20/04/2020
¡Dios nunca morirá ni dejará de ser! Como escribió el apóstol Pedro, “no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día” (2 Pedro 3:8). Dios “habita la eternidad” y no está limitado por las leyes físicas del tiempo y espacio (Isaias 57:15; Salmos 90:4).