Iglesia de Dios "del pueblo de Israel".

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22/09/2018

NIVELES DE CREDIBILIDAD EN LA IGLESIA
Lectura bíblica: Marcos 16:9-14.
Texto de memoria: “Y estaba maravillado de la incredulidad de ellos. Y rodeaba las aldeas de alrededor, enseñando”. Marcos 6:6.
El Eterno, busca de personas que quieran tener una relación intima personal con ÉL en su iglesia. Personas que ocupen un lugar en su congregación, a las cuales pueda manifestarles su Gloria, su poder, su majestuosidad, su amor, su bondad, su misericordia, y su plan de salvación. Personas que crean verdaderamente en Él y a su evangelio sin dobleces, firmes, llenos de fe, leales y fieles servidores de Él. El Eterno no anda en busca de personas que no quieran tener problemas, sino que busca de aquellas personas que en medio de sus problemas, tengan una vida santa, firme y agradable con Él, por medio de su Palabra, en la iglesia.
Desafortunadamente, en las iglesias si excepción alguna, existimos una gran gama de creyentes, y no todos llegamos a tener el nivel perfecto de credibilidad en el Eterno, ni en las enseñanzas presentadas por sus siervos en la congregación. Juan 12:37-40; Marcos 6:6. A la iglesia asistimos varias clases de hermanos con diferentes conceptos en cuanto a la CREDIBILIDAD: está por ejemplo, el nivel de credibilidad pobre, el mediocre, el conformista, el indiferente, el temeroso (entiéndase pusilánime, miedoso o cobarde), el celoso o exagerado, el incrédulo, el convenenciero, el falso, y por supuesto, el que tiene un nivel de credibilidad perfecto. Cada uno de nosotros, está en alguno de estos niveles; ¿En cuál estoy yo? ¿En cuál estas tú?
NIVEL DE CREDIBILIDAD POBRE. Aunque no es muy común este nivel de credibilidad, suele darse. La razón de que no es muy común, es por cuanto todo ser humano que se acerca a la iglesia, es por el motivo de que tiene la necesidad de creer en alguien, y ese alguien es el Eterno. Una característica del creyente con un nivel de credibilidad pobre, es que, solo viene a la iglesia a ocupar un lugar, pues piensa que haciendo esto es más que suficiente para su salvación. Esta actitud hace de cuenta que si le diéramos la espalda al Eterno Jeremías 32:33. Algo parecido hacía el pueblo de Israel, creyendo que solo por ser hijos de Abraham, serian salvos Lucas 3:8-9.
La actitud del de credibilidad pobre es que, cuando viene a la iglesia no poner atención a las exposiciones, no se preocupa por estudiar, incluso, ni siquiera trae Biblia. Esta postura, hace de aquella persona muy pobre en su credibilidad y en su condición espiritual. Otra característica del pobre es que, cuando oye la palabra no la entiende, pero, lo delicado de esta condición es que es, fácil presa del maligno Mateo 13:19.
NIVEL DE CREDIBILIDAD MEDIO (mediocre). El nivel de credibilidad medio, o mediocre, tiende mucho a no crecer, y no porque no pueda o no tenga capacidad para hacerlo, sino porque él mismo se lo impide. Este es una especie de enanismo espiritual que impide o retarda el crecimiento. Las razones del no crecimiento, son por cuanto se cree que ya se tiene suficiente conocimiento y que ya no hay necesidad de saber más. El no querer saber más, es una alternativa negativa que obstruye el buen desarrollo del crecimiento, ubicándolo solo a la mitad del camino.
Otra razón del no crecimiento o del no querer o no poder crecer, es por cuanto lo que está recibiendo como alimento, doctrina o enseñanza, no va de acuerdo a sus expectativas, pensamientos o a sus intereses muy personales, los cuales le impiden crecer. Algunos de ellos declaran: “Yo no quiero saber más, porque al que más sabe más se le exige”. Lucas 12:48. Este modo de pensar, antes de ser bueno para el de credibilidad mediocre, le perjudica más, ya que el señor Jesucristo fue muy claro cuando dijo: “Porque el siervo que entendió la voluntad de su señor, y no se apercibió, ni hizo conforme a su voluntad, será azotado mucho”. Lucas 12:47. La mediocridad no es agradable al Todopoderoso, pues es una de las cosas que más aborrece. Apocalipsis 3:15-16.
NIVEL DE CREDIBILIDAD CONFORMISTA. El nivel de credibilidad conformista, es aquel donde el mensaje de nuestro señor Jesucristo, llega, y es escuchado pero parcialmente. Este nivel no se rehúsa a conocer o a saber, pero se conforma con aquello que le dan; aunque lo que esté recibiendo como doctrina, no sea un alimento o una enseñanza correcta. Este, al igual que el de credibilidad pobre no revisa, no se da a la tarea de escudriñar a profundidad lo que le están enseñando: por esto es que, los de este nivel, hay muchos en el mundo “cristiano”.
Otra característica que tiene este nivel, es que, también estos, se conforman con escuchar mensajes de parte de Dios en el templo, pero, que poco o nunca intenta tener contacto con las necesidades, problemas y obras, tanto materiales como espirituales de la iglesia. El poco interés los lleva hasta este nivel.
NIVEL DE CREDIBILIDAD INDIFERENTE. Este nivel no despierta interés ni afecto, o incluso desprecio. Le da lo mismo cualquier postura, aunque en una decisión se queda neutral; como alguien dijera: “Ni a banda ni a contra banda”. En otras palabras, los que están en este nivel les da lo mismo lo que enseñan aquí o allá; y por lo tanto le da lo mismo estar aquí o allá. Para ellos, lo que se haga o lo que se diga, como se digan las cosas, estará siempre bien, sin oponer resistencia. El indiferente dice acerca de los caminos de Dios: “Todos los caminos llegan a Dios”, “todas las doctrinas son buenas”, “todas las religiones llevan a Dios, etc.
En este nivel no se discierne, ni se analiza; no se razona, ni se cuestiona lo que se está enseñando, sino que todo se recibe tal como se dice; el único problema es que, la postura de este nivel es muy peligroso si es que de verdad andamos buscando una salvación de nuestras almas, ya que, el estar dentro de una iglesia, no es lo que nos salva, si no la práctica de los mandamientos de Dios.
NIVEL DE CREDIBILIDAD DEL TEMEROSO. El pusilánime, miedoso o cobarde por causa de la gloria de los hombres. Este nivel se refiere a aquellos que creen en Jesucristo, pero que, por causa de no darse a conocer como cristianos entre sus amigos, parientes, o en la sociedad en la se mueven, ocultan su identidad cristiana, prefiriendo así la gloria de los hombres. El mejor ejemplo a no seguir es la actitud de Nicodemo. Este hombre, creyendo en nuestro señor Jesucristo, no se dio a conocer como un verdadero cristiano, o seguidor de Cristo. Este hombre tuvo miedo de que sus hermanos descubrieran que el reconocía la potestad, autoridad, y la mesianidad de nuestro señor Jesucristo, aunque es posible que no lo haya reconocido como el hijo de Dios Juan 3:1-2.
Otros dos casos lo tenemos con el apóstol Pedro. Juan 18:17, 25-27; Gálatas 2:11-12. A veces no necesitamos negar a Jesús toda la vida para ostentar el titulo de temeroso, sino con una sola vez que lo hagamos ya hemos incurrido en este grave pecado de negar la gloria de Dios. Juan 12:42-43.
NIVEL DE CREDIBILIDAD DEL CELOSO. Este celoso no es el que cela conforme al celo de Dios, si no el que exagera en su juicio en cuanto a las fallas de los demás. El celoso tiene algunos defectos que no alcanza a ver por sí mismo, ni en sí mismo. Para el celoso, todos los demás, exceptuándose a sí mismo, están mal. Este critica y censura las acciones supuestas erradas de los demás este exige que todos, hasta en lo más mínimo de los estatutos reglas o acuerdos se cumplan de manera rigurosa.
NIVEL DE CREDULIDAD DEL INCRÉDULO. El incrédulo en la Biblia, no es el que no conoce la
doctrina, sino el que conoce, pero no la pone en práctica: es el que oyendo y viendo lo maravilloso que es Dios, lo bueno de su palabra, prefiere no dar crédito a ello, o justifica sus acciones. Los que estamos en este nivel rebasamos los quince o veinte años, o más, en la iglesia, y por más que se nos predica, por más que se nos enseña, no cumplimos con lo que hemos aprendido. Somos como los que tenemos oído pero no oímos, o como los que tenemos ojos pero no vemos Romanos 3:11; Jeremías 5:21.
Las razones de esta postura pudieran ser nuestras expectativas, de acuerdo a nuestros intereses muy personales, o modos de pensar. El incrédulo no está justificado pues él sabe lo que tiene que hacer y no lo hace, y lo que no se de hacer pero lo hace. La actitud del incrédulo rebasa todos los niveles ya antes revisados, pues, este tiene total conocimiento de la palabra de nuestro Dios, pero le cuesta mucho trabajo practicarla.
NIVEL DE CREDULIDAD DEL INTERESADO. El interesado solo busca lo material de la iglesia, de los hermanos. Este se acerca, porque sabe que la iglesia aunque poco o mucho siempre da. A nuestro señor Jesucristo mucha gente lo seguía porque él siempre los alimentaba, como él mismo lo dijo: “… Me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os hartasteis” Juan 6:26. De esta clase no se acercan muchos a la iglesia pero por ella han pasado: algunos por la comida, otros por dinero, otros por favores, etc. Casi todas las iglesias han recibido a uno o más personas con este nivel de credibilidad.

17/09/2018

CRITICAR O CENSURAR OBJETIVAMENTE, NO SIGNIFICA HUMILLAR O CONDENAR A LOS INDIVIDUOS POR NUESTROS ERRORES O PECADOS COMETIDOS. D.J

07/09/2018

SI LA INSTRUCCIÓN, DECRETO, REGLA O ACUERDO NO ESTÁ ESCRITO EN LA LEY, ¿SE DEBE PRACTICAR?
Lectura bíblica: Josué1:7-8.
Las instrucciones que Jehová delego a su pueblo, fueron creadas con el fin de que se siguieran al pie de la letra. Seguir las instrucciones al pie de la letra, significa que, al mandamiento no se le debe disminuir ni aumentar palabra alguna, ni disminuir ni aumentar el número total de las leyes de Jehová. Con este entendimiento, nuestro estudio tiene la intención de defender la doctrina de la Toráh de manera objetiva, de cualquier intención que tenga el hombre de introducir a los mandamientos de Dios alguna ley extraña; y defenderla aun de las propias disposiciones y ordenanzas de los pastores de nuestra congregación.
Nuestro estudio lo desarrollaremos de acuerdo a las siguientes preguntas: ¿Qué es ley? (Entiéndase Toráh) ¿Qué sucede cuando a la ley que el Eterno estableció se le agrega otra ley? ¿Se están creando nuevas leyes? ¿ Pueden los ministerios crear reglas, acuerdos y decretos? ¿Pueden darse por válidas las disposiciones u ordenanzas decretadas ministerialmente?
¿Qué es ley? Ley es Toráh. Y en la Toráh están todos los mandamientos que el Eterno dio de manera verbal a Moisés, y que luego fueron textualmente escritos por él mismo hasta ser concluidos. Deuteronomio 31:24. De acuerdo al Diccionario de la Real Academia, ley es: “Cada una de las normas o preceptos de obligado cumplimiento que una autoridad establece para regular, obligar o prohibir una cosa, generalmente en consonancia con la justicia y la ética”. También se define como “La conducta a la que se somete una comunidad o grupo social”. Pero en cuanto a Dios, ley es: “Todo aquello que es conforme a la voluntad divina”. El termino ley implica poder y autoridad en sí misma, y exige lealtad, fidelidad, amor y obediencia.
¿Qué sucede cuando a la ley que el eterno estableció, se le agrega otra ley? Primeramente, cuando se añade un mandamiento a la Toráh de HaShem, se viola el mandamiento de no añadir palabras a la palabra que Jehová mandó (Deuteronomio 4:2). Segundo, cuando se agrega un mandamiento a la ley, las consecuencias son graves y la sentencia inminente. Es decir; que, aquel violador de la ley no se va a salvar de ser castigado por el Eterno. De acuerdo a las Escrituras, todo aquel que añade a la palabra de Dios, se acarrea una maldición: la maldición de recibir las siete plagas postreras. Apocalipsis 22:18.
Según el profeta Moisés (Deuteronomio 11:22), cada uno de estos mandamientos deben ser observados cuidadosamente: es decir; tal y como están escritos en la Santa Biblia, pero… ¿Se están creando nuevas leyes? Sin duda alguna, todas las corrientes religiosas estamos creando nuevas leyes (entiéndase decretos, acuerdos, reglas, incluso, costumbres), que pervierten la ley de Jehová. No obstante, esta pregunta va directa a nuestro ministerio y a nuestra iglesia. ¿Cuál sería la respuesta? Lógicamente, la respuesta sería ¡no! que no estamos creando nuevas leyes, pues que, eso alteraría el total de las leyes que el Eterno estableció.
DECRETO MINISTERIAL SOBRE EL BAUTIZO: “Todos los matrimonios que no estén legítimamente casados, tendrán que legalizar su unión para poder ser bautizados”. ¿Qué pasa con los acuerdos ministeriales que se han impuesto como ley y que no pueden ser rechazados por la grey sino que están obligados a practicarlos? El decreto ministerial sobre el bautizo, dice, que: si un hermano o hermana se quiere bautizar pero no está casado: mientras que no se “case” no se puede bautizar. Este acuerdo impuesto como ley, trajo muchos problemas como el que muchos hermanos aun estén sin bautizarse; otros definitivamente se fueron a otras iglesias para poder hacerlo, porque este acuerdo es inamovible para algunos ministerios porque se equiparan a los mandamientos de Dios, y así lo teníamos nosotros.
El problema de este acuerdo-ley, es que no tiene sustento bíblico, y peor aún, contradice la voluntad de Dios. Bíblicamente, no hay ningún requisito o condición en el “estatus civil” del bautizante. Cuando vino Juan bautizando, no preguntaba si estaban casados o no; tan solo se requería del individuo arrepentimiento y confesar sus pecados Mateo 3:1-6. Cuando Pedro se acerca a Cornelio y a los demás que con él estaban y los bautiza, no preguntó nada acerca de que si estaban casados o no Hechos 10:47-48. Un dato importante es que, los romanos gentiles comunes, lo último que hacían era casarse y cuando lo hacían, era por las costumbres paganas e idolátricas, pero ni siquiera esto fue motivo de que se les mandara a casar para poder bautizarse; pero mejor aún: cuando nuestro señor Jesucristo dio la orden de bautizar solo dijo: “… Doctrinad a todos los gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, del hijo, y del Espíritu Santo… Ensenándoles que guarden todas las cosas que os he mandado…” Mateo 28:19-20. No impuso ningún requisito de cuestión civil.
El acuerdo-ley del: “No hay bautizo si no está casado”, es una cláusula contradictoria. Cuando se manda a casar al candidato a bautizante por estar en un “supuesto” pecado delante de Dios: se está reconociendo que la instancia del registro civil está facultado por el Eterno para perdonar el pecado de la unión libre o el amasiato. La pregunta aquí sería: ¿Tiene potestad esta instancia para perdonar este “supuesto” pecado? Para estas organizaciones religiosas, estas autoridades sí están facultadas para perdonar el pecado de una supuesta “fornicación”, ya que es una obligación estar casados para poder bautizarse. Suponiendo que fuera pecado el no estar casado por lo civil, o por la iglesia, el registro civil no está facultado por el Eterno para perdonar pecados. Por otro lado, el bautizo es justamente el requisito que exige el Eterno, para que en cualquier condición de pecado en que se encuentre el hermano o hermana, este lo borra, lo elimina. De manera que, si no estar casado fuera un pecado, con el bautizo queda perdonado; aunque, no estar casado civilmente ni por la iglesia, no es pecado delante de Dios. Esto lo explicaremos en los estudios sobre el noviazgo y el matrimonio.
También con este acuerdo-ley, lo mas contradictorio a la voluntad de Dios, es que, se impedía al hermano o a la hermana su salvación, y por ende la exclusión de la gracia y del reino Dios. Por otro lado, con este decreto, el mismo hombre se pone en lugar de nuestro Dios tomando la opción de decidir quién se salva y quién no. De acuerdo a las Escrituras, el hombre no tiene potestad para dar vida a los hombres, así como no tiene potestad de quitársela Eclesiastés 8:8. Ahora, la pregunta arriba mencionada es: Si la instrucción, decreto, regla o acuerdo ministerial no está escrita en la ley, ¿Se debe practicar? La respuesta contundente es: si la instrucción, regla, acuerdo o decreto contradice la ley, no se debe practicar.
ACUERDO MINISTERIAL SOBRE EL CORTE DE RAMAS Y ADORNO EN FIESTA DE CABAÑAS. Un acuerdo ministerial que se ha hecho una ley para algunas organizaciones religiosas, es que, la Fiesta de Cabañas que es de siete días, al hacer el corte de ramas y traer los frutos desde uno hasta tres días antes se viola el mandamiento de Dios; y la fiesta que es de siete días, ahora es desde 9 hasta 11 días. El argumento que aquí aplica es que, “es imposible traer los frutos y cortar las ramas en un solo día”; por esto es que, se ha determinado traer los frutos y cortar las ramas uno o tres días antes del 15 de Tishry.
¿Qué dice la ley? De acuerdo a la ley, tomar los frutos y cortar las ramas se deben realizar el primer día de fiesta conforme al mandamiento Levítico 23:40. El texto es enfático y no hay manera que el texto se pueda entender y mucho menos interpretar de otra manera, como para agregarle otros días a la fiesta. Decir que, porque hay que hacer una cabaña (suponiendo que se debe hacer una cabaña o una casita) no se puede hacer en un día, es absurdo y tendencioso, puesto que en los días de Nehemías no tan solo hiso CADA UNO, una cabaña, si no dos; en sus patios y en sus terrados, además de lo que hicieron en la puerta de las aguas, y en la puerta de Efraím, y en los patios de la casa de Dios. La labor ahí fue mucha, pero todo lo hicieron en el mismo día; y aun les dio tiempo de leer el Libro de la ley Nehemías 8:16, 18.
También se argumenta que, cortar las ramas, traer los frutos y adornar la iglesia, es la preparación que la misma fiesta exige; de aquí que se haga todo antes, hasta con tres días de anticipación. Primeramente, este argumento contradice al anterior, porque, entonces ya no es “porque no se pueda hacer todo en un solo día”, sino que se hace todo antes por cuanto es la preparación de la fiesta. No dudamos que la fiesta tenga una preparación pero esta no tiene nada que ver con el corte de las ramas y frutos. La preparación de la fiesta tiene que ver con juntar dinero con tiempo para comprar los frutos, prepararse con cantos y alabanzas, preparar la estructura donde se va a colgar las ramas y los frutos, o preparar el cableado para lo mismo, pero las ramas según el mandamiento, se deben cortar el primer día: el 15 de Tishry: ni un día mas, ni un día menos (Levítico 23:40).
El otro argumento es que, como se va al monte suda uno y se ensucia, por esto es que se acordó (decretó) “que, el corte de ramas y traer los frutos se hiciera antes del día 15 de Tishry, para que cuando éste llegara ya no habría ningún problema de “retraso” a realizar”. Este argumento empeora las cosas; porque ¿Cuál de los tres argumentos que se aplican, es la razón de traer los frutos y cortar las ramas antes del 15 de Tishry? Nos preguntamos: En los días de Nehemías, cuando salieron todos al monte y fueron y cortaron ramas de todo árbol espeso; camino al monte y al cortar las ramas ¿No abran sudado el pueblo? Y con el polvo de la tierra, y el roció de la mañana, ¿No se abran ensuciado los pies y la ropa? ¡Claro que sí! Pero ¿Esto fue motivo de que cortaran sus ramas dos o tres días antes para no presentarse “sucios”, sudados y “malolientes” delante de Jehová? Por supuesto que no. En los días de Nehemías, así como algunos piensan: el pueblo, todos “sucios” llenos de sudor y “malolientes” delante de Jehová, ni siquiera descansaron, sino que, todo lo hicieron ese mismo día hasta concluir todo el adorno de la fiesta de Cabañas Nehemías 8:14-17.
ACUERDO MINISTERIAL SOBRE EL VINO EMBOTELLADO Y LOS MATZOT. De las organizaciones religiosas que tenemos en común celebrar la Fiesta de la Pascua, adoptamos la costumbre de tomar un “vino” embotellado y un pan elaborado por nuestros hermanos judíos. Decimos que, como ellos son el pueblo de Dios, saben mejor que nadie como hacer los emblemas pascuales para usarlos en la fiesta. Nosotros nunca usamos el vino elaborado por el judío, pero sí usábamos un jugo de “uva” embotellado que se llama o se llamaba: “Jugo de Uva Valle Redondo”.
El “Jugo de Uva Valle Redondo”, es un preparado que no es cien por ciento jugo de uvas, y que aparte trae
elementos, ingredientes o sustancias como conservadores lo que hace de aquel supuesto “vino” un vino adulterado por dichas sustancias. Después tuvimos conocimiento de que la iglesia ya no usaba de esta clase de jugos, pues lo había cambiado por “vino” embotellado que hace el judío. Esto en lugar de mejorar, empeoró el problema, pues, este vino aparte de su elaboración tan exagerada no tan solo trae sustancias o ingredientes que adulteran el verdadero elemento del vino que es la uva, sino que también trae desde un tres, hasta un trece por ciento de alcohol. Para el judío no hay problema del alcohol, porque ellos se quedaron en el antiguo pacto y lo siguen tomando, sin embargo, están violando laley.
El acuerdo-ley que se sigue sobre este particular es que, “No hay nadie mejor para hacer el vino, y estos son los judíos”. Para nosotros, los que estamos en Cristo Jesús, señor nuestro, de acuerdo a la ley, el fermento (alcohol) está prohibido en los emblemas pascuales Éxodo 12:15, 19-20. En los siete días festivos de la Pascua, ningún tipo de comida, así como de bebidas fermentadas se pueden comer ni beber, pues así lo declara el Eterno: “… Ninguna cosa leudada comeréis…” (v. 20). La advertencia para aquel que comiera o bebiera algún fermento en estos días, se ganaba la exclusión del pueblo de Israel (v. 19). De aquí, que, cuando nuestro señor Jesucristo celebró la Pascua con sus discípulos uso vino nuevo: un vino recién elaborado. Esto se debe entender así, ya que el señor Jesús mandó a sus discípulos a aderezar todo lo relacionado con los elementos pascuales; es decir: los lebrillos, las toallas, la copa, las hierbas amargas, los panes ázimos, el vino y el cordero… “Y los discípulos hicieron como Jesús les mandó, y aderezaron la Pascua” Mateo 26:17-19.
En Lucas (22:18), el señor Jesucristo dice: “Porque os digo que no beberé mas del fruto de la vid…”. El señor Jesucristo cuando usa la frase “fruto de la vid”, se refiere al licor recién extraído de la uva: aquello natural sin fermento, sin contaminación de sustancias que adulteran el “buen vino”, o mejor diría: el “verdadero vino”. El buen vino no es el que se aneja por largos años, ni tiene que ver con las mejores uvas, sino en su proceso realizado al momento. El buen vino es el que destila del lagar; el de la uva recién exprimida y sin sustancias extrañas; este fue lo que dijo nuestro señor Jesucristo: “… Cuando beberé un (el) vino nuevo con ustedes en el reino de mi Padre” Mateo 26:29.
De manera que hoy, muchos de nuestros hermanos están bebiendo un vino fermentado y no uno recién elaborado, y se están constituyendo en violadores de la ley de Dios, y están en grave peligro de exclusión del pueblo de Israel solo por la necedad de no seguir a otros que ya han dejado este modo de obrar. Esto que decimos está fundado en lo que estos ministerios ya han revisado del punto y se han dado cuanta, pues, así lo dicen, “que es mejor hacer el vino”, solo que no lo han decretado y declarado oficialmente, lo que no es congruente: el ministerio solo ha dicho a los obreros de las iglesias que: “el que quiera hacer el vino en su iglesia, lo puede hacer: que no los van a ver mal”. Este modo de hacer las cosas no es correcto, pues, la mayoría de los ministros están tan acostumbrados que no quieren cambiar; peor aún, aquellos que creen, que como lo están haciendo están bien.
El otro problema radica en el pan ázimo y los elementos que este conlleva. Para algunos judíos los elementos son: trigo, agua destilada y de una temperatura fría para evitar así el fermento en la elaboración del pan, que según ellos, comienza en el momento justo cuando el agua toca la harina (ortodoxos y Lubabich). Los panes se los puede elaborar mayormente de trigo, cebada, avena, centeno y espelta. Por otro lado están los “judíos” mesiánicos, judaizantes, etc., que van agregar al pan como lo hace el judío: sal y aceite de oliva lo que no es posible de aceptar.
Las Sagradas Escrituras, no especifican que clase de grano se debe usar en el pan de Pascua, pero con un entendimiento y un razonamiento de la misma, sabremos qué clase de grano usar. En la fiesta de la Pascua se ofrecía una gavilla de cebada el siguiente día del sábado, el segundo día de Pascua que vendría a ser el día diez y seis (16) de aviv o Nisán Levítico 23:9-14. Cabe aclarar que, en la primera Pascua ni en la segunda, ni las demás que se hayan celebrado en el desierto, la gavilla del omer no se ofreció por cuanto el mandamiento dice claramente que, “… Cuando hubiereis entrado en la tierra que yo os doy…” Levítico 23:10. Y esto se entiende, ya que en el trayecto a la tierra prometida no podían sembrar nada.
¿Por qué decimos que la gavilla era de cebada? Porque la cebada, es el primer grano que cosecha el pueblo de Israel en Pascua, como dicen las Sagradas Escrituras Éxodo 9:31-32. Este verso prueba que, en la fiesta de la Pascua, lo primero que se da es la cebada y después el trigo. Sobre este particular, el escritor judío Alfred Edersheim, dice: “al llagar el tiempo para cortar la gavilla… sobre la tarde al declinar el sol… cortaban la cebada hasta una cantidad de un efa o diez omers… las espigas eran llevadas al atrio del Templo y batidas con caña o varas de madera… El grano así preparado era molido en un molino de cebada, etc. (El omer de trigo se ofrecía en pentecostés).
Otra razón que prueba que el pan ázimo de Pascua tiene que ser de cebada, es porque era el grano que los egipcios daban al pueblo de Israel como esclavos: ese era alimento, por ser el alimento más pobre tal y como lo señala la palabra de Dios: “… Pan de aflicción…”. Otras versiones correctamente traducen: “… Pan de la miseria” o “Pan de la pobreza” Deuteronomio 16:3. Esto que dice el profeta es contundente y no da margen a dudar de que, sea grano de cebada con los que se tenga que elaborar los panes ázimos. Otra razón es que, la cebada aunque es un alimento saludable y nutriente, era de los más pobre que el pueblo comía Juan 6:9, 13. Incluso, era un alimento que se les daba a los caballos y a las bestias de carga 1º Reyes 4:28. Por esto que, enfáticamente decimos: “El grano que debe usar para hacer los panes ázimos debe ser de cebada”.
La pregunta arriba mencionada, de que, si la instrucción, decreto, regla o acuerdo no está escrito en la ley ¿Se debe practicar? La respuesta sigue siendo ¡no! Desafortunadamente, la mayoría de las organizaciones religiosas le son más fieles a sus acuerdos, decretos ministeriales o costumbres, que al mismo Dios. No obstante, y como dijo Juan y Pedro, “Menester es obedecer a Dios antes que a los hombres” Hechos 4:19; 5:29. Sin embargo, esto se les ha olvidado a aquellos líderes religiosos, “obreros” o “siervos” de Dios; y por más que se les invita a que hagan el cambio por el bien de la iglesia: simplemente no escuchan; solo recordemos lo que el apóstol Pablo dice: “… Vosotros corríais bien, ¿Quién os embarazó para no obedecer a la verdad? Gálatas 5:7.
¿Pueden los ministerios crear reglas, acuerdos y decretos? Algunos hermanos nos han criticado y censurado de hipócritas, por cuanto rechazamos los mandamientos de hombres, cuando también nosotros hemos hecho lo mismo; que hemos creado reglas, acuerdos y decretos. Es de suma importancia dejar bien claro que, entre los mandamientos de hombres y nuestros acuerdos ministeriales, se establece una grande diferencia. 1º Que nuestros acuerdos decretos o reglas no conllevan condenación. (El decreto del bautizo, la regla de no cumplir con el corte de ramas el primer día de Cabañas, y los emblemas pascuales, sí lo tienen. 2º Nuestros acuerdos, decretos y reglas, no contradicen la ley de Dios, sino que, hace que el hombre se somete más a ella y la siga. Los decretos, reglas y acuerdos sobre el bautizo, la fiesta de Cabañas y la Pascua, contradicen la ley de Dios. 3º Nuestros acuerdos hacen que el hombre exalte y siga la ley. El decreto, reglas y acuerdos sobre el bautizo, la fiesta de Cabañas y la Pascua, provocan que el hombre olvide la ley. 4º Nuestros acuerdos persiguen estar siempre dentro de la ley. Los decretos, reglas y acuerdos sobre el bautizo, la fiesta de Cabañas y la Pascua, están fuera de la ley.
¿Pueden darse por válidas las disposiciones u ordenanzas decretadas ministerialmente? Las instrucciones que sean decretadas y dispuestas por el ministerio, para que sean validadas por el Eterno, requieren de las siguientes cláusulas: 1). Que la instrucción no contradiga al mandamiento. 2). Que a la instrucción no se le aplique sentencia o condena si ésta no ha sido comprendida y por ende no está siendo puesta en práctica. 3). Las instrucciones decretadas por el Concilio Ministerial deben ser siempre en apoyo para una mejor aplicación en aquellos mandamientos que no están ampliamente explicados en la Toráh. 4). La instrucción deberá ser revisada y revocada si tiene errores. 5). La instrucción puede ser revisada y mejorada aunque no tenga errores. 6). Que el Espíritu de verdad sea el principal instructor.
Primer entrega sobre, decretos, acuerdos y reglas ministeriales.

04/09/2018

LAS SIETE LEYES NOÉDICAS
Lectura bíblica: Génesis 9:4-6.
Desde la perspectiva farisea (judaísmo ortodoxo), la doctrina de las Siete Leyes Universales, se plantea de la siguiente manera: 1). Son reveladas al primer hombre (Adám Harishón). 2). Logran la unión con Dios. (Monoteísmo). 3). Propician un mundo de paz y seguridad para todos. 4). Es el medio de salvación para los no judíos como el Judaísmo lo es para los judíos. 5). Dios hizo una religión para los gentiles y otra para los judíos. 6). Dirigen hacia la unión de todos en paz y seguridad para todos los pueblos.7). Los rabinos son los únicos intermediarios legales para implementarlas; él que se oponga será considerado un rebelde y sujeto a la pena capital como en Bamidbár 16: 3-33.8). Solamente son válidas estas disposiciones como aparecen dictaminadas por el Talmud y los rabinos posteriores, y en ninguna otra fuente. 9). Los Benei Noaj son socios pero no parte de Israel, trabajando separadamente bajo la autoridad y supervisión de los rabinos.10). Estableciendo estas Siete Leyes en las naciones se traerá al Mashiaj. (Libro, Benei Noach, Estudio Introductorio a las Siete Leyes Universales).
El propósito de las siete leyes noédicas es, exentar a los gentiles de la observancia de toda la ley de nuestro Dios y señor Jehová de los ejércitos; pero más que exentar, el judaísmo prohíbe a causa de su celo, que el gentil cumpla con toda la ley de Dios, para impedir así su salvación. De acuerdo a esta forma de credo, se pretende salvar a los gentiles, imponiéndoles tan solo siete leyes, algunas de las cuales ni siquiera tienen nada que ver con el gentil. Nosotros estamos seguros de que si el gentil no guarda las fiestas, el sábado, la leyes dietéticas, higiénicas legales y morales, jamás podrá salvarse. Pero todo esto lo veremos en el desarrollo de nuestro tema.
Pero en sí, ¿Cuáles son las siete leyes Noédicas? Desde una perspectiva talmúdica farisea, las siete leyes Noédicas son: 1). Prohibido matar. 2). Prohibido robar. 3). Prohibida la inmoralidad sexual. 4). Prohibido comer carne que se cortó de un animal que estaba aun vivo. 5). Prohibido creer, alabar y orar a los ídolos. 6). Prohibido blasfemar contra Dios. 7). La sociedad debe establecer un sistema justo, de justicia legal para administrar esta ley honestamente (según Génesis 9:4-6). Cabe mencionar que, ni el mismo judío está seguro de lo que enseña, pues, ellos mismos dicen que, algunas de estas leyes son exegéticamente derivadas de una sentencia superflua tomada de Génesis 2:16. Con una doctrina superflua ¿Puede asegurarse la vida del hombre?
Las leyes Noédicas como tales, son un invento y surgen de una exegesis ortodoxa que limita a los gentiles
en la observación de las leyes del Todopoderoso a un número tan insignificante como son siete mandamientos; mandamientos que, de una manera o de otra, fueron extraídos, forzando los textos en las Sagradas Escrituras. Pero… ¿Es verdad que Adam y Noé solo guardaron siete leyes? ¿Qué leyes observaron estos hombres? ¿Cuál era la moral de ellos? ¿En qué parte de las Sagradas Escrituras se le dice a Adam y a Noé, no vas robar, no serás inmoral sexualmente, no comerás carne de animales que fueron desollados vivos? O ¿Cuando se les dio la orden de establecer un sistema de justicia legal para administrar dichas leyes, o que no adoraran a los ídolos? A continuación, todas las respuestas dentro del desarrollo de nuestro estudio.
Por otro lado y desde la perspectiva mesiánica, la doctrina de las Siete Leyes Universales presenta los siguientes Elementos comunes y no Elementos no comunes, con la perspectiva ortodoxa: 1). Que fueron reveladas desde tiempos inmemoriales con el primer hombre. 2). Unen al hombre con Dios. (El monoteísmo es fundamental para los Benei Noaj). 3). Parten de una fuente común: revelación de Dios. 4). Será finalmente establecida en toda la tierra. 5). Tienen el potencial de adelantar la venida de Mashiaj. Elementos no comunes: 1). Arrepentimiento solamente en el mesianismo y medio de revelación, no de salvación. 2). Salvación solo en el judaísmo ortodoxo. Elementos contradictorios: 1). Medio de salvación, contra medio de revelación. 2). Rabinos contra Mashiaj. 3). Socios de Israel, mas no parte de Israel.
¿Es verdad que Adam y Noé solo guardaron siete leyes? Sobre todo para que Noé fuese justo como dice la Escritura (Génesis 6:9; 7:1), tuvo que haber observado todas las leyes que el Eterno le indico. De acuerdo a las Sagradas Escrituras, Noé observó leyes que no forman parte de las siete leyes que presenta el judaísmo ortodoxo y el mesianismo. Noé, al igual que Adam observaron leyes morales o naturales, dietéticas, higiénicas, y leyes de impurezas legales.
LEYES NATURALES. Las leyes naturales las cuales fueron activadas en el hombre desde que Adam peca delante de Dios, fueron observadas a partir de ahí por Adam y toda su descendencia. Adam y Noé, de manera natural sabían que matar, robar, adulterar, fornicar, violar, estar desnudo (Génesis 3:9-11), codiciar, (esta, incluso, se deja ver que la conocía antes de que pecara Génesis 3:6), falsear la verdad, el falso testimonio, mentir, engañar, chismear, murmurar, tener malos pensamientos, desear un mal, etc., es pecado delante de Dios.
LEYES DIETETICAS. Por otro lado, entendemos que Adam no comió animales, por cuanto el Eterno dijo: “… He aquí que os he dado toda hierba verde… y todo árbol en que hay fruto… seros ha para comer” Génesis 1:29. Esto significa que, Adam no comió animales inmundos aunque no haya tenido la orden directa del Todopoderoso. En cuanto a Noé, antes del diluvio, textualmente no se deja ver una orden directa de no comer animales inmundos, sino hasta después del diluvio Génesis 9:3. Pero debemos entender que, cuando el Eterno le decía que de los animales metiera siete parejas de los limpios, y una pareja de los inmundos (Génesis 7:1-3), implícitamente le está diciendo, de cuales va a poder comer más adelante.
LEYES DE IMPUREZAS FÍSICAS LEGALES. Esto, desde una exégesis bíblica nos lleva a decir sin temor a equivocarnos que, también las leyes de impurezas físicas, eran practicadas por ellos y por sus mujeres, como por ejemplo: los días de la costumbre de las mujeres. Noé y sus hijos, no pudieron cohabitar con sus esposas en los días en que ellas estaban en su costumbre, ni ellas lo hubieran permitido, pues, esto es una cuestión moral, higiénica, y de pudor; no se requería de una advertencia anticipada u ordenanza de Dios directa.
¿Qué moral tenía Noé? La moral que Noé tenía, es la misma moral que se activó en el hombre, cuando este pecó. Noé y sus hijos sabían que era pecado que alguien viera el cuerpo desnudo de su prójimo, y no fue necesaria una advertencia de Dios, para que Noé y sus hijos supieran que era y es pecado ver el cuerpo desnudo de las personas. Por esto es que Noé maldijo a Canaán su nieto por cuanto el padre de éste, vio la desnudez de su padre Génesis 9:22-27. No obstante, todas estas leyes no fueron dadas a Noé de forma textual, sino de forma natural desde que Adam pecó. El mismo pecado activó en el hombre la ley natural, para que por medio de ellas, el ser humano pudiera vivir una vida, llena de respeto, con vergüenza y honestidad, por cuanto ahora tiene conocimiento de lo bueno y lo malo Génesis 3:5, 22. De manera que de las supuestas siete leyes Noédicas que el judaísmo y el mesianismo impone a los gentiles convertidos, pudiéramos decir que, solo dos están de manera textual en las Escrituras Génesis 9:4-6.
¿IDOLATRÍA EN LOS DÍAS DE NOÉ? Se dice que a Noé se le dio el mandamiento de no adorar ídolos. Es verdad que muchas cosas se van a entender de forma implícita, pero esta orden no la encontraríamos antes del diluvio ni en toda la vida de Noé, pues como todos hemos entendido, la idolatría comenzó en Babel con Ni**od (Génesis 10:8). Ni**od, fue el primer hombre que quiso ser honrado como alguien supremo levantándose él mismo como un dios. De manera que es anacrónico el que se diga que a Noé se le dio la orden de no adorar ídolos, ya que Ni**od fue bisnieto de Noé Génesis 10:8-9.
Se dice también que a Noé se le dio la orden de establecer un sistema de justicia legal. De acuerdo a las Escrituras, el sistema de justicia “noédico”, fue según la ley natural que Dios activo en el hombre, por causa de su pecado, pero, no fue sino hasta los días de Moisés, a quien le encargó establecer un sistema de justicia legal de acuerdo a la Toráh escrita, en donde fueron incluidas no tan solo las que le fueron dadas a Noé, sino aun aquellas que desde Adam hasta Moisés fueron dadas de manera oral. Estas supuestas siete leyes, son causa de la mala interpretación que el rabinismo ha hecho a las Sagradas Escrituras.
La 4ª supuesta ley noédica dice que: “está prohibido comer carne que se cortó de un animal que estaba aun vivo”. Bíblicamente, usted nunca va a encontrar un mandamiento como este, ni siquiera de forma implícita, pues, esto es un asunto muy particular tradicional, rabínico talmúdico. Es decir; que, no va mas allá del segundo Templo, o siendo más especifico, por los años doscientos o trescientos antes de nuestro señor Jesucristo. Por otro lado, esta ley es absurda y demuestra la ignorancia de estos hombres, ya que, el mismo sangrado de los animales que exige la ley, impedirá que algún día alguien le corte a una vaca, toro, buey, cordero, oveja, etc., un pedazo de carne para comérsela; pero principalmente, jamás se prescribió una ley como esta en las Sagradas Escrituras. La tradición judía, no tan solo prohíbe esto, sino que, también dice que, debe ser un shojet (el que mata) especial; el cuchillo debe ser especial, no de tener melladura alguna para sacrificar a los animales, etc.
No dudamos que de las siete leyes “noédicas” algunas logran la unión del gentil con Dios, y propician paz y seguridad, y que son medio de salvación para ellos, pero no son los únicos mandamientos que los gentiles deben observar en su totalidad para ser salvos. Para que el gentil sea salvo, tiene que poner por obra todos los mandamientos de Dios Eclesiastés 12:13-14; de aquellos que están vigentes, puesto que los de origen rituales ya no proceden, por cuanto fueron quitados por nuestro señor Jesucristo
El pensamiento de que, Dios hizo una religión para los gentiles y otra para los judíos es contrario a la voluntad divina, pues el señor dice: “… Una misma ley para el natural como para el extranjero”, desde comer la Pascua (Éxodo 12:49); observar sus santos sábados, así como todos los estatutos, leyes, mandamientos, ordenanzas y derechos ordenados por el Eterno, cuando Él dice: “… Eligieren lo que yo quiero, y abrazaren mi pacto” Isaías 56:2-7. Según Levítico 24:10-22. Al extranjero que moraba en el pueblo de Israel, se le sentencia de muerte por blasfemo, por violar el tercer mandamiento (v. 10, 16). Lo mismo con el que mataba, el que robaba, etc.: según lo que el hiciere así le habían de hacer (v. 17-22), incluyendo las infracciones por yerro Números 15:29. Y esto se debe entender así, ya que si se participa de la sentencia de muerte, también se tiene que participar de las prerrogativas o beneficios de la ley.
Otra de las contradicciones en contra de la Toráh y del evangelio de nuestro Dios en cuanto a estas siete leyes, es que, los Benei Noaj (hijos de Noé), a lo único que pueden aspirar es, a ser socios pero nunca formar parte de la república de Israel; y todavía trabajando bajo la autoridad, supervisión, censura y en sumisión de los rabinos. Así no es como el señor lo quiere.
Lo demás que reza el Estudio Introductorio a las Siete Leyes Universales: son cláusulas injustas, prepotentes, absurdas y contradictorias a la voluntad de Dios, como el que, los rabinos son los únicos intermediarios legales para implementarlas; y él que se oponga será considerado un rebelde y sujeto a la pena capital como en Bamidbár 16: 3-33.8); que solamente son válidas estas disposiciones como aparecen dictaminadas por el Talmud y los rabinos posteriores, y en ninguna otra fuente; y la que dice que: estableciendo estas Siete Leyes en las naciones se traerá al Mashiaj. (Libro, Benei Noach).

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