El grupo juvenil se sustenta en la parábola del sembrador en la que se señalar «El sembrador salió a sembrar su semilla. Al sembrar, una parte de la semilla cayó al borde del camino, donde fue pisoteada y se la comieron los pájaros del cielo. Otra parte cayó sobre las piedras y, al brotar, se secó por falta de humedad. Otra cayó entre las espinas, y estas, brotando al mismo tiempo, la ahogaron. Ot
ra parte cayó en tierra fértil, brotó y produjo fruto al ciento por uno».(Lc 8, 4-8). Esta parábola relata cómo hasta el día de hoy no todos los jóvenes reciben de buena manera la palabra y al mismo tiempo como en cada persona se presenta, tal como lo explica el pasaje de Lc 8, 11-15, en la que se señala que:: La semilla es la Palabra de Dios. Los que están al borde del camino son los que escuchan, pero luego viene el demonio y arrebata la Palabra de sus corazones, para que no crean y se salven. Los que están sobre las piedras son los que reciben la Palabra con alegría, apenas la oyen; pero no tienen raíces: creen por un tiempo, y en el momento de la tentación se vuelven atrás. Lo que cayó entre espinas son los que escuchan, pero con las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, se van dejando ahogar poco a poco, y no llegan a madurar. Lo que cayó en tierra fértil son los que escuchan la Palabra con un corazón bien dispuesto, la retienen, y dan fruto gracias a su constancia. Cómo jóvenes de la parroquia del Sagrado Corazón Eucarística de Jesús y como grupo juvenil de la iglesia de San Francisco Tutla, hoy más que nunca estamos comprometidos a llevar la palabra a los jóvenes de nuestra parroquia y con todos los que nos encontremos en las diversas actividades que realizamos, ya que la iglesia no es un espacio cerrado, sino que como dice el papa Francisco, seamos iglesias abiertas, y eso también aplica a las personas jóvenes que son la iglesia jóven de Cristo y en ese sentido, así como los apóstoles después de la muerte de Jesucristo que formaron comunidad, en éste tiempo de pascua en el cual reflexionamos sobre la conformación de la iglesia como comunidad, nos hemos dado a la tarea de reunirnos en grupo de jóvenes que nos permitan ser una
comunidad cristiana, con prácticas sanas y con una misión en la vida. Por eso nos definimos como un grupo juvenil que busca llevar la alegría del evangelio, con un rostro joven de Jesús y del siglo XXI y proyectar esa alegría del evangelio que cómo jóvenes estamos llamados a realizar, con actitudes diferentes y con una misión pastoral actual, creativa y motivadora. Sabemos como dice la parábola que no siempre la semilla caerá en tierra fértil, pero tomados de la mano del Señor él hará el trabajo que nosotros como instrumentos suyos proyectaremos con nuestro mejor esfuerzo.