21/08/2026
Devocional 21 Agosto 2026
Hechos 13:46 Entonces Pablo y Bernabé, hablando con denuedo, dijeron: A vosotros a la verdad era necesario que se os hablase primero la palabra de Dios; mas puesto que la desecháis, y no os juzgáis dignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles. 47 Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo:
Te he puesto para luz de los gentiles, A fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra.
Hechos 13:46 es un versículo que presenta uno de los temas más recurrentes en la Biblia: el rechazo de la palabra de Dios por parte de algunos hombres. En este pasaje, Pablo y Bernabé se dirigen a la multitud judía de Antioquía para predicarles el evangelio, pero algunos de ellos no estaban dispuestos a escuchar. La respuesta valiente de los discípulos revela una verdad crucial que se aplica a todas las épocas y a todas las culturas: la palabra de Dios es indispensable y vital para la vida eterna, pero es necesario seguir y acoger sus enseñanzas para poder disfrutar de sus promesas. Las palabras de Pablo y Bernabé, llenas de valor y convicción, nos recuerdan la importancia de estar en constante búsqueda del conocimiento y la sabiduría de la palabra divina. A menudo, las enseñanzas de la Biblia retan nuestras creencias y ponen a prueba nuestra fe. Pero es justamente en ese momento cuando debemos recordar que la palabra de Dios es el camino a la verdad, la justicia y la vida eterna. Es interesante notar que Pablo y Bernabé se dirigen primero a los judíos con sus enseñanzas ya que, de acuerdo con la tradición, el pueblo elegido de Dios debía ser el receptor de la palabra divina. Sin embargo, cuando los judíos rechazaron la enseñanza, los discípulos se volvieron a los gentiles, quienes estaban dispuestos a escuchar el mensaje. Esta actitud de apertura y disposición al cambio nos recuerda que la palabra de Dios no está limitada a una raza, cultura o forma específica de religiosidad. En la Biblia, la luz es un símbolo del conocimiento y la verdad. En este versículo, se nos dice que Jesucristo nos ha encomendado ser la luz de los gentiles, es decir, aquellos que no son parte del pueblo elegido de Dios. En otras palabras, nuestra tarea es llevar el mensaje de salvación a aquellos que aún no lo han escuchado. Esta es una gran responsabilidad y un honor para cada uno de nosotros como cristianos. Ser portadores de luz significa que debemos vivir nuestra fe de manera auténtica y hacerla visible a los demás. Como cristianos, debemos reflejar el amor y la verdad de Cristo en cada aspecto de nuestras vidas. El versículo de Hechos 13:47 también nos recuerda que nuestra misión como cristianos es ayudar a los demás a encontrar la salvación. Debemos ser sensibles a las necesidades de aquellos que nos rodean y estar dispuestos a ofrecer nuestra ayuda y apoyo siempre que sea necesario. Esto puede significar compartir nuestras experiencias y conocimientos, así como nuestras bendiciones materiales y espirituales. Debemos hacer lo posible para ayudar a los demás a comprender el amor de Dios y su plan de salvación para sus vidas.