23/05/2023
Testimonio de mi Restauración Matrimonial
Desde muy niña fui una persona tímida, pero también muy rebelde. No valore el amor y el esfuerzo que mis padres hicieron por mi.
Cuando tenía 17 años conocí a mi novio a través de una red social y a los pocos meses decidí irme a vivir con mi novio que era 9 años mayor que yo.
Mi familia sufrió mucho por esta decisión.
Ya conviviendo con mi novio rápidamente empezaron los problemas ya que yo era una muchacha de casa con la mentalidad de una niña y mi novio era una persona ya vivida. El salía los fines de semana con sus amigos y con más razón cuando discutiamos. También le gustaba hacerse pasar por soltero en las redes sociales y escribirse con muchachas de 18 años en adelante a las cuales les hablaba bonito tratando de enamorarlas.
En las noches me quedaba despierta esperando a que llegara, pero llegaba de madrugada y borracho. Allí es cuando veía esas conversaciones que me rompían el corazón. No hacía más que llorar y cuando le reclamaba me decía que era solo un juego porque yo era a quien él amaba.
Mi novio era muy responsable con los gastos de casa pero carecía de comunicación, confianza, cariño, amor y afecto. Todo esto empezó a afectar nuestra relación incluso la falta de madurez por parte de los 2, así también la ausencia de Dios en nuestras vidas.
Traté de buscar ayuda en la iglesia entrábamos nos confesábamos y nos dábamos la paz pero en cuanto salíamos seguíamos iguales, peleabamos como perros y gatos.
A los 20 años tuve a mi primer hijo y en vez de mejorar las cosas, siguieron igual o peor.
Un día una amiga que en ese entonces también tenía problemas con su pareja me invitó al Tarot. Prometiéndome que me ayudaría, fue tanta mi desesperación que no quería perder mi familia y separar a mi hijo de su padre. Entonces acudí en busca de ayuda.
Cuando fuimos, la mujer del Tarot me dijo"los santos te van a ayudar pero piden $400 para cambiar a tu esposo", jamás pensé que eso era brujería. Después de ir por varias ocasiones empecé a tener dolores en mi pierna así que de las 4 veces que debía ir ya no volví y lo dejé así.
Fui muy ingenua y pensé que el que debia cambiar era mi esposo, cuando el cambio era por parte de los 2. A pesar de que yo no tenía vicios, había otras cosas que afectaban nuestra relación.
Desafortunadamente a los 23 años decidí separarme de mi novio por segunda vez y ya definitivo, en ese tiempo mi hijo tenía 3 años de edad. Como padres fuimos tan egoístas que en vez de nosotros cambiar, optamos por separarnos y éramos de las personas que decían "si tú no cambias tampoco yo" y así ninguno cedía. Y pagamos mal por mal. Mi novio se refugiaba en el alcohol y salía seguido con sus amigos y yo me la pasaba de compras en el mall mas de 4 horas y seguido iba donde mis papàs.
Duramos 1 año separados, tratamos de rehacer nuestras vidas pero yo terminé con esa relación. Un dia mi novio me busco y platicamos y es cuando decidimos darnos una oportunidad y quedamos en que en 4 meses volveríamos a vivir juntos de nuevo. Desafortunadamente a las pocas semanas mi esposo me dice que me ama pero que necesita tiempo para pensarlo bien ya que no supera que haya estado con otra persona. Me dijo que ya no volveríamos.
En ese momento el mundo se me vino encima ya que yo había hablado con mis padres acerca de mi decisión de que en 4 meses regresaría con el padre de mi hijo. Ellos respetaron mi decisión y me dejaron saber que el cuarto en donde estaba viviendo con mi hijo, se rentaría en cuanto se desocupara.
Es ahi cuando me di cuenta que no había poder humano que me pudiera ayudar. Pasò un pensamiento de suicidio por mi mente, pero me armé de valor y pensé en mi hijo. El no merecía quedarse sin una madre. Así que me dije " le daré espacio a mi novio porque mientras más lo persiga, más se alejará."
Y así lo hice, yo andaba super mal sentimentalmente y nunca dije nada a mi familia, pero a los pocos días leí un testimonio de esta página que alguien compartió. Era de un matrimonio restaurado por Dios.
Había mucho por leer pero en mi necesidad y desesperación por recuperar a mi familia me tomé el tiempo y leí palabra por palabra.
Al terminar de leerlo tuve la esperanza de que también Dios podía restaurar mi familia, pero estaba consciente de que me faltaba fé y no conocía realmente a Dios.
No dude en escribirle al administrador de la página y le conté lo que estaba pasando. Me sentí muy bien al escuchar que Dios si podía ayudarme. A los 2 días acepté a Cristo en mi corazón y empecé a recibir consejería matrimonial.
Yo desde joven no aceptaba consejos y era rebelde pero con Dios en mi corazón, pude poner en práctica cada consejo recibido.
Desde ese día mi vida mejoró. Al pasar los dias ya no había tristeza, odio, falta de amor, enojo, etc. Tenía la confianza de que Dios podía ayudarme.
Estaba tan emocionada y quería que Dios cambiara a mi esposo, es cuando allí empezó mi proceso y Dios trató primero conmigo.
Recuerdo cuando en muchas ocasiones lloraba en secreto desesperada. Yo sentía a Dios consolándome y llenándome de paz. Aún cuando humanamente todo estaba perdido, Dios me daba tranquilidad y esperanza.
Tuve un cambio de 180 grados. Aprendí a ser sabia y Dios me fue moldeando (como el alfarero)
Dios jamás falla, es bueno, bondadoso y misericordioso.
Mi esposo me empezó a buscar y mis padres y hermanas empezaron a ver mi cambio radical, era tanto el impacto de mi cambio que cuando empezaron a ver que iba a la iglesia a congregarme ya no decían "la hermanita se va a la iglesia" en modo de burla. Más bien estaban contentos con mi cambio. De pasar a ser la oveja negra de la familia, pase a ser un ejemplo y testimonio de que Dios puede transformar, sanar y restaurar vidas🙌🤗
A los 3 meses regresé a vivir con mi novio. El proceso fue difícil ya que él seguía teniendo contacto con su ex novia y seguía siendo el mismo de siempre. Pero Dios me enseñó a perdonar, a ser sabia, prudente, a amarme y es allí cuando mi esposo fue viendo mi cambio y empezó a cambiar su manera de vivir.
A los 5 años de regresar tuve a mi segundo niño. Cuatro meses después nos casamos. Para la Gloria de Dios ya llevamos casi 8 años juntos y mi matrimonio está restaurado.
Actualmente tengo 31 años, mi esposo tiene 40, mi primer hijo 11 años y el segundo 3 años.
También tuve la oportunidad de pedir perdón a mis padres y hermanas por mucho daño que les cause, sobre todo emocional.
Desafortunadamente por las peleas, afán, y trabajo habíamos descuidado a nuestro primer hijo y estaba rebelde. Ya que había esa falta de amor y tiempo de calidad hacia él.
Hoy lo llenamos de mucho amor, le damos más tiempo de calidad y oramos para que Dios nos ayude a guiarlo por su camino y sea un hombre de bien. Y sabemos que los hijos son nuestro reflejo y que con nuestro testimonio (ejemplo de vida) así será🙌
Dios también trató con mi esposo y el cambió mucho. Hoy les puedo decir que es un mejor esposo y padre de familia.
Dios puso mucho amor y respeto en nosotros y ya no pagamos mal por mal. Más bien como dice la palabra "vence el mal haciendo el bien", asi lo hacemos y tenemos una hermosa relación.
Dios es bueno, él tiene un propósito en nuestras vidas y así como transformó mi vida, familia, y matrimonio así lo hará contigo.
La gente te dirá: tú tambien sé infiel, deja a tu espos@, divorciate, busca otra pareja, pero Dios puede ayudarte y lo que ya esta roto y pienses que no tiene solución Él lo puede restaurar!
Doy gracias a Dios por haber llegado a mi vida, en su tiempo que es tan perfecto. Y así también al pastor administrador de ésta página que tiene amor a Dios y al prójimo y dedica la mayor parte de su tiempo a dar consejeria matrimonial. Toda la gloria y la honra es para Dios quien hace posible lo imposible.
Yessi L.