26/04/2018
La Trilogía Del Bien y el Mal. 2
Un asunto incómodo que los escribas posteriores trataron de paliar o esconder. ¿Cómo? Pues creando a un enviado que hiciera su trabajo sucio y le dieron El nombre de Satán, aparece en las escrituras como un nombre común, que viene a significar opositor o adversario.
Todo aquel cuyas intenciones o acciones fueran contrarias a otro personaje era un satán, asi descrito todos lo somos, pero fue el desarrollo teológico del Yahvé benigno y alejado de la maldad el que propició que apareciera un emisario de sus castigos. Satán como agente de Dios aparece por primera vez en el libro de Números, en la historia de Balaán, adivino que recibió una petición del rey de Moab, que consistía en maldecir a Israel, también se le conoce como Balam o Balaam, es el duque o príncipe del in****no o inframundo, este es generoso con quien le adora y le sigue dándole el poder del conocimiento de lo que conocemos como pasado, presente y futuro, así que cuidado con quien adoras ya que le gusta hacerla pasar por ángel guía para proporcionarte clarividencia.
Durante un trance onírico, Dios le dijo que no se reuniera con el rey, pero aun así el adivino quiso asistir a la reunión montado en una burra, Balaán emprendió el viaje, hasta que llegado el momento en que un ángel le salió al paso, asustando a la burra ante la sorpresa del adivino, que no era capaz de ver nada frente a sí.
Balaán agredió a la burra varias veces para que volviera al camino, pero ésta se negaba, ante la visión del ángel. Finalmente el animal derribó a su jinete. La burra se quejó, ante la sorpresa de Balaán, que por fin consiguió ver al ángel. En números 22, 32, éste le dijo:
¿Por qué has pegado a tu burra con ésta ya tres veces? He sido yo el que ha salido a cerrarte el paso, porque este es para mí un camino torcido.
En el original hebreo se empleó la palabra “satán”. Es decir, que este ángel enviado por Dios es un cumplidor de su voluntad, no su rival. Es llamado “satán” por oponerse a Balaán en su empeño de acudir a la reunión con el rey de Moab. Posteriormente ésta figura evolucionaría hacia la figura de fiscal, un acusador que presentaba los cargos contra la humanidad, dejando a Dios la tarea de juzgar.
Finalmente, y especialmente tras la llegada del cristianismo y su imposición forzada mediante guerras, crímenes y asesinatos, la figura de Satanás cobró el protagonismo que se le dio durante varios siglos. Enemigo de Dios, Lucifer, quien una vez fue el ángel favorito de Dios, celoso del trato que recibían los humanos, lideró una rebelión en el Cielo, en la que arrastró a muchos ángeles rebeldes, un ejército que lucha contra el ejército celestial en una guerra suprema entre el Bien y el Mal, una que al parecer se extiende hasta nuestros días.
Aunque esta guerra fue y sigue siendo real digamos que es una metáfora, ya que en la antigua Grecia existe el mito de las batallas entre los dioses del cielo y los titanes, como al igual se hace referencia en las supuestas y llamadas santas escrituras, donde dice que el arcángel Miguel libro una Batalla con Lucifer o Satanás y sus ángeles rebeldes.
Si nos movemos un poco y fuera de las creencias eclesiásticas, de dioses, angeles y demonios, estas mismas batallas fueron hechas entre seres de otros mundos que vinieron a la tierra a gobernar al ser humano, estos fueron los llamados Anunnakis que vinieron de la constelación de pegasus, los Reptilianos procedentes de Orión, sus vecinos los Sirios llamados también los Igigis y los hiperbóreos venidos de las pleyades.
Esta guerra comenzó al generarse la ruptura ante acuerdo sobre el control de la tierra y la humanidad, estos desacuerdos fueron inicialmente porque estos seres se mezclaban con las mujeres y los hombres de la tierra, al tomarles cariño estos querían fueran como ellos y darles o compartirles su conocimiento ancestral y evolutivo.
Pero las facciones contrarias controladas por Enlil y Anu, se impusieron e inicio la guerra, de hecho, hay evidencia en Asiria, en la india, en áfrica y solo por mencionar algunos, ya que se conspira que en la parte desértica de nuestro planeta fue donde se llevo a cabo estos encuentros quedando como resultado tierras infértiles que incluso en nuestros días los aparatos detectan radiaciones derivadas de las bombas atómicas usadas por estos.
Continuara…
Sawabona y Feliz Existencia.