08/02/2026
Dios estableció tiempos especiales: Pascua, Primicias y Pentecostés (Éxodo 23:14-16). No eran solo fiestas… eran actos de obediencia, gratitud y fe.
La Pascua marcó la libertad en Egipto.
Las Primicias representan darle a Dios lo primero y lo mejor (Proverbios 3:9-10).
Pentecostés, celebrado 50 días después, era acción de gracias por la cosecha; y fue en esa misma fiesta cuando vino el Espíritu Santo. También recuerda la ley dada en el monte Sinaí.
La primicia no es cantidad… es fe en acción.
Es obedecer antes de ver.
Es confiar antes de recibir.
“Cristo, las primicias…” (1 Corintios 15:20).
Dios no bendice el desorden.
A Él le honra lo primero.
La primicia es un escudo que guarda lo que tienes y aumenta lo que Él te ha dado.
Porque lo que somos en el espíritu… lo reflejamos por fuera.
Y la longanimidad nos mantiene firmes, sin variar en nuestra actitud.