26/07/2026
CAMALEONES EN LA CONGREGACIÓN 🦎
El camaleón cambia su apariencia para confundirse con el ambiente que lo rodea. Se camufla para no ser descubierto, para pasar inadvertido y adaptarse a cualquier escenario. Tristemente, en la congregación también existen personas que han aprendido a vivir de la misma manera, no tienen una identidad espiritual firme, sino una apariencia distinta para cada lugar.
Cuando están en una iglesia de sana doctrina, hablan como defensores de la verdad; pero cuando visitan una iglesia liberal, se vuelven liberales y aceptan todo. Frente a los pastores parecen pulcros, consagrados y santos; pero cuando se juntan con los chismosos, también destruyen vidas con su lengua. En la celebración familiar se olvidan de sus principios, participan de todo y, si hay vino sobre la mesa, beben hasta perder el dominio propio. No quieren ser diferentes; quieren mezclarse, agradar y no incomodar a nadie.
Son camaleones espirituales, pues cambian de lenguaje, de conducta y hasta de supuestas convicciones dependiendo de quién esté delante. No viven por principios, viven por conveniencia. Perdieron su identidad porque nunca aprendieron a sostener sus convicciones cuando ser fiel tiene un precio. Una persona íntegra es la misma en el templo, en su casa, en una celebración, frente al pastor y cuando nadie la está observando.
Dios no busca actores religiosos ni expertos en camuflaje. Busca hombres y mujeres con una identidad definida, capaces de permanecer firmes aunque todo su entorno cambie. Porque quien necesita cambiar de apariencia para ser aceptado por cada grupo demuestra que todavía no sabe quién es, a quién pertenece ni a quién verdaderamente teme.