11/08/2025
NOVENA SAGRADA DEL GLORIOSO TRÁNSITO Y ASUNCIÓN A LOS CIELOS DE LA SERENÍSIMA REINA DE LOS ÁNGELES MARÍA SANTÍSIMA NUESTRA SEÑORA
*Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.*
*Un Ave María a los mil Ángeles de Guarda, que tuvo Nuestra Señora para hacer esta novena con toda atención y reverencia.*
*ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS*
Todopoderoso Señor y Dios Eterno, que invisiblemente estás todo, en todo este mundo visible; confieso que Vos, Señor y Dios Altísimo, por vuestra graciosa piedad me hicisteis criatura racional, adornando mi alma con vuestra nobilísima imagen. Confieso también que Vos, Señor Altísimo, por solo vuestro querer me disteis en tiempo a entender los preceptos de vuestra divina ley, para que guardándolos cumplidamente en el valle de mi destierro cumpliera con el fin de serviros y amaros en esta vida, para después g***ros eternamente en la otra. Estos preceptos, que la largueza de vuestra eterna sabiduría me dio para salvarme, los he quebrantado como criatura ingrata; de lo cual me pesa, me pesa y arrepentido de haber pecado, os pido por vuestra Divina Clemencia, y por el glorioso Tránsito de la Santísima Virgen María, uséis conmigo de misericordia. Perdonadme, Dios mío, perdonadme, y dadme una pequeña centella de vuestra gracia para con ella serviros y daros continuamente rendidas gracias por los beneficios que me habéis hecho, y muy en particular para alabaros como debo, por el que vuestra Majestad me hizo dándome por Abogada y Medianera a la Soberana Reina de los Cielos; a quien Vos, Señor y Dios Altísimo la coronasteis en el Cielo después de su glorioso Tránsito, con tres coronas de inaccesible gloria, correspondientes a sus altísimos méritos, adquiridos con suma perfección en cada estado, a los tres que tuvo siendo viadora, como fueron de hija, madre y esposa vuestra. Esto, Señor, os suplico: como también me deis especialísima gracia, para hacer esta sagrada novena de suerte que sea para mayor honra y gloria vuestra, de la santísima humanidad del Verbo Eterno y de su Santísima Madre. Amén.
*
Considera este día cómo antes de su partida para el Cielo, salió de su oratorio nuestra Reina y Señora a visitar y despedirse de todos los sagrados lugares de nuestra Redención, orando y pidiendo en cada uno de ellos a su Santísimo Hijo por todas las almas redimidas. Acabada esta visita, y despidiéndose de los santos lugares, empezó derramando tiernas lágrimas a despedirse de la Santa Iglesia, en esta forma. “Dichosa Santa Iglesia, madre mía, rica estás y abundante de tesoros, yo quisiera a costa de mil vidas, hacer tuyas a todas las naciones y generaciones de los mortales, para que gozasen sus tesoros. Tú eres la señora de las gentes, a quien todos deben reverenciar. Tú me has adornado y enriquecido con tus preseas, para entrar en las bodas del Esposo. En ti tuve siempre todo mi Corazón y mi cuidado: pero ya es tiempo de partir y despedirme de tu dulce compañía, honra y gloria mía, ya te dejo en la vida mortal: mas en la eterna te hallaré gozosa en aquel Ser, donde se encierra todo. De allá te miraré con cariño, y pediré siempre tus aumentos, todos tus aciertos y progresos”.
*Con esta consideración alabaremos a la Santísima Trinidad, y en la oración pediremos a Nuestra Señora nos dé una ardiente y viva fe.*
*ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA*
Oh Santísima Virgen María, sagrado relicario de Dios, columna del mundo, puerta feliz del Cielo, que después de la admirable Ascensión de vuestro Hijo a los Cielos, quedásteis en este mundo, como Madre y Señora de la Iglesia militante, para gobernarla y extenderla con vuestros altos merecimientos y dulcísima presencia, y cumplido el término de vuestra santísima vida, os despedisteis de ella, con dulces lágrimas y carcias tiernas, a la manera que de Vos se despidió vuestro amado Hijo, cuando os pidió le echaseis vuestra bendición, y diéseis licencia para ir a padecer y morir por mi remedio. Por ese amor, dolor y tristeza, y por amor a la beatísima Trinidad, que tantos y tan singulares favores os hizo en vuestro glorioso Tránsito, os suplico, dulcísima Madre de amor, me deis una fe viva, con la cual ame y venere toda mi vida a la Santa Iglesia por los mismos motivos que Vos, Señora, tuvisteis para amarla y venerarla. Esto, Señora, os pido, con lo particular que sabéis, si es para mayor honra y gloria de Dios, y bien de mi alma. Amén.
*Aquí se alienta la confianza y se rezan o cantan cinco Ave Marías a nuestra Señora y se dice lo siguiente:*
Del Eterno Padre Soberana Hija, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Esposa del Espíritu Santo y del Hijo Madre, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Espejo de la Divinidad el más perfecto, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Esfera de la Divina Omnipotencia, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Centro de la bondad incomprensible, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Autora de la eternidad interminable, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Refulgente lucero del Sol Eterno, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Gloria de la Jerusalén Triunfante, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Fortaleza de la Iglesia militante, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Alegría del pueblo santo y escogido, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Ejemplar de los abrasados Serafines, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Resplandor de los iluminados Querubines, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Emulación Santa de la Angélica Naturaleza, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Victoria de los ejércitos de nuestro Dios, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Honra de la naturaleza de los hombres, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Decoro y hermosura de lo creado, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Triunfadora de los enemigos del Altísimo, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Vencedora de la muerte y del pecado, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Manantial de gracia y vida eterna, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Antídoto contra el veneno del pecado, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Nave cargada del pan que nos sustenta, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Arco del cielo que piedad anuncia, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Receta para enfermos incurables, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Laureola y corona de Santos, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Fin del poder y saber de nuestro Dios, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Prudente Reina que a tu pueblo defendiste, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Imán que lleva a sí a los corazones, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Sagrado refugio de miserables pecadores, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Antorcha que da luz en las tinieblas, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Abogada que alega en nuestra causa, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Purísima Madre del amor hermoso, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Dulce vida por quien vivo y por quien muero, Ruega, Virgen María, por nosotros.
*℣. Hacedme digno de que os alabe, Virgen Santísima.*
*℟. Dadme virtud y fortaleza contra vuestros enemigos.*
*ORACIÓN*
Virgen Santísima, Madre de misericordia, a vuestro sagrado patrocinio me acojo: no me desampares, Reina del Cielo, Madre mía, Señora mía, abogada mía; ten misericordia de mí en el trance de mi muerte. Por tus singulares prerrogativas y dotes de naturaleza y gracia con que os enriqueció el Señor por vuestra Concepción Inmaculada, por los nueve meses que tuvisteis en vuestras entrañas a todo un Dios humano, por todos los demás misterios de vuestro dichoso Tránsito, te ruego me alcances de vuestro Hijo el perdón de mis pecados, y la gracia final con que merezca la eternidad. Amén.
Antífona de los siete Príncipes de los Ángeles, en que sus devotos los convidan a que alaben a Cristo su Rey, y su Reina María: Príncipes de la Corte celestial, vosotros todos siete, que asistís en la presencia del trono de Dios, a quienes ha encargado Dios para los fieles grandes ministros, favorecednos como grandes amigos cuando los demonios nuestros amigos nos intentaren hacer mal: interceded por vuestros devotos con vuestro Rey Cristo y vuestra Reina María, y ayudadnos a alabarlos y bendecirlos, y a darles infinitas gracias por los inmensos beneficios que por vuestro medio continuamente recibimos de sus manos santísimas.
*℣. Adorad al Señor, aleluya.*
*℟. Ante cuyo trono asisten siempre los tronos de los Ángeles.*
*ORACIÓN*
Omnipotente Dios, que entre los demas ornamentos de los Cielos y ministros con que se gobierna el mundo, repartiste con disposición admirable, así las órdenes como los oficios de los Ángeles: concededme propicio que de tus siete Príncipes que te asisten siempre mas cercanos a Ti, que estás sentado en tu soberano trono, sea amparada nuestra vida, y Tú y tu santísimo Hijo y su santísima Madre, seáis de ellos por nosotros alabado y bendito por todos los siglos. Amén.
*Con siete Padre nuestros, y siete Ave Marías*.
*GOZOS*
Astro luciente del día,
Eterna rosa del suelo,
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.
El cierzo brama furioso
Cuando abandonas la tierra;
Brotan el vicio y la guerra,
Y en el campo deleitoso
El ruiseñor amoroso
No trina ya cual solía;
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.
Fragante rosa temprana,
Delicia del firmamento,
Tu aroma embalsama el viento
Cuando te meces galana;
Lucero de la mañana,
Gala y orgullo del día,
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.
Tortolilla cariñosa
En alto cedro sentada,
Perla de Oriente preciada,
Lira de oro sonorosa,
Fuente pura y deliciosa
De celestial ambrosía,
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.
Si tú de mujer naciste,
También nosotros nacimos;
Por eso todos morimos
Y por eso tú moriste;
Pero tú la gloria viste
En tu risueña agonía;
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.
Raudal de puros placeres,
La Madre de Dios te llamas;
Con tu luz el orbe inflamas
Y animas todos los soles.
Bendita entre las mujeres
Eres tú, Virgen María:
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.
Cuanto el sol radiante dora
En su rápida carrera
Por ti vive y en ti espera,
A ti clama y en ti honra;
En tus bondades, Señora,
Nuestra salvación se fía,
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.
*En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén*