09/05/2026
“Pues la visión se realizará en el tiempo señalado; marcha hacia su cumplimiento, y no dejará de cumplirse. Aunque parezca tardar, espérala; porque sin falta vendrá”. Habacuc 2:3 (NVI)
Comprométete lentamente después de una temporada difícil. Significa que no debes tener prisa, debes ir lentamente. Que tengas la libertad de hacer algo, no significa que debas hacerlo rápidamente.
Cuando tengas la tentación de hacer eso, aquí hay tres cosas que debes recordar:
-> No tienes el mismo nivel de energía que tenías antes. Pasar por un momento difícil es muy agotador. Es como conectar focos a una batería. Entre mas focos conectados, más rápido se agotará la batería.
-> Dios nunca tiene prisa. No hay un solo ejemplo en la Biblia que Jesús corriera a alguna parte. Cuando su amigo Lázaro se estaba muriendo, Jesús estaba a solo medio día de camino. Pero tardó tres días en llegar a donde Lázaro. Cuando llegó, Lázaro había mu**to. ¿Por qué? Jesús sabía que Dios estaba a cargo y que tenía un plan mejor, y no requería que Jesús se apresurara.
-> El tiempo de Dios es perfecto. Cuando te impacientas durante los días difíciles y quieres acelerar las cosas, debes confiar en que Dios sabe lo que está haciendo. En el caso de Lázaro, Dios tenía un plan que era aún más grande que curar a Lázaro. Pero ese plan requería que Jesús tomara las cosas con calma y no se apresurara antes del cronograma de Dios.
Querer acelerar el plan de Dios siempre ha sido un problema. En el Antiguo Testamento, Dios tuvo que recordar a menudo a su pueblo que el progreso es gradual, no instantáneo. Yo lo llamo el principio del ritmo. Parte del plan de Dios puede incluir un calendario más lento que el tuyo.
Una de las razones por las que Dios se mueve lentamente es porque sabe que las demoras te hacen más fuerte. Cuando los israelitas se dirigían hacia la Tierra Prometida, encontraron muchas barreras. Pero Dios dijo: “Los desalojaré poco a poco, hasta que seas lo bastante fuerte para tomar posesión de la tierra” Éxodo 23:30 (NVI). Dios sabía que solo se beneficiarían cuando las cosas sucedieran lentamente.
Entonces, recuerda, no hay necesidad de encender un interruptor para que tu vida vuelva a ser como antes. En su lugar, usa un atenuador para volver a subir lentamente las cosas, mientras confías completamente en el plan de Dios para tu vida.
Difícil? Sí. Pero Dios no actúa como tu lo esperas. Buen sábado a todos!