06/10/2019
La maceta del geranio rojo 🙌🙏😥😓😭🤗🥰
Una pobre mujer vivía en una humilde casa con su nieta, que estaba muy enferma.
Como no tenía dinero para llevarla a un médico y, viendo que, a pesar de sus muchos cuidados, la pobre niña empeoraba cada día, con mucho dolor en el corazón, decidió dejarla sola e ir a pie hasta la ciudad más cercana , en busca de ayuda.
En el único hospital público de la región, se le dijo que los médicos no podrían trasladarse a su casa; ella tendría que traer a la niña para ser examinada.
Desesperada, por saber que su nieta no podría levantarse de la cama, al pasar frente a una iglesia decidió entrar. Algunas damas estaban arrodilladas haciendo sus oraciones. Ella también se arrodilló.
Escuchó las oraciones de aquellas mujeres y cuando tuvo oportunidad, también levantó su voz y dijo:
" Hola, DIOS, soy yo, María. Mira, mi nieta está muy enferma. Me gustaría que el señor fuera a curarla. Por favor. Anote ahí, DIOS, la dirección."
Las demás damas sececharon la manera de esa oración, pero siguieron escuchando.
" es muy fácil, es sólo el señor seguir el camino de las piedras y, cuando pase el río con el puente, Mi Señor entra en el segundo caminito de arcilla. Pasa la arroyito. Mi casa es el último barraquiyo de esa callecita."
Las damas que todo acompañaban se esforzaron para no reírse.
Ella continuó: " Mira Dios, la puerta está cerrada, pero la llave está debajo de la maceta del geranio rojo en la entrada. Por favor, Señor, cure a mi nietecita Gracias."y cuando todas pensaban que ya había terminado, ella complementó :" Oh! Señor, por favor, no te olvides de poner la llave de nuevo debajo de la maceta del geranio rojo, si no, no puedo entrar en casa. Muchas gracias, gracias."
Después de que la doña María se fue, las demás damas soltaron la risa y quedaron comentando lo triste que es descubrir que la gente no sabe ni orar.
Pero, doña María, al llegar a casa no puede contener de tanta alegría, al ver a la niña sentada en el suelo, jugando con sus muñecas.
" niña, ya estás de pie?!?"
Y la niña, mirando cariñosamente a la abuela, dijo: " un médico estuvo aquí, abuela. Me dio un beso en la frente y dijo que me iba a poner bien. Y yo estaba bien Era tan hermoso, abuela! Su ropa era tan blanquita que parecía hasta que brillaba. Oh! Él dijo que fue fácil encontrar nuestra casa y que iba a dejar la llave bajo la maceta del geranio rojo, de la delicadeza que usted pidió
"Dios no quiere palabras bonitas él quiere palabras sinceras"
" Nuestro padre sabe lo que les es necesario, antes de que usted lo pida."