25/08/2026
*MARTES 25 agosto del 2026*
🛐 *ORACIÓN*🛐
En esta mañana, solo quiero colocar todo a tus pies Dios Padre, es el lugar más alto que puede existir en este mundo, postrado ante Ti elevo mi corazón y mis manos para alabarte hoy y siempre. Espíritu Santo, renueva mi corazón. Cuando esté triste, consuélame. Cuando esté confundido, ilumíname. Cuando esté cansado, fortaléceme. Cuando esté decepcionado, levántame. Cuando tenga miedo de volver a confiar, enséñame a hacerlo con prudencia. Dame un corazón que no sea ingenuo, pero tampoco desconfiado; que sepa perdonar sin dejar de aprender; que sepa amar sin perder la prudencia; que sepa esperar sin dejar de actuar. Sana mi corazón sin endurecerlo. Que pueda aprender sin quedarme atrapado en el pasado. Que pueda recordar sin vivir amargado. Que pueda perdonar sin negar lo que sucedió. Que pueda continuar sin llevar conmigo un peso innecesario. Señor, ayúdame a comprender que mi valor no disminuye porque alguien no haya sabido reconocerlo; que mi vida no pierde sentido porque un proyecto haya fracasado; y que mi futuro no queda destruido porque una etapa haya terminado. Mi vida está en tus manos. Dame la gracia de seguir adelante sin perder la alegría. Que las decepciones me hagan más sabio, no más amargo; más prudente, no más desconfiado; más humilde, no más inseguro; más compasivo, no más indiferente. Y cuando vuelva a tener una ilusión, dame valentía para volver a esperar. Porque no quiero vivir con miedo de volver a ser decepcionado. Quiero seguir amando, sirviendo, confiando y caminando contigo. Padre bueno, pongo mi futuro en tus manos. No sé qué vendrá mañana, pero sé que Tú estarás allí. No sé qué puertas se abrirán, pero sé que Tú puedes guiar mis pasos. No sé cómo terminarán algunas situaciones, pero sé que puedo confiar en tu providencia. Señor, aunque algunas cosas no hayan salido como esperaba, sigo confiando en Ti. No permitas que las decepciones apaguen mi fe. No permitas que las heridas apaguen mi capacidad de amar. No permitas que los fracasos apaguen mis ganas de seguir adelante. Y cuando vuelva a caer en el desánimo, recuérdame que puedo comenzar nuevamente. Porque contigo, Señor, una decepción no tiene la última palabra. En tus manos dejo mis heridas, mis recuerdos, mis expectativas y mi futuro. Dame fuerza para continuar, sabiduría para aprender, humildad para aceptar, valentía para comenzar de nuevo y, sobre todo, una confianza profunda en que nunca caminas lejos de mí.
*Espíritu Santo fuente de luz, ilumina mis PENSAMIENTOS y mis SENTIMIENTOS para que sean conforme a tu santa voluntad y a tu CORAZÓN misericordioso.
Amén.*🙏🏻
Al terminar esta oración un Padre Nuestro