02/09/2026
"Luz y Sal" –" Reunir y Servir".
La Escuela de Pastoral tiene como finalidad formar discípulos misioneros que, iluminados por la Palabra de Dios y fortalecidos por la vida sacramental, asuman con responsabilidad su vocación bautismal al servicio de la Iglesia y del mundo.
En este propósito, los lemas "Luz y Sal" y "Reunir y Servir" constituyen la síntesis de nuestra identidad y de nuestra misión.
Luz y Sal expresa el mandato que el Señor Jesús dirige a todos sus discípulos:
"Ustedes son la sal de la tierra... ustedes son la luz del mundo" (Mt 5, 13-16).
La sal preserva los alimentos les da sabor pie eso la sal simboliza la capacidad del cristiano para preservar los valores del Evangelio, dar sentido a la vida humana y transformar la sociedad desde el amor, la justicia y la verdad.
La luz representa a Cristo, que ilumina a toda persona; quien se forma en la Escuela de Pastoral está llamado a reflejar esa luz mediante un testimonio coherente de fe, esperanza y caridad.
Ser luz y sal implica vivir una fe madura que inspire, anime y fortalezca a la comunidad cristiana, haciendo presente el Reino de Dios en la familia, en el trabajo, en la parroquia y en todos los ambientes donde el discípulo desarrolla su misión.
Reunir y Servir expresa el estilo pastoral de Jesucristo, el Buen Pastor, quien convoca a su pueblo en la unidad y se entrega por amor hasta dar la vida.
Reunir significa construir comunión, promover la participación de todos y fortalecer la fraternidad eclesial, superando divisiones y fomentando la corresponsabilidad en la misión evangelizadora.
Servir significa poner al servicio de Dios y de los hermanos los dones, talentos y conocimientos recibidos, con humildad, generosidad y espíritu de entrega.
Toda formación auténticamente cristiana conduce al servicio, porque quien ha encontrado a Cristo descubre en el prójimo el rostro mismo del Señor.
Por ello, la Escuela de Pastoral entiende la formación no como una simple adquisición de conocimientos, sino como un proceso permanente de conversión, crecimiento espiritual y preparación para el apostolado.
Cada alumno está llamado a configurarse con Cristo para ser un evangelizador capaz de iluminar con la verdad, conservar los valores del Evangelio, reunir al Pueblo de Dios y servir con amor desinteresado.
Que María, Madre de la Iglesia, y san Pablo Apóstol, patrono de nuestra parroquia, intercedan por quienes forman parte de esta Escuela, para que, dóciles al Espíritu Santo, sean siempre luz y sal de la tierra, y vivan con fidelidad su vocación de reunir y servir en la construcción del Reino de Dios.
inicio 6 de septiembre de 8:00am a 10:00am