura.
Así, a nuestro orgullo rebelde,
Oponéis vuestra debilidad.
Conducidnos, oh Teresa,
Por el camino que nos lleva al Cielo.

Queréis siempre ser pequeña,
Que es, el infante, arrullado;
Mas de vuestra santidad
Nada más Dios sabe su alta estatura.
Os dio como a modelo
El Camino de la Infancia.
Conducidnos, oh Teresa,
Por el camino que nos lleva al Cielo.

De Jesús Infante juguete,
Nada más ser no queréis:
-Jesusito, jugad, jugad,
Con vuestra Teresita-.
Juguete bien fiel,
En sus brazos os tiene tenida.
Conducidnos, oh Teresa,
Por el camino que nos lleva al Cielo.

En el mundo exiliada,
Sumergida en tinieblas,
Es para vos la oración
Llanto del alma ignorada.
El vaso lleno de amarga hiel
Pronto bebéis con fortaleza.
Conducidnos, oh Teresa,
Por el camino que nos lleva al Cielo.

Del amor la amplia hoguera
Más y más os va aumentando,
Hasta que sigue un fuego gigante
Que la tierra abrase entera.
¡Si a los corazones nuestros, corazones de hielo,
Una chispa fuese transmitida!
Conducidnos, oh Teresa,
Por el camino que nos lleva al Cielo.

No podéis recibir a Nuestramo
Como estáis próxima a morir,
Mas, dejando el mundo mezquino,
Le dijo: -¡Dios mío, os amo!-
Se os quita el negro velo
De la angustia en que estáis presa.
Conducidnos, oh Teresa,
Por el camino que nos lleva al Cielo.

Libre ya, el alma se lanza
En los brazos del Amor;
Allí vuestra pequeñez
Halla eterna bienaventuranza.
Del Edén fulgente Estrella,
¿Qué dirá vuestra grandeza?
Conducidnos, oh Teresa,
Por el camino que nos lleva al Cielo.

Habiéndoos llegado la hora
Del triunfo más esclarecido:
Santa os dice el Padre Santo,
Todo el mundo mercedes os implora:
Sois para el mísero infiel
Pura Luz en el Cielo encendida.
Conducidnos, oh Teresa,
Por el camino que nos lleva al Cielo.

De favores bella rosa
Recogerán vuestros devotos;
Más todavía, de los Sacerdotes
Os hará Dios la Abogada.
Infundidles vuestro celo,
¡Oh gentil Sacerdotisa!
Conducidnos, oh Teresa,
Por el camino que nos lleva al Cielo.

Pues estáis ya en el eterno Carmelo,
Del Amado toda cautivada:
Conducidnos, oh Teresa,
Por el camino que nos lleva al Cielo.

*℣.* La gracia fue difundida en tus labios.
*℟.* Porque el Señor te bendijo eternamente.

*ORACIÓN*
Señor, que has dicho: “Si no os hacéis semejantes a niños, no entraréis en el reino de los cielos”, concédenos que imitemos de tal modo la humildad y sencillez de corazón de la virgen Santa Teresa, que logremos alcanzar las recompensas eternas. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

27/09/2025

203 Aniversario de la Consumación de la Independencia de México.

27 de septiembre
CONSUMACIÓN DE LA INDEPENDENCIA.

MÉXICO NACIÓ CATÓLICO!

VIVA DON AGUSTÍN DE ITURBIDE!
VIVA EL PLAN DE IGUALA!
VIVA MÉXICO CATÓLICO!

RELIGIÓN CATÓLICA, UNIÓN, INDEPENDENCIA.
DIOS, PATRIA Y LIBERTAD

27/09/2025

TRIDUO A SAN MIGUEL ARCÁNGEL
Día Primero

POR LAS NECESIDADES DE LA SANTA IGLESIA

Condiciones

En uno de los días del Triduo, se ha de confesar y comulgar con la mayor preparación y disposición que fuese posible y será bueno ayunar algún día a la honra de San Miguel, durante estos días. Y procure quien la hace obligar a los ángeles con una gran pureza de cuerpo y alma, andando los tres días con especial cuidado de evitar toda culpa y particularmente contraria a la castidad, que es virtud angélica. Quien fuera de esto hiciere limosnas y otras buenas obras en reverencia de los Soberanos Espíritus, los obligará más a que intercedan con Dios para que alcance lo que desea, si conviniere para su salvación y sino le alcanzará de su Majestad otra cosa mejor y más conveniente para la Bienaventuranza.

Día Primero - 27 de Septiembre

Hincándose delante de un Altar o imagen de San Miguel, se hará la Señal de la Cruz, se dará gracias a Dios por todos los beneficios obtenidos, los que le ha hecho a San Miguel y ofrecerá a mayor Gloria de Dios, honra de María Santísima, de San Miguel y de todos los santos sus acciones, palabras y pensamientos.

Acto de contrición

Señor mío, Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre, Redentor mío, por ser vos quien sois, bondad infinita y por que os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido, también me pesa porque podéis castigarme con las p***s del in****no. Animado con tu divina gracia, propongo firmemente nunca mas pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta, para el perdón de mis pecados. Amén

Oración

Soberano Arcángel San Miguel y excelentísimo Príncipe de la Corte Celestial. ¿Quién no podría ser vuestro devoto, pagando así a vuestros devotos? ¿Quién no os servirá con mucho cuidado si de esta manera pagáis los servicios que os hacen? Mas para que yo os ame, basta saber el amor que me tenéis y al cual no puedo corresponder con igual amor. Para que os sirva no es necesario prometerme nuevos favores, con los ya otorgados me tenéis más que obligado de lo que podré jamás pagar ni reconocer. Pero ya que no puedo con obras responder a tantas mercedes, recibid palabras y afectos. Gracias os doy excelso y sublime Espíritu, porque defendisteis la Honra y la Gloria de mi Señor Jesucristo y por todos los servicios que en toda la vida le hicisteis a Él y a su Santísima Madre.

Gracias os doy por el ángel que habéis destinado a mi guarda y por los otros servicios generales y particulares que por vos mismo o por medio de vuestros ángeles me habéis otorgado, los cuales no conozco bastantemente en esta vida, ni los puedo dignamente agradecer y por ello pido y suplico al ángel de mi guarda, que en mi nombre os lo agradezca y también lo que habéis hecho a la humanidad y a la Santa Iglesia, de la cual soy miembro. Me alegro de todos los privilegios, gracias, prerrogativas, dignidades y dones naturales y sobrenaturales con que el Señor os ha honrado y enriquecido y doy al Señor eternas gracias por ello, porque así os quiero exaltaros.

Defendedme ¡oh valerosísimo Capitán de los Ejércitos de Dios!, enviad en mi socorro a vuestros soldados para que me defiendan de los demonios y no me rinda a sus combates y tentaciones. Mandad a vuestro ángeles que me guíen para que no ande errado y que me alumbren para que no ande ciego y que pongan sus manos para que no tropiecen mis pies en el camino peligroso de la vida. Asistidme con vuestros ángeles en el momento de mi muerte y alcanzadme del Señor contrición verdadera de mis culpas, para que presentada mi alma ante vuestro tribunal, merezca ser presentada por vuestras manos ante el Tribunal de la Santísima Trinidad y entrar en la posesión de la Gloria donde alabe al Señor para siempre y os dé eternas gracias de haber conseguido con vuestra intercesión la bienaventuranza. Amén.

Oración del Día Primero

Dios y Señor de los Ángeles, a quien encomendáis la guarda de los hombres, os ofrezco los merecimientos de los soberanos Espíritus y los del príncipe de los Ángeles San Miguel, que por Ti y por medio de tus Ministros guarda la naturaleza humana, para que me guardéis de todo pecado con una pureza angélica y me concedáis lo que pido en este Triduo, a mayor gloria y honra vuestra. Amén

Nueve Padrenuestro y nueve Avemaría, en reverencia de los nueve Coros de los Ángeles y del Caudillo de todos, San Miguel a* *quien dirá la oración siguiente:*

Príncipe gloriosísimo San Miguel, Capitán y Caudillo de los Ejércitos Celestiales, recibidor de las almas, vencedor de los malignos espíritus, Ciudadano del Señor y Gobernador después de Jesucristo de la Iglesia de Dios y de gran excelencia y virtud, libra a todos los que te llamamos y haznos aprovechar en el servicio de Dios por tu precioso oficio y dignísima intercesión.

Ruega por nosotros Beatísimo San Miguel, Príncipe de la Iglesia de Cristo. Para que seamos dignos de las promesas de Dios.

Oración

Todopoderoso sempiterno Dios, que por tu gran clemencia para la salud humana nombraste al Glorioso San Miguel Arcángel maravillosamente por Príncipe de la Iglesia, concédenos que por su saludable protección merezcamos aquí ser defendidos de todos los enemigos, y en la hora de nuestra muerte, libres y salvos seamos presentados a tu Divina y Soberana Majestad, por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Luego alentando la confianza con las palabras que le dictara el propio afecto, o con los afectos que le diera la propia devoción,
*pedirá a San Miguel el favor particular que desea y dirá esta conmemoración:*

¡Oh glorioso príncipe, arcángel San Miguel, que os acordáis de nosotros aquí y en todo lugar, rezad siempre al Hijo de Dios por nosotros, Aleluya, Aleluya.

*V. A los ojos de los ángeles cantaré a Ti, oh Dios.*
*R. Y adoración hacia tu Santo Templo y confesaré Tu nombre.*

*Oremos*
Oh Dios, que en un orden maravilloso has creado los ministerios de los ángeles y a los hombres, haz que tus santos ángeles que están a tu servicio, en todo momento nos socorran a los que estamos aquí en la Tierra, por Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

27/09/2025

*NOVENA EN HONOR A SAN MIGUEL ARCÁNGEL

(DÍA SÉPTIMO – 26 DE SEPTIEMBRE)*

SAN MIGUEL ARCÁNGEL, PRÍNCIPE DE TODA LA MILICIA CELESTIAL, PROTECTOR UNIVERSAL DE LA SANTA IGLESIA Y ABOGADO PODEROSÍSIMO PARA PRESENTAR LAS ALMAS FIELES ANTE EL DIVINO TRIBUNAL

Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

*ACTO DE CONTRICIÓN*
Altísimo Señor y Dios eterno, uno en esencia y trino en personas, yo el más indigno, miserable y delincuente pecador, postrado ante vuestra divina y adorable Presencia, y la de todos los angélicos espíritus celestiales, Santos y Santas de la Corte del Cielo, y justos de la tierra, confieso, mi Señor y mi Dios, que os he ofendido un sinnúmero de veces, mereciendo por tan graves y enormes ofensas los más terribles y justos castigos, como los que han sentido y sentirán eternamente en el In****no el soberbio Lucifer y sus secuaces, en cuya infeliz compañía, mucho tiempo ha que estaría yo padeciendo, a no haber mediado vuestra infinita piedad y misericordia, que no ha permitido que yo me pierda eternamente, sino que aún me esperáis para que arrepentido de tanta culpa y ofensa como ingratitudes he cometido contra Vos mi Dios, al fin las llore y haga por ellas la necesaria e indispensable penitencia. Y esta es, Señor, la que protesto hacer desde ahora, pidiéndoos como os pido de todo mi corazón me perdonéis todas mis culpas, delitos y pecados, pues de todos ellos me arrepiento, los detesto y aborrezco; y os doy palabra de no volver a ofenderos. Perdonadme, Señor, pues de verdad me pesa el haberos ofendido, y aquí me estaré, mi Dios, postrado ante vuestra divina Presencia, hasta que compadecido de mí os dignéis concederme por los méritos de la Pasión y muerte de vuestro divino Hijo mi Señor Jesucristo, también por los de su santísima Madre María, y por los ruegos de vuestro Arcángel San Miguel, el perdón de todos mis pecados, con vuestra amistad y gracia, para serviros y amaros fielmente hasta el fin de mi vida. Amén.

*ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS*
Glorioso y humildísimo Arcángel San Miguel, primer ministro del Altísimo, Príncipe supremo de las milicias de los ángeles, poderosísimo protector del Catolicismo, celosísimo defensor y fiel custodio de la Santa Iglesia, enemigo poderoso de la culpa y herejía, sustentáculo el más firme de la fe Católica, abogado de las almas fieles para presentarlas ante el divino tribunal, abanderado que llevaréis en vuestras manos la Santísima Cruz en el día grande del Juicio de Dios (Ofertorio, Misa de Difuntos), Ángel enviado de Dios para significar los misterios contenidos en su divina voz y santa palabra, compañero perpetuo de los Santos Arcángeles Gabriel, Rafael, y las otras cuatro lumbreras que con vos arden contínuamente ante el trono de Dios; yo os suplico humildemente seáis nuestro intercesor para que vuestros devotos que os tributamos este humilde culto, consigamos por vuestra poderosa intercesión los bienes espirituales y corporales que os pedimos en esta novena, si ha de ser para mayor honra y gloria de Dios y salvación de nuestras almas. Amén.

*DÍA SÉPTIMO – 26 DE SEPTIEMBRE*
Dios y Señor de los Tronos, en quienes descansáis como en el Trono de vuestra gloria, yo os ofrezco los méritos de estos altísimos servidores y los de vuestro Arcángel San Miguel, quien después de cuidar en esta vida de las almas cristianas y humildes, él es quien las conduce y presenta ante el Tribunal divino cuando salen de sus cuerpos, exponiendo en su favor los méritos que adquirieron por las buenas obras que practicaron mientras permanecieron en este mundo (Oficio de San Miguel Arcángel, antífona del III Nocturno), hasta declararse su fiel intercesor y abogado, librándolas de las p***s terribles merecidas por sus pecados e intercediendo por ellas a la divina Justicia. Yo os suplico, mi Dios y Señor, concedáis que en esta vida tenga tanta devoción a este sagrado Arcángel, que por la imitación de sus virtudes, principalmente de su humildad, celo de la gloria de Dios y salvación de las almas, logre el que sea mi abogado, cuando mi pobre alma sea presentada en el Tribunal del Justo Juez; y vos, glorioso Arcángel San Miguel, Príncipe de los ejércitos de nuestro Dios, defiende a la Santa Iglesia Católica y a todos sus hijos, del contagio de la revolución, que anda en todo el mundo propagando todos los errores y herejías en contra de la luz del Evangelio, os suplico en esta novena que aumentéis nuestra fe y nos libréis de todos los asaltos de nuestros enemigos que nos rodean en esta vida, para que no perezcamos en el Juicio tremendo (Misa de San Miguel Arcángel, verso aleluyático); y nos concedáis honrar vuestro santo Nombre, por los méritos de vuestro Santo Arcángel y los demás espíritus bienaventurados, con lo demás que os pedimos en esta novena, si es para mayor gloria de Dios y bien de nuestras almas. Amén.

*Aquí se rezan tres Padrenuestros y Avemarías en honor a San Miguel Arcángel.*

*ORACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN*
Oh Purísima e Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, Soberana Reina de los Ángeles y de los hombres, a vuestros sagrados pies se postra también este tan abominable e inmundo pecador que por la gravedad de mis culpas no merezco llegar a ver el rostro de vuestro divino hijo mi Señor Jesucristo, ni tampoco el vuestro, ¡oh Emperatriz de los cielos y tierra! Acordaos que sois el refugio de los pecadores, la esperanza de los que en Vos confían, y la luz que alumbra las conciencias para hacer buena confesión de todos los pecados: haced, Señora, que tanto en mí como en mis prójimos no se malogre el fruto preciosísimo de la Pasión y Muerte de vuestro Hijo Jesucristo, mi Señor y Dios. Esta gracia os la pido, por los dolores de vuestro corazón, y por los merecimientos de vuestro fiel siervo el Príncipe San Miguel. También os suplicamos que miréis se conserve la paz entre todos los cristianos, para la exaltación de nuestra fe Católica y conversión de los pecadores a verdadera penitencia, que protejáis ~al soberano pontífice, Vicario de Cristo en la tierra y~ a todos los miembros de la Santa Iglesia, y pues ella os elogia diciendo «Regocíjate, Virgen María, pues tú sola has dado muerte a todas las herejías en el mundo entero» (Oficio parvo de la Bienaventurada Virgen María), exterminadlas todas, ¡oh Reina poderosísima!, y no permitáis que ninguna de ellas, ni la que actualmente nos inquieta, de ningún modo prevalezcan: para que logrando vivir y morir en aquella Fe santa y Católica religión que en el sagrado Bautismo profesamos, y llegando todos al conocimiento de Jesucristo, podamos guardar la ley de Dios y ser felices eternamente en la gloria en compañía vuestra y de todos los santos. Amén.

*Aquí se pedirá a Dios nuestro Señor, que por los méritos de su Madre santísima y los de San Miguel Arcángel se digne oír nuestras humildes súplicas, y socorrer las necesidades de la Santa Iglesia y las de todos los Católicos.*

*GOZOS EN HONOR A SAN MIGUEL ARCÁNGEL*

Pues lleváis la voz de Dios
Como el ministro más fiel,
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

Sois el Príncipe Miguel,
Que cual valiente adalid
Venciste en gloriosa lid
Al arrogante Luzbel:
Y pues triunfaste de él
Con sólo el nombre de Dios:
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

Sois el ministro más fiel,
Protector del Cristianismo,
Que os encargó el Altísimo
Que cuidáseis siempre de él:
Y del mundo y de Luzbel
Le defendéis con tu voz:
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

Sois celoso defensor,
De la Iglesia fiel custodio,
Defendiéndola del odio
Del demonio engañador,
Y pues todo ese valor
Debéis al nombre de Dios.
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

Sois especial enemigo
De todo error y herejía,
Pues ni de noche ni de día
Jamás podrá hallar abrigo,
Y pues Dios le vence contigo
Y vos con la voz de Dios.
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

Sois de la fe el oráculo,
La que nunca podrá caer,
Por más que haga Lucifer
Desde su último habitáculo;
Y pues es débil obstáculo
Para no seguir tu voz.
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

Sois abogado piadoso
De todas las almas fieles,
Proveyéndolas de bienes
Ante el Juez justo y celoso,
Y pues que sois tan poderoso
Como lo es también tu voz.
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

Sois el Ángel enviado
A Juan Evangelista, siervo de Dios,
Para darle vos, la Voz
De profeta que ha anunciado:
«Y pues bienaventurado
El que oye la voz de Dios».
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

Sois el Príncipe armado
Con las armas de la Cruz,
Armas de Cristo Jesús,
Con las que nos han signado,
Y con ellas siempre has triunfado
A honor y gloria de Dios.
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

Al fin que sois compañero
De las otras seis lumbreras
Que arden en sus esferas,
Y sois de ellas el primero,
Que del Dios verdadero
Es el trono que nos dais vos.
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

Pues lleváis la voz de Dios
Como el ministro más fiel,
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

*Antífona:* Príncipe gloriosísimo San Miguel Arcángel, acuérdate de nosotros, y aquí y en cualquier parte ruega por nosotros al Hijo de Dios.
*℣.* En presencia de los Ángeles te alabaré, Dios mío.
*℟.* Te adoraré en tu santo Templo, y confesaré tu santo Nombre.

*ORACIÓN*
Oh Dios, que con admirable orden dispones los ministerios de los Ángeles y de los hombres, concédenos benigno que nos amparen en la tierra mientras vivimos aquellos que nunca cesan de servirte oficiosos en el Cielo. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

*PRECES ORDENADAS POR EL PAPA LEÓN XIII (300 días de Indulgencia)*
¡Oh Dios, nuestro refugio y fortaleza! Mira propicio al pueblo que a Ti clama; y por la intercesión de la gloriosa e inmaculada siempre Virgen María, Madre de Dios, de San José, su esposo, y de tus santos Apóstoles Pedro y Pablo, y de todos los Santos, escucha misericordioso y benigno las suplicas que te dirigimos pidiéndote la conversión de los pecadores, la exaltación y libertad de la Santa Madre Iglesia. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la pelea, y sé nuestro amparo contra la maldad y las asechanzas del demonio. Reprímale Dios, como rendidamente te lo suplicamos, y tú, Príncipe de la milicia celestial, armado del poder divino, precipita al In****no a Satanás y a todos los espíritus malignos que para perdición de las almas andan dispersos por el mundo. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

25/09/2025

*NOVENA EN HONOR A SAN MIGUEL ARCÁNGEL (DÍA QUINTO –
24 DE SEPTIEMBRE)*

SAN MIGUEL ARCÁNGEL, PRÍNCIPE DE TODA LA MILICIA CELESTIAL, PROTECTOR UNIVERSAL DE LA SANTA IGLESIA Y ABOGADO PODEROSÍSIMO PARA PRESENTAR LAS ALMAS FIELES ANTE EL DIVINO TRIBUNAL*

Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

*ACTO DE CONTRICIÓN*
Altísimo Señor y Dios eterno, uno en esencia y trino en personas, yo el más indigno, miserable y delincuente pecador, postrado ante vuestra divina y adorable Presencia, y la de todos los angélicos espíritus celestiales, Santos y Santas de la Corte del Cielo, y justos de la tierra, confieso, mi Señor y mi Dios, que os he ofendido un sinnúmero de veces, mereciendo por tan graves y enormes ofensas los más terribles y justos castigos, como los que han sentido y sentirán eternamente en el In****no el soberbio Lucifer y sus secuaces, en cuya infeliz compañía, mucho tiempo ha que estaría yo padeciendo, a no haber mediado vuestra infinita piedad y misericordia, que no ha permitido que yo me pierda eternamente, sino que aún me esperáis para que arrepentido de tanta culpa y ofensa como ingratitudes he cometido contra Vos mi Dios, al fin las llore y haga por ellas la necesaria e indispensable penitencia. Y esta es, Señor, la que protesto hacer desde ahora, pidiéndoos como os pido de todo mi corazón me perdonéis todas mis culpas, delitos y pecados, pues de todos ellos me arrepiento, los detesto y aborrezco; y os doy palabra de no volver a ofenderos. Perdonadme, Señor, pues de verdad me pesa el haberos ofendido, y aquí me estaré, mi Dios, postrado ante vuestra divina Presencia, hasta que compadecido de mí os dignéis concederme por los méritos de la Pasión y muerte de vuestro divino Hijo mi Señor Jesucristo, también por los de su santísima Madre María, y por los ruegos de vuestro Arcángel San Miguel, el perdón de todos mis pecados, con vuestra amistad y gracia, para serviros y amaros fielmente hasta el fin de mi vida. Amén.

*ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS*
Glorioso y humildísimo Arcángel San Miguel, primer ministro del Altísimo, Príncipe supremo de las milicias de los ángeles, poderosísimo protector del Catolicismo, celosísimo defensor y fiel custodio de la Santa Iglesia, enemigo poderoso de la culpa y herejía, sustentáculo el más firme de la fe Católica, abogado de las almas fieles para presentarlas ante el divino tribunal, abanderado que llevaréis en vuestras manos la Santísima Cruz en el día grande del Juicio de Dios (Ofertorio, Misa de Difuntos), Ángel enviado de Dios para significar los misterios contenidos en su divina voz y santa palabra, compañero perpetuo de los Santos Arcángeles Gabriel, Rafael, y las otras cuatro lumbreras que con vos arden contínuamente ante el trono de Dios; yo os suplico humildemente seáis nuestro intercesor para que vuestros devotos que os tributamos este humilde culto, consigamos por vuestra poderosa intercesión los bienes espirituales y corporales que os pedimos en esta novena, si ha de ser para mayor honra y gloria de Dios y salvación de nuestras almas. Amén.

*DÍA QUINTO – 24 DE SEPTIEMBRE*
Dios y Señor de los Principados, a quienes ilumináis por medio de otras superiores inspiraciones para que ayuden y cuiden de la salud y bien de los hombres, yo os ofrezco sus méritos y los de vuestro Arcángel San Miguel, que según se deduce del capítulo quinto del libro de Josué, apareciéndosele el Santo Arcángel ofreciéndosele a auxiliarle en la conquista de los cananeos y amorreos, como se le presentase en forma de héroe armado y con espada en mano, le preguntó Josué: «¿Eres de los nuestros, o de los enemigos?». «No, respondió el Santo Arcángel, yo soy el Príncipe de los ejércitos de Dios» (Josué 5, 14). Yo os suplico, Dios y Señor mío, me concedáis el auxilio de este Santo Arcángel en todos mis caminos y empresas, para que conociendo y discerniendo entre el verdadero y falso amigo, y entre el ángel de virtud y el espíritu de las tinieblas, tanto en el camino de la virtud como en la comunicación precisa con mis prójimos, logre verme libre de cualquier ilusión y engaño; con lo demás que os pido en esta novena, a mayor gloria vuestra y salvación de las almas. Amén.

*Aquí se rezan tres Padrenuestros y Avemarías en honor a San Miguel Arcángel.*

*ORACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN*
Oh Purísima e Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, Soberana Reina de los Ángeles y de los hombres, a vuestros sagrados pies se postra también este tan abominable e inmundo pecador que por la gravedad de mis culpas no merezco llegar a ver el rostro de vuestro divino hijo mi Señor Jesucristo, ni tampoco el vuestro, ¡oh Emperatriz de los cielos y tierra! Acordaos que sois el refugio de los pecadores, la esperanza de los que en Vos confían, y la luz que alumbra las conciencias para hacer buena confesión de todos los pecados: haced, Señora, que tanto en mí como en mis prójimos no se malogre el fruto preciosísimo de la Pasión y Muerte de vuestro Hijo Jesucristo, mi Señor y Dios. Esta gracia os la pido, por los dolores de vuestro corazón, y por los merecimientos de vuestro fiel siervo el Príncipe San Miguel. También os suplicamos que miréis se conserve la paz entre todos los cristianos, para la exaltación de nuestra fe Católica y conversión de los pecadores a verdadera penitencia, que protejáis ~al soberano pontífice, Vicario de Cristo en la tierra y~ a todos los miembros de la Santa Iglesia, y pues ella os elogia diciendo «Regocíjate, Virgen María, pues tú sola has dado muerte a todas las herejías en el mundo entero» (Oficio parvo de la Bienaventurada Virgen María), exterminadlas todas, ¡oh Reina poderosísima!, y no permitáis que ninguna de ellas, ni la que actualmente nos inquieta, de ningún modo prevalezcan: para que logrando vivir y morir en aquella Fe santa y Católica religión que en el sagrado Bautismo profesamos, y llegando todos al conocimiento de Jesucristo, podamos guardar la ley de Dios y ser felices eternamente en la gloria en compañía vuestra y de todos los santos. Amén.

*Aquí se pedirá a Dios nuestro Señor, que por los méritos de su Madre santísima y los de San Miguel Arcángel se digne oír nuestras humildes súplicas, y socorrer las necesidades de la Santa Iglesia y las de todos los Católicos.*

*GOZOS EN HONOR A SAN MIGUEL ARCÁNGEL*

Pues lleváis la voz de Dios
Como el ministro más fiel,
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

Sois el Príncipe Miguel,
Que cual valiente adalid
Venciste en gloriosa lid
Al arrogante Luzbel:
Y pues triunfaste de él
Con sólo el nombre de Dios:
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

Sois el ministro más fiel,
Protector del Cristianismo,
Que os encargó el Altísimo
Que cuidáseis siempre de él:
Y del mundo y de Luzbel
Le defendéis con tu voz:
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

Sois celoso defensor,
De la Iglesia fiel custodio,
Defendiéndola del odio
Del demonio engañador,
Y pues todo ese valor
Debéis al nombre de Dios.
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

Sois especial enemigo
De todo error y herejía,
Pues ni de noche ni de día
Jamás podrá hallar abrigo,
Y pues Dios le vence contigo
Y vos con la voz de Dios.
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

Sois de la fe el oráculo,
La que nunca podrá caer,
Por más que haga Lucifer
Desde su último habitáculo;
Y pues es débil obstáculo
Para no seguir tu voz.
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

Sois abogado piadoso
De todas las almas fieles,
Proveyéndolas de bienes
Ante el Juez justo y celoso,
Y pues que sois tan poderoso
Como lo es también tu voz.
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

Sois el Ángel enviado
A Juan Evangelista, siervo de Dios,
Para darle vos, la Voz
De profeta que ha anunciado:
«Y pues bienaventurado
El que oye la voz de Dios».
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

Sois el Príncipe armado
Con las armas de la Cruz,
Armas de Cristo Jesús,
Con las que nos han signado,
Y con ellas siempre has triunfado
A honor y gloria de Dios.
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

Al fin que sois compañero
De las otras seis lumbreras
Que arden en sus esferas,
Y sois de ellas el primero,
Que del Dios verdadero
Es el trono que nos dais vos.
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

Pues lleváis la voz de Dios
Como el ministro más fiel,
_Tu voz seguimos, Miguel,_
_Diciendo «¿Quién como Dios?»._

*Antífona:* Príncipe gloriosísimo San Miguel Arcángel, acuérdate de nosotros, y aquí y en cualquier parte ruega por nosotros al Hijo de Dios.
*℣.* En presencia de los Ángeles te alabaré, Dios mío.
*℟.* Te adoraré en tu santo Templo, y confesaré tu santo Nombre.

*ORACIÓN*
Oh Dios, que con admirable orden dispones los ministerios de los Ángeles y de los hombres, concédenos benigno que nos amparen en la tierra mientras vivimos aquellos que nunca cesan de servirte oficiosos en el Cielo. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

*PRECES ORDENADAS POR EL PAPA LEÓN XIII (300 días de Indulgencia)*
¡Oh Dios, nuestro refugio y fortaleza! Mira propicio al pueblo que a Ti clama; y por la intercesión de la gloriosa e inmaculada siempre Virgen María, Madre de Dios, de San José, su esposo, y de tus santos Apóstoles Pedro y Pablo, y de todos los Santos, escucha misericordioso y benigno las suplicas que te dirigimos pidiéndote la conversión de los pecadores, la exaltación y libertad de la Santa Madre Iglesia. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la pelea, y sé nuestro amparo contra la maldad y las asechanzas del demonio. Reprímale Dios, como rendidamente te lo suplicamos, y tú, Príncipe de la milicia celestial, armado del poder divino, precipita al In****no a Satanás y a todos los espíritus malignos que para perdición de las almas andan dispersos por el mundo. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Dirección

Calle Miguel Hidalgo, Nuevo Mondongo, Poblado 3, Tres Valles
Otatitlán
95300

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Iglesia Tradicionalista de San Juan Bautista publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir