Virgen de la Asunción

Virgen de la Asunción Virgen de la Asunción protege nuestros pasos y llena de bendiciones al mundo entero

Felíz cumpleaños Mamita María.Hoy nace una clara estrella,tan divina y celestial,que, con ser estrella, es tal,que el mi...
08/09/2025

Felíz cumpleaños Mamita María.

Hoy nace una clara estrella,
tan divina y celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo sol nace de ella.

De Ana y de Joaquín, oriente
de aquella estrella divina,
sale luz clara y digna
de ser pura eternamente;
el alba más clara y bella
no le puede ser igual,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.

No le iguala lumbre alguna
de cuantas bordan el cielo,
porque es el humilde suelo
de sus pies la blanca luna:
nace en el suelo tan bella
y con luz tan celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.

María Reina Madre del cielo y de la tierra 🙏💗🫶...
23/08/2025

María Reina
Madre del cielo y de la tierra 🙏💗🫶...

Dulce madre no te alejes tu vista de mi no apartes ven conmigo a todas partes y sola nunca me dejes...
23/08/2025

Dulce madre no te alejes tu vista de mi no apartes ven conmigo a todas partes y sola nunca me dejes...

ORACIÓN DE CADA MIÉRCOLES A SAN JOSÉ, CUSTODIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO 🌾San José, ruega a Jesús que venga a mi coraz...
22/08/2025

ORACIÓN DE CADA MIÉRCOLES A SAN JOSÉ, CUSTODIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO 🌾
San José, ruega a Jesús que venga a mi corazón y lo inflame de caridad.
San José, ruega a Jesús que venga a mi inteligencia y la ilumine.
San José, ruega a Jesús que venga a mi voluntad y la fortalezca.
San José, ruega a Jesús que venga a mis pensamientos y los purifique.
San José, ruega a Jesús que venga a mis afectos y los ordene.
San José, ruega a Jesús que venga a mis deseos y los dirija.
San José, ruega a Jesús que venga a mis acciones y las bendiga.
San José, haz que Jesús me done su Santo Amor.
San José, haz que Jesús me done la imitación de sus virtudes.
San José, haz que Jesús me done la verdadera humildad de espíritu.
San José, haz que Jesús me done la paz del alma.
San José, que Jesús me done el santo temor de Dios.
San José, que Jesús me done el deseo de la perfección.
San José, haz que Jesús me done la dulzura de carácter.
San José, que Jesús me done un corazón puro y caritativo.
San José, haz que Jesús me done la gracia de soportar con paciencia los sufrimientos de la vida.
San José, por el amor que le diste a Jesús ayúdame a amarlo de verdad.
San José, recíbeme y protégeme como tu fiel devoto.
San José, yo me pongo en tus manos, acéptame y socórreme.
San José, no me abandones en la hora de mi muerte.
Amén
¡San José, ruega por nosotros!

Dormición de María Santísima »Se ha dormido la Madre de Dios. —Están alrededor de su lecho los doce Apóstoles. —Matías s...
14/08/2025

Dormición de María Santísima

»Se ha dormido la Madre de Dios. —Están alrededor de su lecho los doce Apóstoles. —Matías sustituyó a Judas.

»Y nosotros, por gracia que todos respetan, estamos a su lado también.

13 ᴅᴇ Aɢᴏsᴛᴏ “Lᴀ Dᴏʀᴍɪᴄɪᴏ́ɴ ᴅᴇ ʟᴀ Sᴀɴᴛɪ́sɪᴍᴀ Vɪʀɢᴇɴ Mᴀʀɪ́ᴀ”.

La Dormición y la Asunción de la Virgen basados en algunos relatos que se remontan al siglo II.

Según estas tradiciones, cuando María estaba a punto de abandonar este mundo, todos los Apóstoles —excepto Santiago el Mayor, que había sufrido martirio, y Tomás, que se hallaba en la India— se congregaron en Jerusalén para acompañarla en sus últimos momentos. Y una tarde serena y blanca cerraron sus ojos y depositaron su cuerpo en un sepulcro. A los pocos días, cuando Tomás, llegado con retraso, insistió en ver el cuerpo de la Virgen, encontraron la tumba vacía, mientras se escuchaban cantos celestiales.

Al margen de los elementos de verdad contenidos en estas narraciones, lo que es absolutamente cierto es que la Virgen María, por un privilegio especial de Dios Omnipotente, no experimentó la corrupción: su cuerpo, glorificado por la Santísima Trinidad, fue unido al alma, y María fue asunta al cielo, donde reina viva y gloriosa, junto a Jesús, para glorificar a Dios e interceder por nosotros. Así lo definió el Papa Pío XII como dogma de fe.

¡SILENCIO! NUESTRA MADRE DUERME...ASÍ MURIÓ LA SANTÍSIMA VIRGEN SEGÚN SAN JUAN DAMASCENO, DOCTOR DE LA IGLESIALa Asunció...
14/08/2025

¡SILENCIO! NUESTRA MADRE DUERME...

ASÍ MURIÓ LA SANTÍSIMA VIRGEN SEGÚN SAN JUAN DAMASCENO, DOCTOR DE LA IGLESIA

La Asunción de María

La Madre de Dios no murió de enfermedad, porque ella por no tener pecado original no tenía que recibir el castigo de la enfermedad. Ella no murió de ancianidad, porque no tenía por qué envejecer, ya que a ella no le llegaba el castigo del pecado de los primeros padres: envejecer y acabarse por debilidad.
Ella murió de amor. Era tanto el deseo de irse al cielo donde estaba su Hijo, que este amor la hizo morir.

Unos catorce años después de la muerte de Jesús, cuando ya había empleado todo su tiempo en enseñar la Religión del Salvador a pequeños y grandes, cuando había consolado tantas personas tristes y había ayudado a tantos enfermos y moribundos, hizo saber a los Apóstoles que ya se aproximaba la fecha de partir de este mundo para la eternidad.
Los Apóstoles la amaban como a la más bondadosa de todas las Madres y se apresuraron a viajar para recibir de sus maternales labios sus últimos consejos, y de sus sacrosantas manos su última bendición.

Fueron llegando, y con lágrimas copiosas, y de rodillas, besaron esas Manos Santas que tantas veces los habían bendecido.
Para cada uno de ellos tuvo la excelsa Señora palabras de consuelo y de esperanza. Y luego, como quien se duerme en el más plácido de los sueños, fue Ella cerrando santamente sus ojos; y su alma, mil veces bendita, partió a la eternidad.

La noticia cundió por toda la ciudad, y no hubo un cristiano que no viniera a llorar junto a su cuerpo , como por la muerte de la propia Madre.
Su entierro más parecía una procesión de Pascua que un funeral.
Todos cantaban el Aleluya con la más firme esperanza de que ahora tenían una poderosísima Protectora en el cielo, para interceder por cada uno de los discípulos de Jesús.

En el aire se sentían suavísimos pero fuertes aromas, y parecía escuchar cada uno, armonías de músicas muy suaves. Pero, Tomás Apóstol, no había alcanzado a llegar a tiempo. Cuando arribó ya habían vuelto de sepultar a la Santísima Madre.

Dijo Tomás: No me puedes negar el gran favor de poder ir a la tumba de mi Madre amabilísima y darle un último beso a esas Manos Santas que tantas veces me bendijeron. Y Pedro aceptó.

Se fueron todos hacia el Santo Sepulcro, y cuando ya estaban cerca empezaron a sentir de nuevo suavísimos aromas en el ambiente y armoniosas músicas en el aire.

Abrieron el sepulcro y en vez de ver el cuerpo de la Vírgen encontraron solamente una gran cantidad de flores muy hermosas.

¡𝐒𝐈𝐋𝐄𝐍𝐂𝐈𝐎! que la augusta Reina y Madre duerme; aquella que es Hija, Madre y Esposa se despertará y levantará triunfante...
14/08/2025

¡𝐒𝐈𝐋𝐄𝐍𝐂𝐈𝐎! que la augusta Reina y Madre duerme; aquella que es Hija, Madre y Esposa se despertará y levantará triunfante y gloriosa para subir triunfante a lado de su Hijo; para ser recibida por los Santos y multitud de los Ángeles que la aclaman como Reina, Madre y Señora.

🌹: 𝐋𝐀 𝐃𝐎𝐑𝐌𝐈𝐂𝐈𝐎𝐍 𝐃𝐄 𝐋𝐀 𝐒𝐀𝐍𝐓𝐈𝐒𝐈𝐌𝐀 𝐕𝐈𝐑𝐆𝐄𝐍 𝐌𝐀𝐑𝐈𝐀

Novena a Nuestra Señora de la Asunción o del TránsitoActo de contriciónAmabilísimo Jesús y Padre amoroso de las almas, a...
12/08/2025

Novena a Nuestra Señora de la Asunción o del Tránsito

Acto de contrición

Amabilísimo Jesús y Padre amoroso de las almas, a quien tanto hemos ofendido con nuestros pecados; tened piedad de nosotros. Vos que queréis la conversión del pecador y que viva, aquí tenéis a los que, arrepentidos de sus graves culpas, llaman a las puertas de vuestra misericordia pidiendo perdón y prometiendo no repetir sus ofensas, ayudados de vuestra gracia y confiados en la poderosa intercesión de la Santísima Virgen, asilo de pecadores: perdonadnos, Buen Jesús, y concedednos vuestra misericordia y gracia, para morir libres de toda culpa y alabaros eternamente en la gloria. Amén.

OCTAVO DÍA
Santísima Virgen María, que llena de alegría y herida del dardo de amor divino, conseguisteis en vuestra dichosa Asunción los inefables gozos que inundaron vuestra bendita Alma como premio debido a vuestra singular pureza; y con el triunfo más brillante fuisteis llevada por vuestro Hijo Jesús a los Cielos: os rogamos, que nos amparéis en todos nuestros peligros, y especialmente en la hora de la muerte, para que con la invocación de los dulces y consoladores nombres de Jesús, José y María, pasemos a g***r de los consuelos eternos. Amén.
Intenciones. Rezar un Padre nuestro, un Ave María y un Gloria al Padre.

Oración final
Dios te salve Reina de los Ángeles y Señora del mundo; refugio y auxilio de los cristianos y consuelo de los afligidos; acoged, Madre Santísima y bendita, las súplicas con que invocamos vuestra especial protección en las necesidades y peligros que nos afligen; concedednos, oh Virgen Inmaculada, lo que os pedimos en esta novena, si es voluntad divina y conviene para nuestra salvación. No nos olvidéis, Madre soberana, y defended bajo vuestro manto protector a la Santa Iglesia Católica y a todos vuestros devotos, para que así consigamos serena y dichosa muerte, y la posesión de la vida eterna. Amén.

NOVENA SAGRADA DEL GLORIOSO TRÁNSITO Y ASUNCIÓN A LOS CIELOS DE LA SERENÍSIMA REINA DE LOS ÁNGELES MARÍA SANTÍSIMA NUEST...
11/08/2025

NOVENA SAGRADA DEL GLORIOSO TRÁNSITO Y ASUNCIÓN A LOS CIELOS DE LA SERENÍSIMA REINA DE LOS ÁNGELES MARÍA SANTÍSIMA NUESTRA SEÑORA

*Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.*

*Un Ave María a los mil Ángeles de Guarda, que tuvo Nuestra Señora para hacer esta novena con toda atención y reverencia.*

*ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS*
Todopoderoso Señor y Dios Eterno, que invisiblemente estás todo, en todo este mundo visible; confieso que Vos, Señor y Dios Altísimo, por vuestra graciosa piedad me hicisteis criatura racional, adornando mi alma con vuestra nobilísima imagen. Confieso también que Vos, Señor Altísimo, por solo vuestro querer me disteis en tiempo a entender los preceptos de vuestra divina ley, para que guardándolos cumplidamente en el valle de mi destierro cumpliera con el fin de serviros y amaros en esta vida, para después g***ros eternamente en la otra. Estos preceptos, que la largueza de vuestra eterna sabiduría me dio para salvarme, los he quebrantado como criatura ingrata; de lo cual me pesa, me pesa y arrepentido de haber pecado, os pido por vuestra Divina Clemencia, y por el glorioso Tránsito de la Santísima Virgen María, uséis conmigo de misericordia. Perdonadme, Dios mío, perdonadme, y dadme una pequeña centella de vuestra gracia para con ella serviros y daros continuamente rendidas gracias por los beneficios que me habéis hecho, y muy en particular para alabaros como debo, por el que vuestra Majestad me hizo dándome por Abogada y Medianera a la Soberana Reina de los Cielos; a quien Vos, Señor y Dios Altísimo la coronasteis en el Cielo después de su glorioso Tránsito, con tres coronas de inaccesible gloria, correspondientes a sus altísimos méritos, adquiridos con suma perfección en cada estado, a los tres que tuvo siendo viadora, como fueron de hija, madre y esposa vuestra. Esto, Señor, os suplico: como también me deis especialísima gracia, para hacer esta sagrada novena de suerte que sea para mayor honra y gloria vuestra, de la santísima humanidad del Verbo Eterno y de su Santísima Madre. Amén.
*
Considera este día cómo antes de su partida para el Cielo, salió de su oratorio nuestra Reina y Señora a visitar y despedirse de todos los sagrados lugares de nuestra Redención, orando y pidiendo en cada uno de ellos a su Santísimo Hijo por todas las almas redimidas. Acabada esta visita, y despidiéndose de los santos lugares, empezó derramando tiernas lágrimas a despedirse de la Santa Iglesia, en esta forma. “Dichosa Santa Iglesia, madre mía, rica estás y abundante de tesoros, yo quisiera a costa de mil vidas, hacer tuyas a todas las naciones y generaciones de los mortales, para que gozasen sus tesoros. Tú eres la señora de las gentes, a quien todos deben reverenciar. Tú me has adornado y enriquecido con tus preseas, para entrar en las bodas del Esposo. En ti tuve siempre todo mi Corazón y mi cuidado: pero ya es tiempo de partir y despedirme de tu dulce compañía, honra y gloria mía, ya te dejo en la vida mortal: mas en la eterna te hallaré gozosa en aquel Ser, donde se encierra todo. De allá te miraré con cariño, y pediré siempre tus aumentos, todos tus aciertos y progresos”.

*Con esta consideración alabaremos a la Santísima Trinidad, y en la oración pediremos a Nuestra Señora nos dé una ardiente y viva fe.*

*ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA*
Oh Santísima Virgen María, sagrado relicario de Dios, columna del mundo, puerta feliz del Cielo, que después de la admirable Ascensión de vuestro Hijo a los Cielos, quedásteis en este mundo, como Madre y Señora de la Iglesia militante, para gobernarla y extenderla con vuestros altos merecimientos y dulcísima presencia, y cumplido el término de vuestra santísima vida, os despedisteis de ella, con dulces lágrimas y carcias tiernas, a la manera que de Vos se despidió vuestro amado Hijo, cuando os pidió le echaseis vuestra bendición, y diéseis licencia para ir a padecer y morir por mi remedio. Por ese amor, dolor y tristeza, y por amor a la beatísima Trinidad, que tantos y tan singulares favores os hizo en vuestro glorioso Tránsito, os suplico, dulcísima Madre de amor, me deis una fe viva, con la cual ame y venere toda mi vida a la Santa Iglesia por los mismos motivos que Vos, Señora, tuvisteis para amarla y venerarla. Esto, Señora, os pido, con lo particular que sabéis, si es para mayor honra y gloria de Dios, y bien de mi alma. Amén.

*Aquí se alienta la confianza y se rezan o cantan cinco Ave Marías a nuestra Señora y se dice lo siguiente:*
Del Eterno Padre Soberana Hija, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Esposa del Espíritu Santo y del Hijo Madre, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Espejo de la Divinidad el más perfecto, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Esfera de la Divina Omnipotencia, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Centro de la bondad incomprensible, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Autora de la eternidad interminable, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Refulgente lucero del Sol Eterno, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Gloria de la Jerusalén Triunfante, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Fortaleza de la Iglesia militante, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Alegría del pueblo santo y escogido, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Ejemplar de los abrasados Serafines, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Resplandor de los iluminados Querubines, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Emulación Santa de la Angélica Naturaleza, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Victoria de los ejércitos de nuestro Dios, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Honra de la naturaleza de los hombres, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Decoro y hermosura de lo creado, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Triunfadora de los enemigos del Altísimo, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Vencedora de la muerte y del pecado, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Manantial de gracia y vida eterna, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Antídoto contra el veneno del pecado, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Nave cargada del pan que nos sustenta, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Arco del cielo que piedad anuncia, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Receta para enfermos incurables, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Laureola y corona de Santos, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Fin del poder y saber de nuestro Dios, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Prudente Reina que a tu pueblo defendiste, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Imán que lleva a sí a los corazones, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Sagrado refugio de miserables pecadores, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Antorcha que da luz en las tinieblas, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Abogada que alega en nuestra causa, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Purísima Madre del amor hermoso, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Dulce vida por quien vivo y por quien muero, Ruega, Virgen María, por nosotros.

*℣. Hacedme digno de que os alabe, Virgen Santísima.*
*℟. Dadme virtud y fortaleza contra vuestros enemigos.*

*ORACIÓN*
Virgen Santísima, Madre de misericordia, a vuestro sagrado patrocinio me acojo: no me desampares, Reina del Cielo, Madre mía, Señora mía, abogada mía; ten misericordia de mí en el trance de mi muerte. Por tus singulares prerrogativas y dotes de naturaleza y gracia con que os enriqueció el Señor por vuestra Concepción Inmaculada, por los nueve meses que tuvisteis en vuestras entrañas a todo un Dios humano, por todos los demás misterios de vuestro dichoso Tránsito, te ruego me alcances de vuestro Hijo el perdón de mis pecados, y la gracia final con que merezca la eternidad. Amén.

Antífona de los siete Príncipes de los Ángeles, en que sus devotos los convidan a que alaben a Cristo su Rey, y su Reina María: Príncipes de la Corte celestial, vosotros todos siete, que asistís en la presencia del trono de Dios, a quienes ha encargado Dios para los fieles grandes ministros, favorecednos como grandes amigos cuando los demonios nuestros amigos nos intentaren hacer mal: interceded por vuestros devotos con vuestro Rey Cristo y vuestra Reina María, y ayudadnos a alabarlos y bendecirlos, y a darles infinitas gracias por los inmensos beneficios que por vuestro medio continuamente recibimos de sus manos santísimas.

*℣. Adorad al Señor, aleluya.*
*℟. Ante cuyo trono asisten siempre los tronos de los Ángeles.*

*ORACIÓN*
Omnipotente Dios, que entre los demas ornamentos de los Cielos y ministros con que se gobierna el mundo, repartiste con disposición admirable, así las órdenes como los oficios de los Ángeles: concededme propicio que de tus siete Príncipes que te asisten siempre mas cercanos a Ti, que estás sentado en tu soberano trono, sea amparada nuestra vida, y Tú y tu santísimo Hijo y su santísima Madre, seáis de ellos por nosotros alabado y bendito por todos los siglos. Amén.

*Con siete Padre nuestros, y siete Ave Marías*.

*GOZOS*

Astro luciente del día,
Eterna rosa del suelo,
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

El cierzo brama furioso
Cuando abandonas la tierra;
Brotan el vicio y la guerra,
Y en el campo deleitoso
El ruiseñor amoroso
No trina ya cual solía;
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

Fragante rosa temprana,
Delicia del firmamento,
Tu aroma embalsama el viento
Cuando te meces galana;
Lucero de la mañana,
Gala y orgullo del día,
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

Tortolilla cariñosa
En alto cedro sentada,
Perla de Oriente preciada,
Lira de oro sonorosa,
Fuente pura y deliciosa
De celestial ambrosía,
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

Si tú de mujer naciste,
También nosotros nacimos;
Por eso todos morimos
Y por eso tú moriste;
Pero tú la gloria viste
En tu risueña agonía;
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

Raudal de puros placeres,
La Madre de Dios te llamas;
Con tu luz el orbe inflamas
Y animas todos los soles.
Bendita entre las mujeres
Eres tú, Virgen María:
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

Cuanto el sol radiante dora
En su rápida carrera
Por ti vive y en ti espera,
A ti clama y en ti honra;
En tus bondades, Señora,
Nuestra salvación se fía,
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

*En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén*

NOVENA SAGRADA DEL GLORIOSO TRÁNSITO Y ASUNCIÓN A LOS CIELOS DE LA SERENÍSIMA REINA DE LOS ÁNGELES MARÍA SANTÍSIMA NUEST...
09/08/2025

NOVENA SAGRADA DEL GLORIOSO TRÁNSITO Y ASUNCIÓN A LOS CIELOS DE LA SERENÍSIMA REINA DE LOS ÁNGELES MARÍA SANTÍSIMA NUESTRA SEÑORA

*Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.*

*Un Ave María a los mil Ángeles de Guarda, que tuvo Nuestra Señora para hacer esta novena con toda atención y reverencia.*

*ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS*
Todopoderoso Señor y Dios Eterno, que invisiblemente estás todo, en todo este mundo visible; confieso que Vos, Señor y Dios Altísimo, por vuestra graciosa piedad me hicisteis criatura racional, adornando mi alma con vuestra nobilísima imagen. Confieso también que Vos, Señor Altísimo, por solo vuestro querer me disteis en tiempo a entender los preceptos de vuestra divina ley, para que guardándolos cumplidamente en el valle de mi destierro cumpliera con el fin de serviros y amaros en esta vida, para después g***ros eternamente en la otra. Estos preceptos, que la largueza de vuestra eterna sabiduría me dio para salvarme, los he quebrantado como criatura ingrata; de lo cual me pesa, me pesa y arrepentido de haber pecado, os pido por vuestra Divina Clemencia, y por el glorioso Tránsito de la Santísima Virgen María, uséis conmigo de misericordia. Perdonadme, Dios mío, perdonadme, y dadme una pequeña centella de vuestra gracia para con ella serviros y daros continuamente rendidas gracias por los beneficios que me habéis hecho, y muy en particular para alabaros como debo, por el que vuestra Majestad me hizo dándome por Abogada y Medianera a la Soberana Reina de los Cielos; a quien Vos, Señor y Dios Altísimo la coronasteis en el Cielo después de su glorioso Tránsito, con tres coronas de inaccesible gloria, correspondientes a sus altísimos méritos, adquiridos con suma perfección en cada estado, a los tres que tuvo siendo viadora, como fueron de hija, madre y esposa vuestra. Esto, Señor, os suplico: como también me deis especialísima gracia, para hacer esta sagrada novena de suerte que sea para mayor honra y gloria vuestra, de la santísima humanidad del Verbo Eterno y de su Santísima Madre. Amén.

*DÍA CUARTO – *
Considera este día cómo corriendo el curso de estos últimos años de la vida de nuestra Reina Soberana, ordenó el poder divino, con una oculta y suave fuerza, que todo el resto de la naturaleza comenzara a sentir y prevenir el luto para la muerte de la que con su vida daba hermosura y perfección a todo lo criado. Los Santos Apóstoles, que entonces estaban derramados por el mundo predicando el Santo Evangelio, comenzaron a sentir un nuevo cuidado que los llevaba la atención, con recelo de cuándo les faltaría su maestra y amparo, porque ya les dictaba la divina y oculta luz que no se podía dilatar mucho este plazo interminable. Los demás fieles moradores de Jerusalén y vecinos de Palestina reconocían en sí mismos, como un secreto a vista, de que su tesoro y alegría no sería para largo tiempo. Y los cielos, astros, planetas, por seis meses antes, comenzaron a perder mucha parte de su hermosura. Las avecitas de la tierra hicieren singular demostración de tristeza, y pocos días antes del Tránsito de nuestra Reina, concurrieron a su oratorio y postrando sus cabecitas y picos por el suelo, rompían sus pechos con gemidos tristes, como que se despedían para siempre y la pedían su última bendición.

*Con esta consideración alabaremos a la Santísima Trinidad, y en la oración pediremos a Nuestra Señora gracia para llorar la ausencia que Dios hace de nuestras almas cuando Le ofendemos.*

*ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA*
Oh Santísima Virgen María, decoro y hermosura de todo linaje humano, y admiración de los moradores del Cielo; que a la tristeza y llanto que las criaturas de este mundo mostraron luego que entendieron vuestra ausencia, se conmovieron Vuestras maternales entrañas, y con esta piadosa conmoción de Madre, alcanzasteis piadosa de vuestro Hijo, en los últimos días de vuestra Santísima vida, muchos beneficios y misericordias para los fieles, y todo el resto de la Iglesia militante. Por ese maternal amor, y por amor de la Beatísima Trinidad, que tantos favores os hizo en vuestro glorioso Tránsito, os suplico, piadosísima Madre de misericordia, me deis gracia para llorar con verdadero dolor, en lo restante de mi vida, la ausencia que de mi alma hizo vuestro Unigénito Hijo cuando con tantas culpas ingrato Lo ofendí: esto, Señora mía, os pido me concedáis, con lo particular que Vos sabéis, si es para honra y gloria de Dios, y provecho espiritual de mi alma. Amén.

*Aquí se alienta la confianza y se rezan o cantan cinco Ave Marías a nuestra Señora y se dice lo siguiente:*
Del Eterno Padre Soberana Hija, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Esposa del Espíritu Santo y del Hijo Madre, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Espejo de la Divinidad el más perfecto, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Esfera de la Divina Omnipotencia, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Centro de la bondad incomprensible, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Autora de la eternidad interminable, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Refulgente lucero del Sol Eterno, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Gloria de la Jerusalén Triunfante, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Fortaleza de la Iglesia militante, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Alegría del pueblo santo y escogido, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Ejemplar de los abrasados Serafines, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Resplandor de los iluminados Querubines, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Emulación Santa de la Angélica Naturaleza, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Victoria de los ejércitos de nuestro Dios, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Honra de la naturaleza de los hombres, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Decoro y hermosura de lo creado, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Triunfadora de los enemigos del Altísimo, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Vencedora de la muerte y del pecado, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Manantial de gracia y vida eterna, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Antídoto contra el veneno del pecado, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Nave cargada del pan que nos sustenta, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Arco del cielo que piedad anuncia, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Receta para enfermos incurables, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Laureola y corona de Santos, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Fin del poder y saber de nuestro Dios, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Prudente Reina que a tu pueblo defendiste, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Imán que lleva a sí a los corazones, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Sagrado refugio de miserables pecadores, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Antorcha que da luz en las tinieblas, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Abogada que alega en nuestra causa, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Purísima Madre del amor hermoso, Ruega, Virgen María, por nosotros.
Dulce vida por quien vivo y por quien muero, Ruega, Virgen María, por nosotros.

*℣. Hacedme digno de que os alabe, Virgen Santísima.*
*℟. Dadme virtud y fortaleza contra vuestros enemigos.*

*ORACIÓN*
Virgen Santísima, Madre de misericordia, a vuestro sagrado patrocinio me acojo: no me desampares, Reina del Cielo, Madre mía, Señora mía, abogada mía; ten misericordia de mí en el trance de mi muerte. Por tus singulares prerrogativas y dotes de naturaleza y gracia con que os enriqueció el Señor por vuestra Concepción Inmaculada, por los nueve meses que tuvisteis en vuestras entrañas a todo un Dios humano, por todos los demás misterios de vuestro dichoso Tránsito, te ruego me alcances de vuestro Hijo el perdón de mis pecados, y la gracia final con que merezca la eternidad. Amén.

Antífona de los siete Príncipes de los Ángeles, en que sus devotos los convidan a que alaben a Cristo su Rey, y su Reina María: Príncipes de la Corte celestial, vosotros todos siete, que asistís en la presencia del trono de Dios, a quienes ha encargado Dios para los fieles grandes ministros, favorecednos como grandes amigos cuando los demonios nuestros amigos nos intentaren hacer mal: interceded por vuestros devotos con vuestro Rey Cristo y vuestra Reina María, y ayudadnos a alabarlos y bendecirlos, y a darles infinitas gracias por los inmensos beneficios que por vuestro medio continuamente recibimos de sus manos santísimas.

*℣. Adorad al Señor, aleluya.*
*℟. Ante cuyo trono asisten siempre los tronos de los Ángeles.*

*ORACIÓN*
Omnipotente Dios, que entre los demas ornamentos de los Cielos y ministros con que se gobierna el mundo, repartiste con disposición admirable, así las órdenes como los oficios de los Ángeles: concededme propicio que de tus siete Príncipes que te asisten siempre mas cercanos a Ti, que estás sentado en tu soberano trono, sea amparada nuestra vida, y Tú y tu santísimo Hijo y su santísima Madre, seáis de ellos por nosotros alabado y bendito por todos los siglos. Amén.

*Con siete Padre nuestros, y siete Ave Marías*.

*GOZOS*

Astro luciente del día,
Eterna rosa del suelo,
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

El cierzo brama furioso
Cuando abandonas la tierra;
Brotan el vicio y la guerra,
Y en el campo deleitoso
El ruiseñor amoroso
No trina ya cual solía;
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

Fragante rosa temprana,
Delicia del firmamento,
Tu aroma embalsama el viento
Cuando te meces galana;
Lucero de la mañana,
Gala y orgullo del día,
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

Tortolilla cariñosa
En alto cedro sentada,
Perla de Oriente preciada,
Lira de oro sonorosa,
Fuente pura y deliciosa
De celestial ambrosía,
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

Si tú de mujer naciste,
También nosotros nacimos;
Por eso todos morimos
Y por eso tú moriste;
Pero tú la gloria viste
En tu risueña agonía;
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

Raudal de puros placeres,
La Madre de Dios te llamas;
Con tu luz el orbe inflamas
Y animas todos los soles.
Bendita entre las mujeres
Eres tú, Virgen María:
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

Cuanto el sol radiante dora
En su rápida carrera
Por ti vive y en ti espera,
A ti clama y en ti honra;
En tus bondades, Señora,
Nuestra salvación se fía,
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

*En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén*

NOVENA ASUNCIÓN DE MARIA *Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el ...
07/08/2025

NOVENA
ASUNCIÓN DE MARIA

*Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.*

*Un Ave María a los mil Ángeles de Guarda, que tuvo Nuestra Señora para hacer esta novena con toda atención y reverencia.*

*ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS*

Todopoderoso Señor y Dios Eterno, que invisiblemente estás todo, en todo este mundo visible; confieso que Vos, Señor y Dios Altísimo, por vuestra graciosa piedad me hicisteis criatura racional, adornando mi alma con vuestra nobilísima imagen. Confieso también que Vos, Señor Altísimo, por solo vuestro querer me disteis en tiempo a entender los preceptos de vuestra divina ley, para que guardándolos cumplidamente en el valle de mi destierro cumpliera con el fin de serviros y amaros en esta vida, para después g***ros eternamente en la otra. Estos preceptos, que la largueza de vuestra eterna sabiduría me dio para salvarme, los he quebrantado como criatura ingrata; de lo cual me pesa, me pesa y arrepentido de haber pecado, os pido por vuestra Divina Clemencia, y por el glorioso Tránsito de la Santísima Virgen María, uséis conmigo de misericordia. Perdonadme, Dios mío, perdonadme, y dadme una pequeña centella de vuestra gracia para con ella serviros y daros continuamente rendidas gracias por los beneficios que me habéis hecho, y muy en particular para alabaros como debo, por el que vuestra Majestad me hizo dándome por Abogada y Medianera a la Soberana Reina de los Cielos; a quien Vos, Señor y Dios Altísimo la coronasteis en el Cielo después de su glorioso Tránsito, con tres coronas de inaccesible gloria, correspondientes a sus altísimos méritos, adquiridos con suma perfección en cada estado, a los tres que tuvo siendo viadora, como fueron de hija, madre y esposa vuestra. Esto, Señor, os suplico: como también me deis especialísima gracia, para hacer esta sagrada novena de suerte que sea para mayor honra y gloria vuestra, de la santísima humanidad del Verbo Eterno y de su Santísima Madre. Amén.

*DÍA TERCERO*

Considera este día cómo desde aquella hora que nuestra Reina y Señora recibió la embajada de lo que le restaba de vida, se inflamó de nuevo en la llama del amor divino, y multiplicó con más prolijidad todos los ejercicios, como si tuviera que restaurar algo que por negilgencia, o menos fervor, hubiera omitido hasta aquel día: y asi fueron las obras de nuestra Señora en aquellos tres últimos años como de quien ya comenzaba a despedirse y deseaba dejar a todos los fieles ricos y llenos de beneficios celestiales. Pasados algunos días, habló al Evangelista San Juan de esta manera: “Hijo mío, sabréis cómo la dignación y misericordia infinita de mi Dios y Señor me ha manifestado que se llegará presto el término de mi vida mortal, para pasar a la eterna; y del día que recibí este aviso, me restan solo tres años en que se acabará mi destierro. Yo os suplico, Señor mío, me ayudes en este breve tiempo, para que yo trabaje en dar gracias al Altísimo, y algún retorno de los inmensos beneficios que de su liberalísimo amor tengo recibidos”. Esta noticia traspasó el corazón del sagrado apóstol, y desde este día quedó triste ymacilento, derramando continuamente lágrimas de dolor.

*Con esta consideración, alabaremos a la Santísima Trinidad, y en la oración pediremos a Nuestra Señora, gracia para corresponder a los auxilios.*

*ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA*

Oh Santísima Virgen María, dignísima Madre de misericordia, Señora de la Iglesia militante, y especial gloria de la triunfante; que inflamada del amor Divino, empezásteis con muchos fervores desde aquella hora que al Arcángel San Gabriel oísteis, a apresurar el paso en el ejercicio de vuestras heroicas obras; no por temor de la muerte, que este en Vos no hubo ni puede haber, sino para entrar más rica y próspera en el interminable gozo de tu Divino Esposo. Por esta prisa, que en el fin de vuestra carrera disteis, acumulando virtudes sobre virtudes, y méritos sobre sumos méritos, y por los sagrados dones con que la Santísima Trinidad os favoreció en tan glorioso Tránsito: os suplico, amantísima Madre de mi alma, me ayudéis con vuestra gracia para corresponder a los divinos auxilios, y avisos que para morir me da la Santa Iglesia, cuando me acuerda que soy polvo, y en polvo me he de convertir. Esto, Señora, os pido me concedáis; con lo particular que Vos sabéis, si es a mayor honra y gloria de Dios, y bien de mi alma. Amén.

*Aquí se alienta la confianza y se rezan o cantan cinco Ave Marías a nuestra Señora y se dice lo siguiente:*

Del Eterno Padre Soberana Hija, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Esposa del Espíritu Santo y del Hijo Madre, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Espejo de la Divinidad el más perfecto, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Esfera de la Divina Omnipotencia, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Centro de la bondad incomprensible, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Autora de la eternidad interminable, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Refulgente lucero del Sol Eterno, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Gloria de la Jerusalén Triunfante, Ruega, Virgen María, por nosotros
Fortaleza de la Iglesia militante, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Alegría del pueblo santo y escogido, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Ejemplar de los abrasados Serafines, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Resplandor de los iluminados Querubines, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Emulación Santa de la Angélica Naturaleza, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Victoria de los ejércitos de nuestro Dios, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Honra de la naturaleza de los hombres, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Decoro y hermosura de lo creado, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Triunfadora de los enemigos del Altísimo, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Vencedora de la muerte y del pecado, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Manantial de gracia y vida eterna, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Antídoto contra el veneno del pecado, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Nave cargada del pan que nos sustenta, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Arco del cielo que piedad anuncia, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Receta para enfermos incurables, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Laureola y corona de Santos, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Fin del poder y saber de nuestro Dios, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Prudente Reina que a tu pueblo defendiste, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Imán que lleva a sí a los corazones, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Sagrado refugio de miserables pecadores, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Antorcha que da luz en las tinieblas, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Abogada que alega en nuestra causa, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Purísima Madre del amor hermoso, Ruega, Virgen María, por nosotros.

Dulce vida por quien vivo y por quien muero, Ruega, Virgen María, por nosotros.

*℣. Hacedme digno de que os alabe, Virgen Santísima.*

*℟. Dadme virtud y fortaleza contra vuestros enemigos.*

*ORACIÓN*

Virgen Santísima, Madre de misericordia, a vuestro sagrado patrocinio me acojo: no me desampares, Reina del Cielo, Madre mía, Señora mía, abogada mía; ten misericordia de mí en el trance de mi muerte. Por tus singulares prerrogativas y dotes de naturaleza y gracia con que os enriqueció el Señor por vuestra Concepción Inmaculada, por los nueve meses que tuvisteis en vuestras entrañas a todo un Dios humano, por todos los demás misterios de vuestro dichoso Tránsito, te ruego me alcances de vuestro Hijo el perdón de mis pecados, y la gracia final con que merezca la eternidad. Amén.

Antífona de los siete Príncipes de los Ángeles, en que sus devotos los convidan a que alaben a Cristo su Rey, y su Reina María: Príncipes de la Corte celestial, vosotros todos siete, que asistís en la presencia del trono de Dios, a quienes ha encargado Dios para los fieles grandes ministros, favorecednos como grandes amigos cuando los demonios nuestros amigos nos intentaren hacer mal: interceded por vuestros devotos con vuestro Rey Cristo y vuestra Reina María, y ayudadnos a alabarlos y bendecirlos, y a darles infinitas gracias por los inmensos beneficios que por vuestro medio continuamente recibimos de sus manos santísimas.

*℣. Adorad al Señor, aleluya.*
*℟. Ante cuyo trono asisten siempre los tronos de los Ángeles.*

*ORACIÓN*

Omnipotente Dios, que entre los demas ornamentos de los Cielos y ministros con que se gobierna el mundo, repartiste con disposición admirable, así las órdenes como los oficios de los Ángeles: concededme propicio que de tus siete Príncipes que te asisten siempre mas cercanos a Ti, que estás sentado en tu soberano trono, sea amparada nuestra vida, y Tú y tu santísimo Hijo y su santísima Madre, seáis de ellos por nosotros alabado y bendito por todos los siglos. Amén.

*Con siete Padre nuestros, y siete Ave Marías*.

*GOZOS*

Astro luciente del día,
Eterna rosa del suelo,
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

El cierzo brama furioso
Cuando abandonas la tierra;
Brotan el vicio y la guerra,
Y en el campo deleitoso
El ruiseñor amoroso
No trina ya cual solía;
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

Fragante rosa temprana,
Delicia del firmamento,
Tu aroma embalsama el viento
Cuando te meces galana;
Lucero de la mañana,
Gala y orgullo del día,
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

Tortolilla cariñosa
En alto cedro sentada,
Perla de Oriente preciada,
Lira de oro sonorosa,
Fuente pura y deliciosa
De celestial ambrosía,
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

Si tú de mujer naciste,
También nosotros nacimos;
Por eso todos morimos
Y por eso tú moriste;
Pero tú la gloria viste
En tu risueña agonía;
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

Raudal de puros placeres,
La Madre de Dios te llamas;
Con tu luz el orbe inflamas
Y animas todos los soles.
Bendita entre las mujeres
Eres tú, Virgen María:
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

Cuanto el sol radiante dora
En su rápida carrera
Por ti vive y en ti espera,
A ti clama y en ti honra;
En tus bondades, Señora,
Nuestra salvación se fía,
Danos morada en tu cielo,
Virgen del Tránsito pía.

*En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.*

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